Una Otaku que murió, le dan una oportunidad para poder reencarnar de nuevo en el lugar que ella quisiera, eso fue en su anime favorito Hunter x Hunter.
Pero a pesar de que esta en su anime favorita , este tiene un ligero cambio, el cual es que en es...
Después de aquella mirada cargada de advertencia, un escalofrío recorrió el cuerpo de TN desde la nuca hasta la base de la espalda.
No fue imaginación.
Fue instinto.
Sin pensarlo, dio un pequeño paso hacia atrás y se pegó al costado de Naoko buscando protección. Él lo notó de inmediato. Su brazo rodeó la cintura de TN con firmeza y la colocó ligeramente delante de su cuerpo, como si marcara territorio.
Luego levantó la mirada hacia Daiki.
No hubo palabras.
Solo una orden silenciosa.
Daiki entendió.
Se posicionó al otro lado de TN, cerrando el espacio y cubriéndola completamente de la línea de visión de Hisoka.
Una barrera humana.
—¿Está todo bien? —susurró Naoko cerca de su oído.
—Sí... no te preocupes —respondió TN con una sonrisa leve, aunque su pulso seguía acelerado.
Daiki habló con voz baja, pero sus ojos se habían oscurecido peligrosamente.
—Si alguien te molesta, solo dilo. Podemos hacerlo desaparecer en esta prueba.
No era una amenaza vacía.
Era una promesa.
TN negó suavemente.
—No es necesario. Mejor prestemos atención a lo que dicen.— Sonrió para tranquilizarlos.
Pero por dentro...
—Mierda... puedo sentir su instinto asesino cada vez más fuerte.— Era como una presión en el aire. Una intención contenida. Dirigida.—Esto no es bueno. No puedo separarme de ellos. Sé que son fuertes... pero no quiero que peleen con él.
Porque ella sabía algo que ellos no.
Hisoka no luchaba por necesidad.
Luchaba por diversión.
Y eso lo hacía peligroso.
Cuando TN salió de sus pensamientos, se dio cuenta de que se había perdido casi toda la explicación del examinador.
Pero no le preocupó.
Se sabía esa fase de memoria. Había repetido la historia tantas veces que podía anticipar cada evento.
Así que comenzó a correr junto a sus acompañantes.
La niebla del Pantano de los Tramposos se volvía más densa con cada paso. El suelo era traicionero, blando, resbaladizo. Criaturas invisibles se movían entre los arbustos.
Gracias a su previsión, Gon y los demás no la vieron durante esa parte. Se aseguró de eso.
Podía sentir la leve preocupación de Gon al no ubicarla, pero luego se disculparía. Inventaría algo convincente.
Corrió varios minutos más.
Hasta que, sin darse cuenta exactamente cuándo...
Se separó de Naoko y Daiki.
No escuchó cuándo dejaron de estar a su lado.
Solo supo que estaba sola.
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