Le miro sorprendida al intenso mar que tiene en sus ojos.
O sea no esto no puede estar pasando...
¿¡ESCHUCHE BIEN!?
Si, escuchaste bien. Te acaba de preguntar que harías si te besa ¡Y debes reaccionar!
¿Que?
¡Estás congelada en el lugar! Mirándole la boca ¡Respóndele!
Si le respondo le beso...
¡¿Te estás oyendo Andrea?!
Estoy imnotizada... es brujo.
Eso no existe ¡Reacciona!
—¿Que, que haría?
—Umnj...
Con toda mi fuerza de voluntad le miro a los ojos —Pues sueltame y te doy una demostración gráfica.
—El trato es que respondas...
—¡Sueltame!
—Deja de gritar.
—¡Hasta que no me sueltes!
—Si sigues te haré cayarte de otra manera...
Sierro la boca... hay muchas maneras de hacer eso. Es mejor no arriesgar.
¿Arriesgar? Estas loca por que lo haga. De la forma que quiera...
¿Tú de que lado estás?
Pues del contrario al tuyo claramente. Todo lo que digas lo debato. Ha no ser que tengas mucha razón y eso no pasa.
—Bueno... Olvídalo, más bien dime ¿Para que viniste?
—Bueno se Andrea no va a ver a Laura y Massimo en mi cama... Laura y Massimo vienen a ver a Andra y Noah en la suya.
—Muy bien, graciosito. Sal de mi cuarto.
—¿Te resistiras? —ruedo los ojos —Deberías sentirte afortunada... no me meto nunca en la cama de una chica sin que me lo suplique con antelación.
—Pues por eso es que estás mal acostumbrado, pero eso conmigo no va.
Se me hacerca al oído —Ya verás... algún día lo harás —susurra y sonrío de lado. Me aparto y viéndole a los ojos le respondo.
—Ya veremos quien súplica a quien.
—¿Me retas?
—Te lo apuesto —sonríe.
—Me gusta tu seguridad y osadía de reatarme muñeca —me agarra del mentón obligándome a mirarlo fijamente.
—Y a mí me causa gracia la tuya —me desago de su agarre.
—¿Que te divierte? —sonrío de lado y me le hacerco, bastante. Enredo mis manos en su cuello a la vez que nuestros cuerpos se pegan.
Me hacerco a su oído, y respondo en un susurro —Tú osadía al subestimarme —muerdo levemente el lóbulo de su oreja, y siento como sus músculos se tenzan. Pasó a besarle el cuello... ese siempre es el punto.
Su respiración se comienza a poner cada vez más pesada (buena señal). Continúo pienso llegar hasta el punto que se descontrola y me comienze a apretar.
Pero no pasa.
Waos, tiene buena resistencia. No siempre se gana Andrea.
No en mi caso. Esto ya es cuestión de honor.
¡Y lo juro!
Haré que me súplica meterme en su cama.
Escribanlo. Lo conseguiré.
Pues el parece tener el mismo deceo. Y si los dos siguen de tercos y esto se vuelve cuestión de orgullo...se avesina lo peor.
Nos despegamos. Al final se, que ya está semidescontrolado. El sonríe viendo mi seño fursido, esa sonrisa burlona se le quitará cuando lo tenga susurrandome jadeante... que le permita hacerme suya.
¿Ya es cuestión de orgullo?
Pues si.
—¿Te creías que era tan fácil?
—Lo es. Pero ahora mismo solo me apetece dormir, sal de mi cuarto.
—Como digas muñeca, esto será un pacto.
—Una apuesta. ¿Muñeco? —sonríe.
—Pues trato —extiende su mano y la estrecho —el que gane hará lo que el otro quiera ¿De acuerdo muñeca?
—De acuerdo entonces Muñeco. Pacto entre muñecos —sonríe.
—Pacto entre muñecos. Me parece bien.
(. . .)
En la mañana siguiente, Miercoles, me lebanto tarde. ¿Gracias a quien será? —ironeo para mi misma y me arreglo corriendo.
Me pongo me abrigo de rallas blanco y negro cajita. Y cuando me voy a poner el jean me doy cuenta que cojí el que estaba roto (se me engancho en un pincho y se rasgó) ¡Mierda!
Me asomo por la puerta y miro a lo largo del pasillo...
Recuerdo Flash:
Sam: ¿En serio Pulga? ¿Es la mejor ropa que tienes? —pregunta atónita al ver la falda rosa con vuelos y lazos que me extendió luego de pedirle una ropa, ya que la mía se mojó por
caer axidentalmente en la piscina.
Hago una mueca de asco...
—Escucha cariño —mi atención se dirige a Sam —vamos a mi cuarto a por ropa. Y RECUERDA, siempre que necesites cualquier cosa vas y lo tomas sin problema ¿Ok? Lo que me habisas ñara no contar con esa ropa jajajaja.
—¡Gracias! —chillo con alivio y nos vamos las tres a su cuarto en lo que Nain se queja per el insulto a su ropa jajajajaj.
Fin del recuerdo.
Bueno los mellizos no están —fueron a ver a su abuela a su pueblo natal (por eso joker me fue a ver) —pero tengo la autorización de cojer lo que necesito.
Me dirijo silenciosamente ha la habitación de Sam... Llego hasta la puerta, la comienzo a abrir. Y me sobresalto al escuchar un silbido coqueto.
—¡Hey! Buen tracero...
ESTÁS LEYENDO
Lo Que Todos Ocultan
RomanceMe cambie de cuidad, incluso país, huyendo de mi pasado... intentando... "¿Empezar de cero?" Pero nunca puedes escapar de tu destino... Y tu pasado siempre te perseguirá... Nunca olviden eso. Lo sé por carne propia... Creí que allé la solución, toma...
