LA OBSCURIDAD QUE SE CIERNE

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- ¿Fortalecer nuestros Quirks? - preguntó Itsuka.

- ¡La Clase A ya lo está haciendo! ¡Dense prisa! - dijo Vlad King, no sin antes darse la vuelta para no ver a sus alumnos - Ellos han destacado mucho, hay que fortalecernos para hacerlo también... - susurró, pero todos sus alumnos lo escucharon.

- (Ay no... ¿En serio usted también?) - pensó Setsuna.

- ¡Profesor! - exclamó Juzo Honenuki

Juzo Honenuki.
Edad: 16 Años
Quirk: Blandura
Su Quirk le permite alterar, químicamente, cualquier cosa no viva que toque volviéndola en lodo. O al menos un material con esa textura.
Nombre de Héroe: Mudman.

- ¿Qué sucede, Honenuki?

- Sucede que no nos ha explicado como es que fortaleceremos nuestros Quirks con este entrenamiento.

- ¿Huh? ¿No les he explicado eso?

- No - dijo toda la Clase B.

- ... Ah, bueno. Así como los músculos crecen después de que sus fibras hayan colapsado, para recuperarse y volverse más fuerte, los Quirks también funcionan así.

- Pero los Quirks no tienen fibras musculares.

Vlad suspiró.

- Se refiere a que cuando llevamos nuestros Quirks a su limite, los fortalecemos... Hay una teoría que dice que si llevas demasiado lejos tu Quirk, este evoluciona - explicó Itsuka - Haciendo más fuerte al usuario y al Quirk por igual.

- ¡C-Correcto! - exclamó Vlad, quien desconocía lo que su alumna había dicho.

- ¿Y cómo haremos eso? - preguntó Tetsutetsu.

Vlad sonrió maliciosamente.

- Vengan conmigo.

Tras caminar un poco por el bosque llegaron a un gigantesco claro al pie de la montaña.

Y todos se asustaron.

Bajo la mirada de Aizawa la Clase A estaba siendo torturada.

Izuku y Ojiro se golpeaban mutuamente en el estómago y pecho.

Iida corría dandole vueltas al lugar, cada vez yendo más rápido y sin poder frenar.

Ochako estaba metida en una pelota gigante de plástico que estaba rodando por todo el lugar, provocándole unas náuseas tremendas a la chica.

Ibara estaba creando figuras con sus enredaderas, las cuales estaban empezando a secarse y provocarle dolor de cabeza a la chica.

Jiro golpeaba las puntas de sus jacks contra la roca caliente, haciéndola gritar del dolor. Toru hacia lo mismo, pero con sus brazos, puños y piernas.

Momo y Sato estaban comiendo dulces. Cualquiera pensaría que de tortura eso tiene nada, pero después de comer kilos y kilos de azúcar híper concentrada, el cuerpo empieza a tener dificultades.

Mina estaba generando cantidades ingentes de ácido, provocándole una deshidratación tremenda.

Aoyama estaba lanzándole a una sola, y gigantesca, roca cantidades ingentes de su láser, provocándole dolor estomacal.

El Símbolo de la Esperanza ( Boku no hero )  Itsuka Kendo X Male ReaderDonde viven las historias. Descúbrelo ahora