Yago se fue al baño e ignoró a su compañero, pero al salir Mario lo estaba esperando, quería hablar con él.
- Mario: "¿Sabes que vamos a volver, no?"
- Yago: "¿Volver a dónde?"
- Mario: "A las casas... no es suficiente con lo que nos llevamos el otro día, hay que volver, hay mucho más que tiene que ser nuestro."
- Yago: "¿Pero tú te estás escuchando?"
- Mario: "¿Qué pasa?"
- Yago: "¿Cómo vas a querer volver a las casas si la policía va a estar ahí, sin moverse y todos los días? Ya nos tienen ubicados... volver ahí es cualquier cosa menos una buena idea."
- Mario: "Pero tengo un plan, un plan perfecto."
- Yago: "¿Un plan?"
- Mario: "Sí. Vamos a volver a las casas pero esta vez vas a robar tú. Está claro que la policía va a estar ahí de nuevo, así que yo voy a dejar que me vean, para que piensen que solo estoy yo y que de esta manera vengan a por mí... y esa ventaja que yo te voy a dar entreteniéndolos es la que tienes que usar tú para robar."
- Yago: "Eso no va a funcionar y lo sabes."
- Mario: "Sí va a funcionar... además somos muchos más inteligentes que ellos, va a ser muy fácil engañarlos, y la peor de todas seguro que no estará, después de lo del otro día... seguirá convaleciente."
- Yago: "Yo pienso todo lo contrario."
- Mario: "¿Sobre qué?"
- Yago: "Sobre la agente... no tengo ninguna duda de que sí va a estar. Da igual lo mal que esté después de lo del otro día, es valiente y decidida... no se va a quedar quieta."
- Mario: "Vaya... ¿Tanto conoces a la agente?"
- Yago: "Lo único que conozco son sus ganas de vernos entre las rejas... así que es evidente que nada ni nadie la va a detener."
- Mario: "Con nosotros no puede."
Yago no estaba de acuerdo con ese plan, últimamente estaba raro y no estaba de acuerdo con nada de lo que decía o hacía Mario, pero tampoco podía revelarse todo el rato contra él... finalmente eran un equipo, así que terminó aceptando ese plan, aún teniendo claro que no iba a salir bien.
En la otra cara de la moneda estaba Marcela, y ella al igual que Mario tenía claro que quería volver a esas casas y así se lo hizo saber a sus compañeros.
- Marcela: "Hoy vamos a volver chicos."
- Adriana: "Si te refieres a las casas no, no lo vas a hacer Marcela."
- Alonso: "¿No tuviste bastante? No te puedes exponer de esa manera. Los vamos a atrapar, claro que sí, pero vamos a hacerlo nosotros, tú necesitas descansar."
- Marcela: "Mario me golpeó, me lastimó, me amarró, se burló de mí dejándome ver que nadie podía con él.... ¿Después de todo eso ustedes creen que me voy a quedar quieta? Claro que no."
- Alonso: "Hablas solo de uno de ellos, pero te recuerdo que son dos... ¿Y si en esta ocasión te lastiman los dos?"
- Marcela: "Hablo solo de Mario porque fue el que me hizo todo, Yago no me hizo nada... y si tengo que enfrentarme a los dos esta vez me encargaré de demostrarles que no pueden burlarse ni de mí ni de nadie."
- Adriana: "Basta con la obsesión Marcela... déjanos a nosotros terminar este asunto."
- Marcela: "Hacemos un pacto, una última noche. Voy a ir a esas casas hoy, una última vez. Si me los encuentro actúo y si no pues me regreso y se acabó, les dejo todo el trabajo a ustedes y no me vuelvo a meter más en este caso."
ESTÁS LEYENDO
Vidas cruzadas.
RomanceElla y él. Él y ella. Marcela y Yago. Él es uno de los delincuentes más perseguidos y peligrosos del país, de apariencia seria, frío, distante y absolutamente negado desde siempre a todo lo que tenga que ver con el amor. Ella es la justicia y la bon...
