Narra TN.
—Bueno... que comience la acción.— pensé mientras una sonrisa amplia se dibujaba en mi rostro.
El examinador avanzó unos pasos al frente.
—Yo soy el examinador de la primera prueba. Mi nombre es Satotz. Antes de comenzar, si alguno desea retirarse, puede tomar la puerta que se encuentra al fondo.
Nadie se movió.
Tal como esperaba.
—Ya que ninguno desea retirarse... síganme.
Y comenzó a caminar con ese paso extraño y constante que parecía no alterar su respiración en lo más mínimo.
Yo intercambié una mirada rápida con Gon, Kurapika y Leorio antes de empezar a correr junto a ellos. Mantenía un ritmo cómodo, conversando con naturalidad para seguir conociéndolos, aunque de vez en cuando mi mirada recorría discretamente a los demás participantes.
Buscaba a Naoko y a Daiki.
Cuando los encontré, casi me da risa. Naoko caminaba leyendo un libro mientras avanzaba, aunque cada cierto tiempo levantaba la vista para comprobar que yo estuviera bien. Daiki, en cambio, era cero disimulado: miraba a mis nuevos acompañantes con evidente desconfianza cada pocos segundos.
—Qué celosos me salieron mi mano derecha y mi mano izquierda.— pensé divertida.
Daiki incluso me hizo un pequeño puchero cuando notó que lo estaba mirando. No pude evitar soltar una risa suave.
—¿De qué te ríes, TN? —preguntó Gon con curiosidad.
—De nada, pequeño Gon. Solo estaba mirando a mi alrededor. Hay personas que hacen caras muy graciosas cuando corren.
Kurapika me observó con calma.
—¿Cómo puedes fijarte en eso en un momento así?— cuestiono curiosos.
—No miento. Mira a la persona a nuestra izquierda —dije señalando discretamente a un participante que parecía sufrir cada paso.
Los tres voltearon. Gon fue el primero en taparse la boca para no reírse. Leorio bufó intentando mantener la compostura. Incluso Kurapika desvió la mirada con una leve sonrisa.
Suspiré aliviada. Buena improvisación.
Y así seguimos durante horas.
Horas interminables dentro de ese túnel monótono, viendo a algunos participantes desplomarse por el cansancio. Lo único realmente entretenido fue conocer a Killua. Verlo en persona era mil veces más interesante que verlo a través de una pantalla. Su energía, su mirada... todo era más intenso.
Y, por supuesto, reírme de Leorio cuando exageraba su sufrimiento fue un pequeño bonus personal. Aunque me pidiera que dejara de hacerlo... claramente no lo hice.
Finalmente, vi las escaleras frente a nosotros.
El final del túnel.
El Pantano de los Tramposos.
La emoción me recorrió el cuerpo y, sin pensarlo demasiado, aceleré el paso. Estaba tan concentrada en salir primero que no calculé bien uno de los escalones.
Tropecé.
Todo pasó en un segundo.
Mi cuerpo se inclinó hacia adelante, lista para besar el suelo... cuando un brazo firme me sujetó por la cintura, deteniendo mi caída con facilidad.
Y entonces lo sentí.
Una corriente eléctrica recorrió todo mi cuerpo, intensa, vibrante... concentrándose en mi hombro izquierdo.
Justo donde estaba la marca.
No.
No podía ser.
—¿Quién es el único personaje que usa cartas?.— pensé mientras levantaba la mirada lentamente.
Allí estaba él.
Sonriéndome.
El arlequín.
Hisoka.
—Vaya, vaya... —murmuró con esa voz suave y divertida—. La frutita que me llamó la atención desde el principio resultó ser... aún más interesante de lo que pensaba.
Su mano seguía firme en mi cintura.
Y la marca en mi hombro ardía.
El juego... acababa de cambiar.
ESTÁS LEYENDO
Reencarne en Hunter x Hunter .
Ficção AdolescenteUna Otaku que murió, le dan una oportunidad para poder reencarnar de nuevo en el lugar que ella quisiera, eso fue en su anime favorito Hunter x Hunter. Pero a pesar de que esta en su anime favorita , este tiene un ligero cambio, el cual es que en es...
