Capitulo III

2.1K 251 3
                                        

Narra TN

Okey.

No sé exactamente cómo debería sentirme ahora mismo. He planeado este momento durante años.

Años.

Sabía que vendría el Examen del Cazador. Sabía que ellos estarían aquí. Sabía cada detalle. Y aun así...

Mi corazón estaba a cien.

Cuando llegaron Hisoka e Illumi, tuve que usar todo mi autocontrol para no levantarme e ir a mirarlos de cerca como una adolescente sin dignidad. Me mantuve lo más escondida posible, prácticamente recostada encima de Naoko, fingiendo indiferencia.

Respira.

Eres una jefa mafiosa.

Compórtate como tal.

Pero ya no podía seguir fingiendo desinterés cuando finalmente llegaron los últimos aspirantes. Me levanté del suelo con calma, sacudiendo el polvo de mi ropa con elegancia. Noté las miradas confundidas de mis dos acompañantes.

Les sonreí.

—Bueno, muchachos, ya casi comienza la prueba. Vayan preparándose.— comente con tranquilidad.

Naoko se levantó enseguida.

—¿A dónde vas, TN-chan?— cuestiono preocupado.

Me acomodé la gorra con naturalidad.

—Voy a caminar un rato.— respondi tranquila 

Daiki se colocó al otro lado, en modo guardaespaldas.

—Te acompañamos.— dijeron rapidamente.

Los miré a ambos.

Sonreí.

Pero mis ojos dejaron claro que no era una sugerencia.

—No es necesario. Solo quiero caminar un rato... S-O-L-A.— Deletreé la última palabra con suavidad venenosa. —Nos vemos.

Y me fui antes de que pudieran protestar.

Caminé entre los aspirantes con paso relajado, observando a todos como si solo estuviera matando el tiempo

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Caminé entre los aspirantes con paso relajado, observando a todos como si solo estuviera matando el tiempo. Pero por el rabillo del ojo...

Los vi.

Tres figuras.

Gon.

Kurapika.

Leorio.

Mi corazón volvió a acelerarse.

Tompa apareció con su jugo sospechoso y, cuando lo escupieron exactamente como recordaba, no pude evitar sonreír levemente.

Es ahora.

Me acerqué fingiendo distracción... y choqué contra Kurapika. Caí al suelo con cuidado calculado.

—Oh... perdón —dije, fingiendo vergüenza— Estaba distraída.

Kurapika se agachó enseguida para ayudarme.

—No te preocupes. ¿Estás bien?— cuestino mientras estiraba su mano

Tomé su mano.

Contacto.

Una sensación leve, cálida.

Interesante.

—Sí... estoy bien. Gracias.— respondi con una leve sonrisa.

Me dedicó una sonrisa suave.

Dios mío.

Es tan lindo.

Por un segundo olvidé hablar.

—E-eh... gracias. Y perdón por chocar contigo.— comente con tranquilidad.

—No es nada —respondió tranquilo—. ¿Estás sola?

—Sí, estoy sola.— comente mientras sonreia con aparente timidez.

—Lo siento, chicos.— pensé refiriéndome a Daiki y Naoko.— Pero quiero empezar esto desde cero.

Kurapika inclinó ligeramente la cabeza.

—¿Quieres quedarte con nosotros?—pregunto con una leve sonrisa— Pareces agradable.

Gon prácticamente saltó.

—¡Sí! ¡Otra amiga!— exclamo emocionado 

Leorio asintió con una sonrisa.

Perfecto.

—Soy TN.—me presente  con una leve sonrisa—Un gusto conocerlos.

Mi sonrisa fue genuina esta vez.

No manipulada.

Gon era pura luz.

Leorio ruidoso pero noble.

Kurapika... intenso.

Cuando empezamos a movernos para buscar un mejor lugar, alguien chocó conmigo y siguió caminando como si nada.

Mi mirada se oscureció apenas.

Qué descortés.

No hice nada.

No valía la pena.

Pero entonces...

Un grito.

Mi corazón dio un salto.

Volteé.

Y lo vi.

Hisoka.

Con esa sonrisa suya.

Los brazos del sujeto... convertidos en flores.

—¿No te enseñaron que cuando chocas con alguien debes disculparte?—cuestiono con su usual  sonrisa.

Su voz era suave. Divertida.

Y entonces levantó la mirada.

Y me vio.

Sentí un cosquilleo leve en mi hombro izquierdo.

Extraño.

Pero lo ignoré.

En ese momento solo podía pensar una cosa: Se ve absurdamente bien haciendo eso. Mi expresión externa no cambió. Pero por dentro...

El juego acababa de empezar.

Reencarne en Hunter x Hunter .Donde viven las historias. Descúbrelo ahora