☕︎𝙽𝚒𝚗̃𝚘 𝚍𝚎𝚕 𝚌𝚊𝚏𝚎́☕︎
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Un dia como cualquier otro, un estudiante de secundaria llega al café [ɢᴏʏᴏ] a solicitar un trabajo de medio tiempo en la cafeteria.
Quien imaginaria que las cosas terminarian tan diferentes a como er...
--te queda perfecto.--halago Soohwa al pelinegro mientras daba pequeños aplausos y mantenía una sonrisa, a su lado, Yohan mostraba sus pulgares hacia arriba en señal de aprobación.
Tal y como habían prometido, Yohan y Soohwa mandaron a hacer un uniforme a medida para Ha-neul y justo ahora el menor se lo había puesto por primera vez.
Ha-neul rascó su nuca nervioso y desvío la mirada.
--no había necesidad de hacerme un uniforme a medida. . .estaba bien con el delantal.
---no digas tontearías-- hablo Soohwa llevándose las manos hacia la cintura --es importante que lleves tu propio uniforme si vas a trabajar aquí.
--pero hacer algo a medida es muy caro-- el menor volvió a mirar hacia sus mayores.
--lo importante es que te queda bien ¿Si?-- Yohan interrumpió a los otros dos -- deja eso y volvamos abajo para poder abrir.
Obedeciendo, volvieron al primer piso y Yohan volteo el cartel de la puerta indicando que estaban abiertos.
Ha-neul ya llevaba varios días trabajando en el café y aunque no lo diría en voz alta estaba agradecido de que su primo le hubiese mostrado el anuncio que habían publicado en internet.
Soohwa y Yohan le parecían simplemente geniales como jefes, además de que la relación amorosa que estos mantenían (la cuál Ha-neul había descubierto en su segundo día de trabajo debido a que los encontró besándose) le parecía de lo más adorable.
Al principio ambos se asustaron un poco por la reacción que podría tener el menor, pues en corea muchas familias aún criaban a sus hijos con la idea de que la homosexualidad estaba mal.
Sin embargo el chico actuó con total normalidad, pidió disculpas por interrumpir el momento y luego el día paso como si nada.
Ha-neul miro al hombre que acababa de entrar por la puerta, cabello negro y ojos marrones achinados, un clásico en corea, el hombre se acercó al mostrador con una sonrisa en el rostro.
--buenos días.-- saludo Ha-neul al hombre -- ¿Lo mismo de siempre?-- pregunto con una sonrisa.
Desde el día en que habían ofrecido una taza de café gratis a todos los clientes ese hombre pasaba por allí todos los días, pedía una taza de café, se sentaba en una mesa y leía, el menor no le conocía pero por alguna razón le caía bien.
--si por favor.-- el hombre respondió extendiendo una tarjeta de crédito.
--muy bien.-- Ha-neul hizo el pago y luego le devolvió la tarjeta al hombre -- enseguida se lo llevó.
Cuando el hombre se alejo hacia una mesa vacía Soohwa se acercó al adolescente.
--ya tienes más confianza a la hora de hablar con clientes.-- dijo al chico mirándolo con una sonrisa, en su primer día Ha-neul estaba tan nervioso que apenas podía sostener les la mirada a los clientes mientras tomaba sus órdenes.
Ha-neul solo le dio una sonrisa en respuesta, no le había costado adaptarse al trabajo en el café, los clientes siempre eran amables, sus hyung's hacían todo lo que podían para hacerlo sentir cómodo y el ambiente tranquilo acompañado del olor a café y la comida que hacía Yohan hacia todo mucho mejor.
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