XVI

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Yoongi llego al departamento de Jimin lo más rápido que pudo, sabía que él se encontraba mal después de saber lo que acababa de pasar y él no podía permitir que su amado se alterara mucho sobretodo ahora por el bebé que estaba esperando.

Cuando Jimin vio entrar a su amado por la puerta se lanzó a sus brazos a llorar.

— Por favor dime que encontraste a nuestro hijo, dime que lo encontraste — dijo Jimin sollozando.

Aunque Yoongi quería haberle dado esa noticia, tuvo que hacerlo cuando fue a poner la denuncia por desaparición de su hijo y le partía el alma ver a su amado de esa manera.

— Ya lo están buscando amor mio, se que es difícil pero debes tranquilizarte un poco te puede hacer mal a ti y al bebé — quería llorar, claro que quería llorar pero debía mantenerse fuerte frente a Jimin y estar al pendiente de su bienestar.

— ¡Como quieres que me tranquilice!, esa mujer de llevo a nuestro hijo, ella le puede hacer daño a mi pobre bebé — Jimin se estaba comenzando a sentir mal, le dolía muchísimo la cabeza y también se sentía mareado.

Yoongi lo notó y enseguida lo agarro fuerte, en ese momento el menor se desmayo — Jimin amor mio, Jimin. Reacciona por favor — el mayor estaba muy asustado, lágrimas resbalaron por sus mejillas odiaba ver así a su querido Jimin.

Lo cargo y lo recostó en le sofá mientras trataba de hacer que reaccionará, se aparto un ratito de él y fue a buscar alcohol y algodón. Puso un poco en el algodón y se lo paso por la nariz a Jimin, mientras mantenía la esperanza de que su amado reaccionará pronto.

Jimin abrió sus ojos con despacio al cabo de algunos segundos, pero enseguida volvió a llorar, quería creer que todo esto era una pesadilla.

— Cariño mio — dijo Yoongi cuando lo vio despertar, agarro su mano con delicadeza y deposito un beso en ella — te prometo que vamos a encontrar a Minyin antes de que ella le haga daño.

En ese instante tocaron la puerta, Yoongi se apresuró a abrir pensado que eran los policías quizá ya le tenían alguna noticia del paradero de su hijo. Al abrirla pudo ver a su papá y a sus suegros quienes habían llegado luego de escuchar la tan terrible noticia.

La mamá de Jimin se acercó a su hijo y lo abrazo — todo estará bien hijo, ya lo verás.

— Ella se llevó a mi hijo mamá — lloro como un niño pequeño en los brazos de su madre, le estaba doliendo mucho siquiera pensar en lo que quizá aquella mujer le estuviera haciendo a su pequeño.

Hayoon por su parte se encontraba mal también, le dolía ver a su hijo y yerno de esa manera. Debió acabar con ella cuando tuvo la oportunidad, debió meterla a la cárcel, debió hacer algo.

Las horas se pasaron rápido, en un abrir y cerrar de ojos ya habían pasado cuatro horas desde la desaparición de Minyin. Jimin estaba en el baño, le habían dado nauseas después de tanto llorar, llevo una mano a su vientre y unas pequeñas lágrimas volvieron a salir de sus hermosos ojos, le estaba doliendo allí y sabía que debía calmarse por el bien del pequeño bebé que estaba esperando pero era imposible en estos momentos.

— Lo siento bebé, discúlpame si te estoy haciendo sufrir pero es que estoy tan aterrado de que a tu hermanito mayor le hayan hecho daño.

Una llamada llego a su teléfono, Jimin se quedo viendo la pantalla y al ver el número desconocido decidió contestar, ya sabía de quien se trataba.

Hola querido, ¿cómo te encuentras?. Espero que te la estés pasando muy bien,  te dije que no hicieras nada y no me hiciste caso, ahora estas pagando las consecuencias de tus actossoltó una fuerte carcajada al decir aquello.

— ¡Devuélvame a mi hijo! — dijo sintiendo impotencia de no saber que hacer — ¿en donde lo tiene?, por favor no le haga daño es solo un niño inocente.

Te diré en donde esta, porque no soy tan mala sabes y prefiero hacerte daño a ti, te doy diez minutos para que llegues a la azotea del edificio y esta más que claro que no quiero que nadie más venga contigo, si desobedeces otra vez tu querido y amado hijo va a caer doce pisos para abajo — después de decir aquello colgó la llamada.

Jimin salió del baño lo más rápido que pudo y al bajar las escaleras vio a todos hablando con los policías, así que aprovechando que todos estaban distraídos salió del departamento siendo cuidadoso de que nadie lo viera. Vivía en el piso ocho y la única manera de llegar a la azotea era subiendo las escaleras.

Empezó a subir las escaleras y en ciando avanzo dos pisos el dolor en su vientre se hizo un poco más fuerte, puso su mano en su diminuta pancita y siguió subiendo mientras hacía muecas del dolor qué sentía. Al llegar abrió al puerta y vio a Hyojung parada de espaldas, en el suelo estaba su hijo acostado.

Al fin llegas — se dio la vuelta y sonrió — mi premio mayor llego — empezó a reír.

— ¿Por que hace todo esto?, ¿por que hace tanto daño?. Ya basta, por favor deje de ser tan cruel y no le haga daño a mi hijo, ya me arrebato a mi primer hijo, ¿que más quiere? — Jimin estaba llorando mientras aún se agarraba su vientre.

— No planeo deshacerme solo de él, si no también de ti del mismo modo en el que poco a poco me decise de la madre de Yoongi.

— ¿Que acabas de decir? — la voz de Hayoon se escucho detrás de ellos — ¿fuiste capaz de matar a mi esposa?.

Ella abrió sus ojos cuando vio a su esposo allí, también estaba Yoongi y los padres de Jimin.

— Te dije que debías venir solo — al sentirse acorralada saco su arma y le quito el seguro — si se atreven a dar un paso más voy a dispararle — apunto a Minyin.

— ¿Por que haces todo esto Hyojung?, ¿cual fue el mal que te hice? — pregunto Hayoon.

— Porque solo la veías a ella y no a mi, te enamoraste tanto de ella que jamás me volteaste a ver a mí. Así que tuve que deshacerme de ella para que tú finalmente pudieras estar a mi lado — suspiro y sonrio con amargura — y cuando nuestro hijo nació tú solo volteabas a ver al hijo que tuviste con ella, entonces decidí que si yo no iba a ser feliz a tu lado no iba a permitir que nadie más fuera feliz tampoco.

Mientras ella hablaba, Yoongi se intentó acercar poco a poco quería mantener a su hijo a salvo.

— y como ahora tú me pediste el divorcio entonces después de este día nadie más será feliz. Este es un día al que todos van a recordar como una tragedia y después de matarlo a él iré detrás de ti — le dijo a Jimin.

Solo eso bastó para que las alertas de todo se prendieran y salieron corriendo en dirección a Hyojung. Todos estaban tratando de detener la crueldad que aquella mujer quería hacer.

Un fuerte disparo sonó en ese momento captando la atención de todos, Jimin cerro sus ojos no quería ver lo que había pasado, no quería ver si aquella mujer se había atrevido a arrebatarle la vida a su pequeño hijo, pero cuando se atrevió a abrir los ojos se dio cuenta de que su hijo estaba bien.

Hyojung bajo la mirada al sentir un fuerte dolor en su abdomen, soltó el arma que tenía en sus manos y retrocedió unos pasos al ver el montón de sangre que estaba saliendo de la herida de bala que tenía en su cuerpo. Ella se les quedó viendo a todos y sonrío con amargura Aunque en sus ojos todavía se podía ver el odio que les tenía a todos.

— Se salieron con la suya — fue lo que dijo antes de retroceder unos cuantos pasos más y caer del edificio.

Hayoon se acercó al edificio y la pudo ver tirada abajo había caído doce pisos al vacío. Cuándo volteó a ver se dio cuenta que habían varios oficiales de policía. Quienes no dudaron en dispararle cuando vieron que ella estaba atentando contra la vida del pequeño.

Jimin y Yoongi se acercaron al cuerpo de su hijo quien aún estaba dormido no sabían por qué pero seguramente ella le había dado algo para dormir. A pesar de que el pequeño no estaba despierto agradecían de que ella no le hubiera hecho nada más a su hijo y que lo lograron rescatar justo a tiempo.

Por fin la pesadilla había acabado y a partir de ahora todos vivirían más felices y con paz, aquella paz que no habían sentido desde hace cinco años.



















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