clavas

12.9K 613 66
                                        


ALESSANDRA


—Después de ella, vienes tú — dijo Carmen mientras terminaba de revisar que mis implementos estuvieran en perfectas condiciones —. Confía en ti, lo harás tan bien como siempre lo has hecho.

—Gracias — se acercó a abrazarme.

Ese día solo tenía que presentar dos implementos, las clavas y el aro. Aunque solían ser los más sencillos de manejar, con toda la presión que sentía, todos los aparatos se volvían igual de complicados.

Sin embargo, saber que mi abuelo me estaba observando desde la audiencia me tranquilizaba un poco.

—Alessandra Ancelotti, Barcelona — la voz del presentador me hizo volver a la realidad.

Di varias respiraciones profundas antes de salir a la colchoneta, embocé la típica gran sonrisa mientras caminaba hacia el centro a la espera de que la música comenzara a sonar.

Estaba completamente concentrada en las volteretas, asegurándome de que el aro cayera en el lugar adecuado y no se moviese más de lo necesario. No podía permitirme perder puntos.

Cuando la música finalmente se detuvo, pude volver a prestar atención a mi entorno. Enseguida, localicé a mi abuelo, quien lucía una sonrisa de orgullo.

La segunda parte de la presentación transcurría perfectamente; mi rodilla no me causaba dolor, y seguía el ritmo de la música a la perfección.

Estaba disfrutando de la rutina, hasta que, por obra del destino, mi mirada se desvió hacia las gradas durante un milisegundo, lo que fue suficiente para que pudiera distinguir al hombre que acompañaba a mi abuelo.

Una clava cayó al suelo y en ese momento, pude ver cómo mis sueños olímpicos se desvanecían.




________________




—¿Qué está haciendo él aquí? — le hablé molesta a mi abuelo.

—Es tu padre, Alessa — intentó acercarse, pero me alejé.

—Él dejó de serlo hace mucho tiempo, y tú sabes muy bien por qué.

—Alessa, por favor — Davide finalmente habló después de un rato.

—No quiero hablar con nadie en este momento. No tengo ánimos para nada — recogí mis cosas para irme, pero el abuelo se interpuso.

—No olvides que te estás quedando en mi casa, princesa.

Solo rodé los ojos y caminé junto a ellos para encontrarme con Jazmín, quien nos esperaba.

Después de un incómodo trayecto de regreso a casa y una cena en silencio, finalmente logré estar sola en mi habitación. No deseaba hablar con nadie. Podía sentir las miradas de lástima, y lo que menos necesitaba eran palabras vacías que no significarían nada al final del día.

Tomé mi celular para revisar algunos mensajes. Había cientos de mensajes de Carlos y Lando, además de 30 llamadas perdidas del británico.

Sin embargo, solo esperaba algún mensaje por parte de Pedri. Por lo que vi en Instagram habían ganado 2 – 0 contra el Betis haciendo que empataran puntos con el Real Madrid, aunque este última tenía un partido mañana y si ganaban quedarían a 3 puntos.

Temporary fix | Pedri |  CompletaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora