capítulo veintisiete

941 100 22
                                        

Wait, Estailus!...
Alivio

Estailus estaba allí, mirándole y estando vivo

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Estailus estaba allí, mirándole y estando vivo.

El mayor sentía que toda su negatividad en tanto como emociones y pensamientos se iban desvaneciendo.

— ¿E-estailus...?—murmuro de forma que no creía lo que veia. No quería que fuese un sueño.

Quería que esto fuera real, y no un sueño.

Parecía empezar a tener más de su consciencia, de allí, seguía mirando a Aquino.

Estailus quería respuestas claramente.

Miro que estaba en un hospital por lo que se podría apreciar un poco.

— ¿Eres tú, Aquino...?—para la vista de Estailus, estaba algo borroso pero lo suficiente para ver cómo era algo similar. Su vista poco a poco se aclaró observando que efectivamente era su pareja.

Sus ojos esmeralda brillaron por la luz del bombillo, mostrando aquel hermoso brillo en los ojos verdes oscuros del chico.

Aquino no quería que esto fuera un sueño de verdad.

— ¡Si, Estailus! ¡Soy yo!—se acercó demasiado rápido y le abrazo de forma que no se lo espero, pero termino correspondiendo algo confundido.

Aquino no quería separarse de el, no quería por nada en el mundo separarse más de Estailus.

— demonios... ¿Cuanto tiempo ha pasado?—su voz sonaba algo débil o floja porque apenas estaba teniendo en cuenta todo lo que había pasado. Y cada memoria de el regresaba a su mente intentando recordar porque estaba acá pero no había nada de eso, la razón del porque está acá.

— dos semanas y casi tres semanas, Estailus—le dejó de abrazar para mirarle con una sonrisa en sus labios.

— ¿¡E-eh!?—se sorprendió por el tiempo pasado, creyó que pasó solamente un día y ya. Sus ojos esmeralda de formaban como plato de la sorpresa.— ¿Dos... Semanas? P-pero... Yo creí que pasó un día.

— no te preocupes... Lo único que importa eres tú ahora, Estailus. ¡Despertaste!—dijo abrazándole nuevamente con tanta felicidad contenida en el.

El castaño menor solamente le pudo sonreír, no había visto a Aquino tan animado de forma que se notará demasiado.

— pensé que no ibas a despertar más apesar de mis esperanzas, inclusivo pasaron un montón de cosas irreales de mientras—cuando se dejaron de abrazar mientras hablaba, Estailus se fijó en que Aquino soltaba lágrimas. Creyó que no eran de felicidad por un momento.— y y y... ¡Y de verdad te extrañe! Yo siempre he intentado visitarte, ver si estabas bien o si algo te podría pasa-.

Wait, Estailus! Donde viven las historias. Descúbrelo ahora