10. La salida

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- ¿Por qué le dijiste eso? -dice Adam muerto de risa-

-Pues yo que se, solo se me salió.

-Aja, es super normal que le digas a una persona que te derrita.

-Ya cállate.

-Me gusta tu vestido -dice después de un rato- con esas mangas tan gordas, se ve bien.

-Se ve bien el vestido y yo.

-Claro eso decía, tonta.

-A mí también me gusta lo que llevas hoy, creo que esta será mi bermuda favorita.

- ¿De qué quieres el helado? -pregunta cuando llegamos-

-Chocolate y fresas.

Hoy sábado Adam solo llego a mi puerta y dijo que quería ir por un helado, a lo cual acepte, no era normal que hiciera estas cosas sin avisar, pero anda triste.

- ¿Cómo vas con el trabajo?

-Agotador, no pensé que tendría que hacer tantas cosas, pero sigue siendo divertido, gracias otra vez.

-Ahí vas, cuantas veces te voy a decir que no me agradezcas.

-Hasta que se me olvide, ¿Cuál crees que sería buen regalo para Jasmine?

-Pues en eso también ando pensando.

-Le comprare unos zapatos.

- ¿Bromeas? Esa era mi idea -digo antes de lamer su helado-

-Dijiste que no tenías ninguna, además lo dije primero, serán azules.

-¿Porque no me sorprende?.

-Es su color favorito que esperas.

-Pues porque es su color favorito, recibirá muchos regalos así.

-No me importa el mio será especial.

- ¿Cómo es Andrew? -pregunto cuando entramos a una tienda-

- ¿A qué viene la pregunta?

-Pues se sientan juntos.

-Es divertido y juega futbol demasiado bien, no es engreído, aunque no lo creas.

- ¡Mira esto! -le digo señalando el mostrador-

- ¿Qué veo?

-Señorita Wilson, un gusto verla, ¿puedo ayudarla?

-Quiero ese brazalete -le digo señalándolo, es un regalo perfecto, es plateado con ligeras perlas blancas y tiene un dije de delfín-

-Ohh -dice Adam a mi lado- le encantara a Jas.

-Ya se, su obsesión con los delfines no tiene precio.

- ¿Lo desea para envolver?

-Por favor -le digo a la vendedora- ¿quieres algo? -le pregunto a Adam- tal vez un reloj o una nueva cadena.

-No Jess, no quiero nada.

-Como que no, ¿me daría esta también? -le digo a la vendedora y esta asiente-

-Jessica.

-Cállate, es solo un obsequio, además pagaste el helado.

-No hace comparación.

-Ya está pago -digo cuando me devuelven la tarjeta-

-Estas loca.

-Ya lo sé, comprémosle algo a los demás -digo sacándolo del lugar- Uh espera, siéntate.

Creo que te quieroHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora