Joy vuelca su toalla húmeda en el cesto de la ropa junto con otro bulto de la ropa que uso en el entrenamiento. Ashley está apoyada sobre su brazo en la cama de Joy, medio sumergida debajo del edredón con un libro abierto en la otra mano. Joy se ata el cabello y luego se sube a su lado y se acuesta boca arriba.
"¿Con quién estabas hablando por teléfono?" Ashley pregunta, su atención todavía en la página abierta.
"Mi mamá", responde Joy. "Nos invitó a cenar este fin de semana".
Los ojos de Ashley se abrieron cómo plato y luego cierra el libro para mirar a Joy. La peli negra se sorprende por el sonido de su propia voz. Definitivamente está en pánico. "¿Qué quieres decir con nos?"
Joy levanta la cabeza cómo un cachorro curioso y confundido. " Tú y yo."
Cuándo Ashley habla a continuación, automáticamente se lleva las manos a la cara, los dedos de una mano descansan sobre la curva de su mandíbula y la otra le coloca su cabello negro detrás de las orejas. Es una cualidad atractiva: una especie de timidez subyacente.
"¿Estás segura de qué quieres eso?"
"¿Qué?" Joy pregunta, "¿que conozcas a mi mamá?"
"Sí."
"Claro que estoy segura".
"Joy, no suelo caerles muy bien a los papás . Nunca doy una buena primera impresión."
Joy sonríe ante la idea, porque es verdad, lo sabe por experiencia personal pero tampoco sabe cómo explicar que esta vez no será así. "Bueno, le caerás bien a mi mamá".
"Oh Dios."
"No empieces a estresarte", comienza Joy, "todo estará bien".
"Tengo que buscar algo que ponerme ya. ¿Qué crees que debo usar?"
"Creo que es tarde y tenemos que dormir."
"Oh, Dios", repite Ashley en voz baja.
Joy se ríe y luego acerca a Ashley para que pueda descansar su cabeza contra el pecho de la alta, contra el latido del corazón que se acelera debajo de su oído.
Entonces Ashley se aferra a ella y Joy es abrazada por un cuerpo que la hace sentir cómo en casa.
—
El fin de semana llega más rápido de lo que ambas están esperando.
Joy puede sentir la energía nerviosa de Ashley durante todo el día y está bastante segura de que está también puede sentir la suya, aunque sea en un nivel más moderado. Cuándo suben al auto de Joy para dirigirse a la casa de su mamá, Ashley casi tiembla a su lado.
Pone su mano en el muslo de Ashley y acaricia sobre la tela ligera de su vestido. "¿Estás bien?"
"No", responde Ashley al instante, apoyando la cabeza en el asiento y cerrando los ojos mientras Joy maneja alejándose del campus. "Tú también estás nerviosa, sé que lo estás".
Joy suelta una carcajada. "Un poco."
"¿Un poco?" Ashley niega con la cabeza. "Te despertaste temprano esta mañana cuando pudimos haber dormido hasta tarde."
Joy asiente con la cabeza con otra risa. "Está bien, estoy nerviosa. ¿Contenta?"
"Oh sí. Estar las dos nerviosas es exactamente lo que necesitamos para la cena." Ashley toma la mano de Joy y une sus dedos, apretando. Joy le devuelve el apretón.
Ashley ha conocido a papás antes. Es la típica novia que a la gente le gusta llevar a casa. Es educada y amable y siempre trata de pensar en buenas anécdotas que contar para tratar de sacar una sonrisa de la gente.
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no contar nuestra historia sería una cobardía
FanficImagínate qué el destino se empeñe tanto en causar un caos, qué te ponga de compañera de cuarto a tú peor enemiga. ¿Cómo manejarían la situación? ¿Será qué Joy y Ashley podrían llegar a congeniar? -Ashley & Joy AU-
