El comienzo del derrumbe

789 34 1
                                        

1 mes después...

Mia:

A los chicos les estaba yendo de 10 , hicieron gira con el nuevo disco, ahora estaban en México hace unos días.
Guido no dejaba de escribirme excepto cuando tocaban o cuando yo ensayaba.
Con Mati y Maxi estábamos a punto de sacar un disco pero nos faltaban un par de arreglos.

La relación con mi hermana siguió,  ella volvió a Córdoba, donde estaba viviendo  con su novio, el cual todavía no conozco.
Después de esa noche hablamos y ella me calmo contándome todo lo que había pasado con Gui y asegurándome que ya no sentía nada más.
Estaba feliz de que nuestra relación se esté recomponiendo pero tampoco ponía el 100% de mis energías ahí.

Amor ¿Cómo estás? ¿Terminaste de ensayar?

Si, hace un ratito, cuando llego a casa hablamos.

Hacíamos videollamada casi todas las noches y el me contaba lo que habían hecho en el día,  note que todos los días iba a visitar las mismas pirámides, tenía una fascinación con ese lugar y no paraba de decir que yo tenía que conocerlas.
Pato apareció una que otra vez en las videollamadas cargándose a Guido o se escuchaba como discutía con cuty.

Llegue a casa y cuando tire todo en el sillón me fui a la pieza y lo llame.

-Hola amor!!!-Tenía una cara rara, su voz demostraba emoción, pero su cara no decía lo mismo.

-Hola Gui, ¿Estas bien?

-Ehh sisi todo bien, estoy un toque cansado nomas, no te preocupes- dijo eso último con una sonrisa forzada.
Podía sentir que le pasaba algo más pero no quería insistir.

-Bueno, contame que hiciste hoy, y salteado la parte de las pirámides que ya tengo mil fotos.
Se reía.

-Como me conoces rubia...Te extraño,  muchísimo.
Estaba más cariñoso de lo normal.
Vi que Pato pasó por atrás y no se metió en la conversación,  raro pero quizás estaban muy cansados, era entendible.
Hablamos un rato más y le dije que me iba a dormir, yo también estaba cansada y por lo que veía el ni estaba muy bien.

-Descansa Gui-le dije tirandole un beso.

-Vos también bailarina, te amo.

Hace tanto tiempo que no me decía así que ya me había olvidado ese apodo.

Guido:

La cague.
La cague muchísimo.
Patricio estaba hirviendo, Gasti también, me odiaban, yo me odiaba.
¿En qué momento se me ocurrió hacer eso?

Mi Algo PersonalDonde viven las historias. Descúbrelo ahora