La misma casa

1.1K 103 45
                                        


El camino de los perdidos

...

 -Capitulo 7-

...

-La misma casa-

...

Lux disfrutaba del aire libre en el patio delantero de esa taberna. Aun podía sentir el sabor dulce en su boca de las frutas que se había servido de postre, y lo refrescante que esto era se veía acompañado por la brisa húmeda traída del mar a pocos kilómetros de donde estaban.

Escuchó el sonido en la tabla de madera y se perfiló a esta para ver cual había sido el movimiento que la lunari había decidido hacer.

Vio como la piedra blanca sobre la tela azul se había movido de izquierda a derecha.

—Ah... creo que decidiré observar esta de aquí— anunció la maga, levantando una de las piedras y revisando el símbolo que escondía abajo, luego la puso en su lugar y le sonrió a la mas chica­—. Creo que se me toda la frontera.

La lunari la miró con detenimiento, dudando de lo que decía, pero Lux decidió jugar a hacerse la inocente y mirar hacia otro lado.

La niña entonces golpeó la mesa con su dedo índice un par de veces, ahora mirándola de forma desafiante.

—¿Quieres que lo demuestre? — preguntó Lux y la chica asintió, solo entonces la rubia mostró una sonrisa más amplia y confiada.

La maga fue diciendo uno por uno los símbolos en las piedras justo antes de darle vueltas y revelar que había acertado en cada uno de ellos.

La de pelo blanco junto sus manos en la mesa, mirando incrédula como había perdido una partida que estaba a punto de ganar. Apoyó su mentón en la superficie y repasó mentalmente los momentos previos, tratando de recordar cuando la rubia había tenido la oportunidad de ver todas las piedras.

—¿Quieres jugar de nuevo? — preguntó la maga y recibió un rápido asentimiento de la otra—. Bien, levanta las piedras y acomoda el tablero.

Una brisa le tocó el rostro y cerró los ojos para poder disfrutar nuevamente de la calma y la tranquilidad que ese lugar le daba.

Le costaba creer que alguien como ella estuviera disfrutando sin ningún tipo de preocupaciones en una zona bajo dominio noxiano como era Glorft, pero es que hasta inclusive los habitantes de allí le daban con todos los gustos que ella pudiera pedir.

Levantó un poco la vista y pudo ver a lo lejos la roja cabellera de aquella persona a la que le debía tanta hostilidad, pues solo con verla acompañada de una figura que imponía tanto respeto y admiración entre los lugareños, todo lo demás se daba a pedir de boca.

—No juegues a Tellstones con Lux— recomendó la asesina con un tono de hastió que hizo reír a la rubia—. No podrás ganarle, nadie puede.

—Dione ha estado realmente cerca de derrotarme.

—No te creo.

—En serio— admitió, dándole crédito a la niña—. Pese a que aun esta terminando de entender el juego, lo hace muy bien. Es realmente lista.

—¿De verdad? — cuestionó la pelirroja, y le causo gracia como la otra parecía avergonzada de tan simple cumplido, concentrándose en las piedras en su mano y disimulando así no prestar atención a la conversación—. Necesitara ser mas que solo "lista" para ganarle a un cerebrito como tú, ni siquiera yo puedo.

El camino de los perdidosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora