Han escuchado decir que el tiempo se pasa volando, es verdad, en un abrir y cerrar de ojos Jimin ya estaba cumpliendo su octavo mes de embarazo.
A decir verdad estaba siendo un embarazo bastante tranquilo y Jimin agradecía eso, su esposo siempre lo hacía sentir amado y especial. Yoongi siempre estaba pendiente de que a su esposo no le faltara nada, le daba masaje en sus pies por la noche y también le aplicaba una crema especial para las estrías, estaba tan feliz de ser papá de dos pequeños bebés.
El que más emocionado estaba por el nacimiento era Yoongi, el amaba con todo su corazón ser papá y consentir a sus pequeños hijos, incluso ya se estaba imaginado todos los pequeños gustos que le podría comprar a sus hijos.
— Yoonie, ya es hora de ir a recoger a Minyin — Jimin estaba haciendo el almuerzo con mucho amor, amaba alimentar a su esposo e hijo incluso les tenía una pequeña sorpresa para cuando su esposo regresara de recogerlo en la escuela.
— Esta bien cariño, ahorita iré a recogerlo — dejo los papeles que tenia en su mano sobre la mesa y se estiro un poco, no pudo evitar bostezar, había estado trabajando durante toda la mañana y el cansancio se apoderó de su cuerpo. Se levantó de la silla con pereza y se acercó a su lindo esposo, le dio un beso en los labios y dejo una suave caricia en su pancita recibiendo unas pequeñas pataditas al instante.
Salió de casa y cuando llego a la escuela de su hijo fue recibido con un enorme abrazo, Yoongi sonrió y cargo a su hijo, deposito varios besitos en sus mejillas gorditas.
— ¿Que tal tu día pequeño? — se dirigió hacia su auto aun con su hijo en brazos.
— Me divertí mucho papi y también aprendí cosas nuevas — sonrió, agacho su cabecita y un pequeño puchero apareció en sus labios, el cual fue notado al instante por su papi.
— ¿Que paso?, ¿por que tienes ese lindo puchero? — pregunto alarmado, si alguien le había hecho algo a su pequeño lo iba a pagar muy caro — ¿alguien te molesto?.
— No papi, es solo que hoy un niño trajo una cajita feliz de Minecraft y yo también quiero una — se le que viendo a su papá y le hizo ojitos, como buen niño consentido que era sabía que su papá se lo compraría.
Yoongi no lo pensó dos veces si su hijo quería una cajita feliz quien era él para negarse, así que después de que se subieran al auto el mayor condujo hacia el McDonald's más cercano.
Jimin estaba terminando de servir la comida cuando escucho que la puerta fue hubiera, asomo su cabeza y sonrió al ver como su pequeño entraba corriendo con sus bracitos extendidos, lo abrazo y le dio varios besos en sus mejillas.
— Papi te extrañe mucho — Minyin deposito un besito en la mejilla de su papá y sonrió.
— Yo también te extrañe — sonrió.
En ese instante Yoongi entró a la casa con seis cajitas felices en sus brazos, la sonrisa de Jimin se borro al ver aquello y el mayor solo pudo sonreír con nerviosismo.
— ¿Que es todo esto? — Jimin frunció el ceño, necesitaba una explicación.
— Son cajitas felices — respondió Yoongi siendo un poco obvio.
El menor no pudo evitar rodar sus ojos ante aquella respuesta — ya se que son, lo que quiero saber es por que traes tantas.
— Ah, es que Minyin quería todos los juguetes y tuve que comprar todas estas para que nuestro amado hijo tuviera la colección completa — dejo las cajitas en la mesa y sonrió.
— Yoonie, ¿que habíamos hablado de consentir tanto a Minyin?.
Yoongi se acercó a su esposo y le dio muchos besos en las mejillas para evitar responder. Jimin sonrió con diversión, sabía que no podía hacer nada y que su esposo seguiría consintiendo mucho al pequeño.
Después de almorzar el pequeño abrió todas las cajitas y saco todos los juguetes mañana se los presumiría a sus compañeros. Esa misma tarde llego Hayoon a traer al pequeño, quería pasar tiempo con su nieto así que le pregunto a su hijo y yerno si podría llevárselo por algunas horas, la pareja no vio ningún problema y aceptaron.
— Jiminie estaba pensado en que aún no hemos preparado la pañalera, la fecha del parto es la siguiente semana — volteo a ver a su esposo quien se estaba cepillando los dientes en el baño.
— Hemos estado muy ocupados con nuestro trabajo y con la escuela de Minyin, pero podríamos hacerla ahorita — enjuago su boca y dejo el cepillo en el lavabo.
Yoongi se levantó de la cama y le agarro la mano a su esposo, caminaron hacia la habitación de sus bebés y al entrar sonrieron, les había tomado meses decorar la habitación pero había valido la pena quedó muy hermosa.
Jimin se sentó en la alfombra y Yoongi saco la ropita que ya habían comprado para los bebés, también un paquete de pañales nuevo y varias cositas más.
No les tomó mucho tiempo ordenar la pañalera, así que cuando terminaron Yoongi decidió subirla de una vez al auto para tener todo listo. Jimin intento ponerse de pie cuando su esposo se fue al auto, ya era noche y debía hacer la cena, pero justo cuando intento levantarse un fuerte dolor se hizo presente.
Jimin abrió sus ojos con sorpresa y dolor, eso solo significaba una cosa. El parto se había adelantado.
— Yoonie — gritó lo más fuerte que pudo.
Al escuchar aquello Yoongi subió lo más rápido que pudo las escaleras y se preocupo al ver la cara de dolor qué tenía su esposo, se acercó a él y lo sujeto del brazo.
— ¿Que paso? — fue lo primero que pregunto al ver en ese estado a su esposo.
— Los bebés ya vienen — dijo Jimin con notable dolor.
— No creí que estaríamos tan pronto en esta situación otra vez — se sentía muy nervioso, pero sabia que debía mantener la calma y llevar a su esposo lo más rápido que pudiera al hospital — pero no te preocupes amor mio, todo saldrá bien.
Y aunque ambos estaban muy preocupados, al mismo tiempo se sentían felices, en unas horas más iban a conocer a sus amados bebés que con tanta felicidad habían estado esperando.
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YOUNGBLOOD
FanfictionYoongi y Jimin están divorciados desde hace años, lo único que los une es su hijo Minyin - No se permiten adaptaciones -
