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── Ya se está acercando el festival de primavera anual, así que es momento de que todas las clases discutamos acerca de lo que haremos para el festival, ¿les parece?

Yeri tomó un marcador del escritorio de la maestra y escribió en el tablero "Festival de primavera". Su entusiasmo siempre solía contagiar a los demás para participar en las actividades grupales, y esta vez no era diferente. Todos comenzaron a aportar con ideas creativas y emocionantes. Todos menos Jisung, quien no era realmente bueno para pensar en cosas originales.

── ¡Hagamos una obra de teatro!

── Oh, no, eso déjaselo a los de la clase A. Son muy poco originales.

── ¿Qué tal un café de gatitos?

── ¿Eso ya no lo había hecho una clase el año pasado?

── Tienes razón; los de primer año lo hicieron.

El lugar se llenaba de la cacofonía de voces mientras las chicas, en su mayoría, empezaban a conversar animadamente. Para nadie es un secreto que los hombres eran un desastre para planear eventos entretenidos y legales a la vez. Jisung apoyó su cabeza en la palma de su mano mientras observaba a los demás hablar entre ellos. De repente, una idea se le cruzó por la cabeza, y con ojos iluminados pero tono tímido habló,

── Una pijamada.

Yeri dirigió su atención a Jisung. Sus ojos parecieron brillar ante la idea.

── ¿Una pijamada?

── Podemos hacer el festival de noche y llevar a cabo la ceremonia de las luces también, como la que hicimos una vez en la escuela primaria.

Los más animados discutieron la idea y la mayoría terminó estando de acuerdo con ella. Yeri se dirigió al tablero y tomó nuevamente el marcador del escritorio, esta vez para escribir "Pijamada" con una sonriente expresión.

── Ya está decidido.

La calidez de la mañana había llenado el lugar. Por un rato se sentía tranquilo, y Jisung podía pensar en silencio acerca de todas las cosas que estaban ocurriendo esos días. Su mente estaba hecha un revoltijo. Pero todos los comportamientos extraños de las personas a su alrededor no parecían acabar nunca. Hyunjin y Seungmin se dirigieron a una esquina del salón y comenzaron a hablar en silencio. Jisung se dio cuenta de ello, mas prefirió no prestarle atención, pues seguramente se trataban de asuntos personales de amigos.

── Es hora de que me digas lo que ocurrió exactamente, Kim.

── Ya te lo dije, Hwang. ──Seungmin volteó los ojos con fastidio. Esta actitud le provocó a Hyunjin aún más enojo.

── Te estoy pidiendo que me expliques a detalle qué pasó esa tarde.

Sin embargo, Hyunjin solía expresar su enojo mediante su tono de voz y muy raramente mediante su rostro, que por muy tenso que estaba aún transmitía calma. Aunque, si Seungmin continuaba provocándolo, no iba a poder retenerla por más tiempo.

── Primero debes soltarme. ──Seungmin se deshizo del agarre en su brazo y acomodó su uniforme. ── Debes saber que, desde mucho antes de que tú llegaras, he tenido sentimientos por Jisung.

Hyunjin guardó silencio y prestó atención a las palabras del contrario. También a su expresión y lenguaje corporal, que no parecían mostrar signos de falsedad.

── Desde que llegaste al instituto me he dado cuenta de que has tratado de acercarte a él. No sé cuáles son tus intenciones con él, pero no parecen ser de naturaleza amistosa. ¿No es así?

── Aquí las preguntas te las hago yo a ti, Kim. ──Hyunjin evadió la pregunta manteniendo un tono de voz firme.

──  Tú y yo no somos exactamente amigos. Supongo que lo sabes. Así que cuando me pediste que le entregara a Jisung las flores decidí actuar con una pequeña mentira y dárselo de mi parte.

── Ya me di cuenta de eso. Jisung no tenía idea de que fui yo quien le dejó la carta.

Hyunjin desvió su atención de Seungmin hacia el suelo, pensativo. Era tal como se había imaginado. Nuevamente levantó la mirada para encarar a Seungmin.

── ¿Acaso no eres también la razón por la que Jisung llegó tarde ese día?

── No seas ridículo. ──Bufó. ── Cuando tú y yo nos encontramos en el Río Han no tenía idea de que estabas allí con el propósito de ver a Jisung.

Seungmin se alzó de hombros con una expresión despreocupada. Estaba claro de que no se arrepentía por haber arruinado los planes de Hyunjin incluso después de que este le reclamara.

── Por cierto... ──El menor volvió a su semblante serio de repente. ── ¿Ya le dijiste la verdad? Ya sabes... Que fuiste tú el de la carta ──Seungmin cuestionó y, aunque cualquier otra persona en aquella situación se mostraría preocupada de ser expuesta en sus mentiras, él parecía tranquilo al respecto, incluso animado.

── Odiaría hacerte quedar mal. ── Hyunjin le respondió con un notable sarcasmo en sus palabras. Finalmente optó por darse la vuelta y alejarse. Ya no soportaba escucharlo.

Se dirigió con serenidad hacia Jisung. Ambas manos en sus bolsillos. Este lo miró y le sonrió. Aunque Hyunjin no estaba de muy buen humor, le resultó inevitable devoverle la gentil sonrisa involuntariamente. 

── ¿Podemos hablar un momento?, a solas.

Antes de que Jisung pudiera decir cualquier cosa, Minho se acercó a ambos. Ya comenzaba a ser costumbre para Hyunjin ser interrumpido por él en los momentos menos adecuados, y por consecuencia dejó salir un suspiro fastidiado.

── Hyunjin, deberíamos tener una charla rápida ──. Hyunjin no se esperaba que Minho se hubiera acercado con el propósito de hablar con él y no con Jisung. Este último los miraba con confusión, en primer lugar porque se quedó con la duda sobre lo que Hyunjin pretendía decirle y en segundo lugar porque Minho parecía muy tenso. Todo era muy extraño para él, como si todos a su alrededor le estuvieran escondiendo algo y él aún no tenía ni idea de qué era. Se sentía fuera de lugar.

Hyunjin asintió sin demasiado interés y ambos procedieron a salir del aula. Caminaron por el pasillo lo suficiente para no ser interrumpidos por nadie, entonces Minho decidió hablar sin rodeos.

── ¿Qué está sucediendo con Seungmin?

── Más bien yo debería preguntarte eso. Hace rato en clase de educación física fuiste... salvaje con él.

── Solo estaba jugando, no fue nada personal.

── Sí, seguro...

── Responde a mi pregunta. Hay algo muy raro entre ustedes dos y Jisung.

── Minho, ¿finalmente aceptarás que te sientes celoso?

El mayor resopló. Hyunjin siempre lograba enfurecerlo cuando se trataba de Han Jisung. Sin embargo, procuró guardar la compostura.

── Nada de eso.

── Como veo que te importa tanto Jisung, te diré lo que está pasando con ese Kim. Hace rato hablé con él. Seguro te diste cuenta. Me confirmó lo que sospechaba.

── ¿Lo que me hablaste la otra vez?

── Ajá. Oye, Minho, respóndeme algo: ¿por qué pareces tan interesado en la situación de la carta y todo lo demás?

── ¿De qué hablas ahora? Ya te lo había dicho antes; Han es mi amigo, por eso... ── Las palabras de Minho fueron cortadas por un fuerte suspiro de Hyunjin, quien dio un paso adelante.

── ¿Qué hiciste? ── Hyunjin cuestionó fríamente mientras lo veía directo a los ojos.

── ¿Qué?

── ¿Qué hiciste para que Jisung llegara tarde el jueves? Sabes de lo que hablo, Lee.

𝐂𝐑𝐔𝐒𝐇 | HYUNSUNGDonde viven las historias. Descúbrelo ahora