☕︎𝚌𝚊𝚙𝚒𝚝𝚞𝚕𝚘 𝚇𝚅𝙸𝙸𝙸☕︎

133 26 3
                                    

Ha-neul se encontraba tendido en su cama, boca arriba, con la respiración y el cuerpo tranquilos, era su día libre pero todo lo que había hecho en lo que iba de la mañana era recostarse y mirar el techo.

Una sola cosa se adueñaba de sus pensamientos, salir del closet con su tío, en las ya casi dos semanas de julio que se le habían pasado casi en un parpadeo aquel tema no había desaparecido de su mente, era el único de su familia que aún no lo sabía, y se estaba muriendo internamente por contarle, por ser aceptado, por dejar de esconderse tras una máscara, por poder ser el mismo sin temer por ello.

Pero entre aquellos pensamientos no podía evitar uno que resaltaba.

"¿Y si me estoy apresurando? Quizá es muy pronto para decírselo, podría arrepentirme después y ya no podría retractarme".

Aquel pensamiento lo hizo sentirse ansioso, quizá debía esperar un poco más de tiempo, poner sus pensamientos en orden, pensar en como se lo diría, pero ¿No llevaba ya años haciendo aquello?

Había estado huyendo de la realidad durante un buen tiempo, al inicio, cuando por primera vez le gusto un chico se negó a aquello.

Se repitió a si mismo que no podía estar enamorado de el, que el chico era lindo pero solo eso, nada más, un chico lindo.

Trato de evitar el sentimiento lo más que pudo, se repetía una y otra vez a si mismo que no podía gustarle, e incluso trato de alejarse de el con la esperanza de que aquello haría desaparecer el sentimiento.

Pero no fue así, lo evitaba y lo observaba de lejos, cuando lo veía ser tan amable y dulce, especialmente con sus amigas, no podía evitar sentir una punzada en el pecho, directo en el corazón, por mas de que se lo negaba una y otra vez, deseaba ser a quien le dedicara su atención.

Poco a poco descubrió que aquel dolor en su pecho era menor cuando estaba cerca de el, así que se acercó nuevamente y se sintió feliz de tenerlo cerca como un amigo.

Le tomo tiempo siquiera poder decirse a si mismo "puede que me guste un poco", pero se lo decía y más importante que eso, se permitía sentirlo.
Sentir las llamadas mariposas en su estómago y sus mejillas enrojecerse cuando se acercaba, sentir como las palabras no le salían de forma coherente cuando hablaba con el.

Lastima que el gusto le duró poco.

Tras haberse vuelto cercanos el chico le confesó que le gustaba una chica, destrozándole todas las ilusiones que tenía en ese momento, recordaba haber dicho "¿En serio?¿Quien es?¡Eso es genial!" o algo por el estilo.

Ese día tan pronto como estuvo en su habitación se soltó en llanto, solo tenia diez, ni siquiera sabia bien que significaba amar a alguien pero no podía contener sus lágrimas al pensar en el chico que le gustaba con alguien más.

Daehyun lo encontró al llegar de la escuela, en ese entonces el ya tenía 15, se había enamorado alguna vez y se encargó de consolar a su primo.

Entre llantos, le había explicado lo que había pasado y el como se sentía mal por gustar de un chico.

Daehyun lo calmo, le dijo que amar nunca estaba mal, fuese a quien fuese, le explicó que la gente no siempre correspondía sus sentimientos pero que aquello no era el fin del mundo, que aprendería de ello y se volvería alguien mas maduro y fuerte.

Un año después de eso, ya se había dado cuenta de que ninguna chica le parecía atractiva, algunas eran bonitas si, pero no podía imaginarse saliendo con alguna, con chicos le pasaba lo contrario, no tenía problema en pensar "es lindo, podría salir con el" aunque no había llegado a sentirlo otra vez.

Y por supuesto después de indagar un poco en internet y descubrir el término "gay" y sentirse identificado con el, su primo fue el primero en enterarse.

☕︎𝓝𝓲𝓷̃𝓸 𝓭𝓮𝓵 𝓬𝓪𝓯𝓮́ ☕︎ (𝚜𝚎𝚗̃𝚊𝚜 𝚡 𝙼𝚊𝚕𝚎𝙾𝙲!)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora