Me cambie de cuidad, incluso país, huyendo de mi pasado... intentando... "¿Empezar de cero?"
Pero nunca puedes escapar de tu destino...
Y tu pasado siempre te perseguirá...
Nunca olviden eso.
Lo sé por carne propia...
Creí que allé la solución, toma...
Obviamente no me consigo quedar quieta y mi primer instinto es asomarme por una de las grandes ventanas. Veo una camioneta negra lujosa, bastante similar a las de mi querido padre. Pon no decir igual.
Si esas camionetas son muy comunes cuando tienes dinero.
Pero... veo como a un guarda espaldas o algo así salir del haciento del conductor, lo que revela que también es el chófer. El tipo abre la puerta de la camioneta al ver a Rocky y a Noah aparecer. El hombre al parecer va a salir y...
—Hey —chilla la rubia entrando al cuarto y dirijo mi vista a ella —¿Que tanto miras? Sal de ahí —ordena. Aparece vestida con ropa extravagante. Friki al fin:
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Empuñando un revolver con la mano isquiera y su cabello rubio platino recogido en una coleta bien alta. Su maquillaje igual de extravagante que la mayoría de la ropa que le e visto puesta, ya os areis una idea.
—No. Aquí la que hace las preguntas soy yo. Primero ¿Quienes son esa gente? ¿Por que todos llevan armas? ¿Y por qué no puedo saber quienes son? Además no necesito que vengan a cuidarme se defenderme yo sola.
—No lo creo... —me le acerco irritada.
Me parece que Leyla no les ha contado todo lo que a visto de tu carácter.
—No me tientes —sonríe y me da un pico —¡¿Que haces?! —me sujeta de la cintura aún sonriendo y me pega a ella.
—Lo siento esque las chicas rudas me ponen mucho... ¿Segura que no quieres probar cosas nuevas? Tal vez te guste —la empujo.
—No digas chorradas por dios —casi no consigo evitar sonreír, me causa gracia lo hinsistente que es, lo que no me puedo reír pierdo la seriedad.
Te das cuanta que te has reído en solo un fin de semana con esta gente, más de lo que te has reído en el resto de tu vida en 17 años.
Pues si... ya vez.
—Venga... solo una vez y no te molesto —pide la rubia.
—¿Que quieres? ¿Que te bese? —acieste —bien —me le acerco y sujeto sus mejillas con mis manos, estampó mis labios sobre los suyos y le beso. No duda en seguirmelo... deja caer la pistola y me aguanta los gluteos pegándome a ella para profundizar el beso diría yo.
El beso es fuerte y salvaje, a ver si se le quitan las ganas. Aunque al parecer lo que le causan más. La chica dirije lentamente una de sus manos hacia mi entrepierna pero la separo antes de que lo consiga.
—¡Ya! —me separo —¿Contenta?
—No, ahora quiero follar ¿Tú no? —niego.
—Soy hetera. Te bese para complaserte.
—¿Y si te pido follar para complaserme?
—No, llama a Rocky jajajaja —bufoneo y me saca la lengua. Se agacha a recoger la pistola y la pone en la mesa —Oye, no me respondiste, no se me a olvidado dime ¿Q...? —me corta ni terminar la palabra me deja.
—Esas preguntas no me las hagas a mi. Pídele a Noah explicaciones.
—¿Y por qué no a tí?
—Noah es el líder. Debes preguntarle a el, de mi boca no saldrá nada.
—¿Líder que que? ¿Y las armas..?
—Para protegernos y no preguntes tanto.
—¿Pero de que? ¡¿Protegerce de qué?!
—¡Cayate! —dispara al techo y Teddy comienza a llorar —No voy a responder a más nada, no me saques que quisio.
Furso el seño, ¡a mí nadie me grita!
Mira relájate, de todas la veces que te he pedido que te calmes esta es la más importante ¡Tiene una pistola en su poder!
PUES NO ME IMPORTA.
Inconscientemente hago un gesto para traquer mi cuello. Siempre antes de pelear me pasa... mi puño comenza a endurecerse...
¡Andrea! ¡NO!
Aprieto mi mandíbula, ella está de espaldas ahora mismo viendo para la ventana... me le comienzo a hacercar con mis nudillos blancos ya de tanto apretarlos. Me posiciono justo detrás de ella decidida a golpearla, hasta que siento una diminuta bola de pelos acaricia mi pie. Teddy...
Le miro y me calma un poco...
Miralo necesita de tí... está asustado.
Lo cargo y lo acaricio, está temblando.
Y si fueras una chica normal tu también.
Me siento en la cama con el.
Su teléfono comienza a sonar —Dime hermano —pulsa el alta voz y continúa mirando por la ventana.
—Escuche un disparo de arriba. —¡¿Que está pasando?! —chilla asustada Nain —Exacto —retoma la palabra —¿Que fue ese disparo?
—Andrea me está sacando de quisio. Sabes que me pongo nerviosa —ruedo los ojos.
—¿No se han ido?
—No ¿Cambianos de puesto? Acabaré haciendo algo de lo que me arrepentiré, es muy bonita y sabe usar muy bien la lengua como para cortarcela —Ríe por el teléfono.
—¿En que sentido?
—¡No pienses mal Samuel! La besé para que me dijase en paz.
—Ok ok, voy para hayá ahora. Ven corriendo que si dejo dos segundos a Laila sola le da el infarto.
—Vale voy —corta la llamada y se me hacerca —Quédate quieta ¿Ok?
—¡Que si! —le respondo de mala gana.
—¡Bueno! Y no me grites.
—¡No me grites tu a mí! No dañes la diminuta semilla de amistad que tenemos.
—¡Ok! Me voy ya.
Sale de la habitación. Coloco a Teddy en la cama —que por sierto, como bajó horita si estaba aquí —Bueno da igual.
Corro ha la ventana a ver. Rocky se aleja de la camioneta con un gran mochila negra. Pero el pelirrojo aún no se va. Está hablando muy tenso con un hombre de traje que está de espaldas quien será.
—¿Por que no me extrañas que estuvieses ahí? —habla Samuel a mis espaldas —Anda ven.
—¿Quienes son? —sonríe hacer andose.
—Mejor que no lo sepas —besa mi frente.
—¿Por que dime?
—Nena... —acaricia mi cabello —mientras menos sepas mejor. Lamento no poder decirte nada.
—Pero...
—Debes hablarle a Noah si quieres saber algo más nena.