Capitulo VIII

1.8K 211 8
                                        

Narra TN 

Apenas llegué al lugar donde daba comienzo la segunda fase del Examen del Cazador, me detuve unos segundos y llevé la mano a mi pecho para intentar calmar los latidos acelerados de mi corazón.

Nunca imaginé que Hisoka me emboscaría de esa manera... todo por un pequeño desliz mío. Tropezar contra un árbol mientras intentaba huir de él fue suficiente para que me alcanzara.

Pero tampoco pueden culparme.

Ese hombre... una de mis almas gemelas... es peligrosamente atractivo. Tan seductor como posesivo. Su presencia hace que mis piernas tiemblen de anticipación y que todo mi entrenamiento se desmorone por unos segundos. Sé que soy fuerte. Sé que no soy débil. Pero no estoy completamente segura de estar al nivel de Hisoka... o de Illumi.

Y eso me pone nerviosa.

Bajé la mirada hacia mi cintura, donde comenzaban a formarse marcas rojizas por la presión con la que me había sujetado. Suspiré con suavidad y me acomodé la chaqueta para cubrirlas. No necesitaba preguntas innecesarias.

Estaba por acercarme a Daiki y Naoko, que me observaban a la distancia, cuando de pronto Killua apareció frente a mí. Se plantó con los brazos a los costados y una expresión claramente molesta.

—¿Dónde estabas? —preguntó, mirándome fijamente—. Pensamos que quizá no habías podido con el túnel. Incluso tuve que detener a Gon para que no saliera a buscarte.

Parpadeé, sorprendida.

—Perdón —respondí con una sonrisa ligeramente apenada— Cuando salí del túnel me senté un poco apartada. Todos estaban demasiado alterados por lo del falso examinador... así que no los busqué.

Mentí con naturalidad.

Aunque debo admitir que saber que Gon quiso salir a buscarme... me conmovió. Es un ángel, completamente.

—No te vuelvas a separar —dijo Killua con seriedad antes de girarse y comenzar a caminar de nuevo.

Lo observé irse con una pequeña sonrisa.

"Vaya... nunca pensé ver a Killua así de preocupado", pensé. "Creí que sería el más difícil de ganarme... pero parece que no."

Comenzamos a caminar entre los demás participantes en un silencio relativamente cómodo, esperando la llegada de Gon y Kurapika. Evité lo más que pude mirar hacia donde estaba Hisoka, que ya había regresado junto a Leorio... aunque sabía perfectamente que no apartaba los ojos de mí.

Lo sentía.

Al cabo de un rato, Gon y Kurapika finalmente llegaron. Les conté la misma versión que le había dicho a Killua mientras ayudábamos a atender a Leorio. Una vez terminamos, escuchamos a Satotz anunciar que habíamos superado la primera prueba.

Después de su peculiar despedida y su extraño andar perdiéndose en la distancia, las enormes puertas detrás de nosotros se abrieron lentamente.

La segunda fase del examen estaba a punto de comenzar.

Y algo me decía que no sería sencilla.

Reencarne en Hunter x Hunter .Donde viven las historias. Descúbrelo ahora