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Al salir del cuarto, susurros y miradas quizás con ese algo de picardía aparecían cuando pasaban a su lado, saludaba y les hacia difícil sonreír. No entendía que estaba sucediendo

El desayuno estuvo en silencio, sus hermanos se miraban entre ellos con miradas nerviosas, la postura recta era lo que sostenía a sus padres que por dentro la curiosidad los comía

Al salir de la habitación sus hermanos le seguían esperando que dijera algo, algo que ni él mismo entendía

- ¿Ya nos vas a decir? -pregunta Ao'nung

- Todo mundo me mira diferente hoy -responde algo distraído

- Dicen que te vieron anoche -dice Tsireya en un susurro- ¿Quien era?

- ¿De que hablas? -Rikyo para frente a ellos-

- Es que te vieron con alguien en tu cuarto -Ao'nung se acerca a él para poder notar alguna marca debajo de sus pulseras, collares o cabello- Que se veían muy animados

- ¿Me duermo un rato y ya hay un rumor estúpido por todo el pueblo?

Rikyo aleja su cuerpo, nervioso con las miradas de sus hermanos, intentando explicar que había pasado la noche anterior pero ellos estaban en su mundo

- Dicen que es Erandi por sus trenzas -interrumpe Tsireya en sus pensamientos mientras hace el mismo trabajo que su hermano, tocando su cuerpo. Rendida por no encontrar nada- En parte porque es tu prometida públicamente

- Pero nunca está demás asegurarse -completa Ao'nung- Neteyam también tiene esas trenzas...vaya, si que fueron cuidadosos -dice al ver que no tenía marca alguna-

- ¿Qué estas insinuando? -el primogénito se aleja de sus hermanos, mirandoles con sorpresa por lo que decían-

- Pues ¿Que más? -dice Ao'nung- son las hormonas, un par de enamorados en la noche...

- Solo ten en cuenta que nosotros siempre te apoyaremos -termina de decir su hermana quien calla a su hermano con un pequeño pellizco en el brazo- y que si pasó algo anoche debes tener la confianza de decirnos

La imagen que retrataban con vergüenza sus hermanos aparece en su mente, su rostro ardía e incluso sentía ese ardor que le causaban calambres en las manos y piernas demostrando como su cerebro se llenaba de sonidos e imágenes subidas de tono

- ¿Que dicen? No no no -habla con la voz temblorosa- Era Erandi

- ¿Qué?

- Pagame -pide Ao'nung a su hermana, que lo mira diciendole que se calle- Ahora tendras que darme tu parte de la comida. La parte buena

- Que mierda -grita aún sabiendo que estaba prohibido hacerlo a plena luz del día-¿Incluso apostaron?

- Ey, cuida tu boca -su hermano lo calla junto a Tsireya, que se veía avergonzada- Si, apostamos pero es peor insultar al aire sabiendo que los pequeños te admiran

- Te estoy insultando a ti pequeño cara de-

- Ah, osea solo a mi ¿Y Reya?

- Seguro tu iniciaste la apuesta -lo mira con obviedad, algo cansado por lo que hace su hermano en esas situaciones-

- Y ella continuó -Ao'nung extiende el brazo a su hermana, quien lo golpea en la nuca con la cara molesta- ey...

- Ya basta -pide su hermana- Lo siento Rikyo pero, ¿Qué hacías con Erandi en la noche?

- ¿Qué tal si Neteyam se entera? -interrumpe Ao'nung

- ¿Influye en algo que se entere? Después de todo Erandi y yo seguimo-

Cuando No queden Lágrimas Por ContarDonde viven las historias. Descúbrelo ahora