Cap 46 - Cuantas interrupciones.

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Leyla;

Debo contarle... es lo correcto, me odiara, se que no me va a creer. Pero debo afrontar las consecuencias. No puedo permitir que corra peligro.

—¿Lyn? ¿Por que esa cara..?

—Andre... debo hablar contigo.

—¿Paso algo?

—Si. Y es muy importante, pero con todo este problema del accidente... no te lo dije antes. Pero es el momento —suspiro —antes que nada quiero que sepas que te amo ¿Ok? Eres mi mejor amiga, y de hecho la única.

Me da una mirada confusa —Que está pasando Lyn, ve al grano ¿quieres? Me estás poniendo nerviosa.

No mas de lo que stoy yo créeme.

Las manos me tiemblan.

—¡¿Te estás volviendo a drogar?! —pone voz regañona.

—¿Que? No, claro que no, ni lo aré tranquila... —suspiro aliviada. Creo que esto es hasta peor joder.

—¿Entonces?

—Verás... —Entonces aparece Rocky. Hay genial (noten la ironía porfavor)

A ver, no me irrita para nada estar con Rocky, solo que llegó en el momento menos indicado. Necesito de verdad contarle a Andre...

—¿Listas chicas? —acientimos y le seguimos.

—Después te digo —le susurro a Andrea en el oido, aciente y seguimos caminando.

(. . .)

Andrea;

Estamos es el hospital, todos entraron a ver a Noah menos yo... no quiero verlo, si estoy preocupada pero... tengo mis motivos ¿No?

Es la primera vez que diré esto pero... tienes razón.

Valla consiencia ¿de verdad eres tu?

Por otro lado, no paro de pensar en Lyn, la conversación que tenemos pendiente... no parecía un juego. Estaba muy perturbada...

—¿Andrea? —me volteo, es Maggie, ya saben, la "Tía" de Noah.

Le doy una sonrisa amigable que no deja ver mis preocupaciones —¿Que pasó? Necesitas algo...

—¿Yo? No... solo quería preguntarte si no pasaras a ver a Noah.

—Emmm, no se, tal vez más tarde ¿Pero como está? ¿Le paso algo?—

Si haces eso yo misma te asesino ¿Como que ir a verlo?

Claro que no, tengo orgullo propio ¿Sabes?

Más te vale. Que tus sentimientos no te influyan.

Tranquila, solo le dije eso por educación.

—Está muy bien, más tarde le darán el alta, bueno... el reposo lo deberá mantener en casa.

—Claro... jajajaja ¿Y usted por qué no está adentro?

Sonríe —Tratame de tu cariño, no tantas formalidades porfavor, me hacen sentir mayor. —Nos reímos un poco —Voy a la cafetería a por café ¿Me acompañas?

(. . .)

Entre risas pon Maggie, contándome anécdotas de la niñez de los pelirrojos me llama mi hermana, mi mamá, mi papá, la familia completa.

Tengo un montón de llamadas perdidas.

Sin embargo no permití interrumpir la conversación con Maggie. Es muy simpática, además que es de muy mala educación.

Lo Que Todos OcultanDonde viven las historias. Descúbrelo ahora