CAPÍTULO 10

1 0 0
                                        

ADRENALINA

DYLAN.

—Tranquila, princesa, que usted sabe que por algo me dicen el "lobo," yo no solo aúllo, soy, veloz, soy nocturno, soy como el gato que pasa de teja en teja sin hacer bulla, eso ya usted lo sabe, tranquila, así que relájese que no va a pasar nada, no tienen forma de rastrearmen el teléfono, esta bloqueo, y me encargue personalmente de desaparecerlo, así quedó listo ese asunto, por si las moscas. —me rio (Por si las dudas) —,no pasa nada, tú tranqui que yo nervioso, pero eso sí, conservo una copia, vaya uno a saber que le salgan a uno con una chorada, uno nunca sabe.

Estoy al teléfono con Samantha y le explico todo detalladamente, para que este más tranquila pero esta parece no entender, y eso que yo he pensado que soy el bruto y obstinado. Tanto que ya me estoy preocupando.

— Yo no sé, Dylan, todo esto me parece muy mal, ya no estoy tan segura de poder y querer hacerlo.

— Cómo me dice, — me levanto de la cama como volador y empiezo a andar por toda la habitación, —ah, no, ahora no es el momento de venirse a torcer cuando llevamos mucho tiempo planeando esto, (el robo) ya estás bien metida hasta el cuello, por eso te pregunté anteriormente si estabas segura y dijiste que...

— Lo sé, Dylan, yo lo sé, sé lo que dije— me interrumpe, —, pero ahora las cosas han cambiado, esto cada vez se pone color hormiga.

— Pues eso lo pudo haber pensado antes de meterse en esta vaca loca así que asume las consecuencias como una Smith que es y no va a empezar a lloriquear o a huir como una pobre niñita cobarde, — le chisto. — no vamos a fallarle ahora al viejo y menos a estas alturas, dígame que le voy a decir luego, o conque le voy a salir, usted sabe perfecto que la imaginación con el no funciona, y yo no puedo ser tan culebrero tampoco. — la reprendo, o más bien, la contraataco porque ya estoy muy enojado y no es a la única que le asusta todo esto, yo también lo estoy y no tengo ni puta idea de cómo seguirlo manejando, y no me ayuda en nada su actitud y tampoco ayudo en nada atacándola.

— Dylan, lo sé y entiendo, pero es muy duro para mí, yo no soy capaz de seguirle haciendo esto a esa pobre señora, confía cien por ciento en mí, hasta se ha puesto en contra de su propia familia hasta de su esposo, por defenderme a mí, solo a mí, a una pobre mezquina, ladrona y huerf...

— Ni se te ocurra terminar esa, esa palabra, Samantha, ni se te ocurra, tú no eres eso que dices, —me acerco a la venta y me siento en borde un poco más calmado, controlando cada uno de mis impulsos bestiales para no mandar a un mundo a la mierda y le hablo más tranquilo y en un tono más suave.

—Y por otro lado, que es de su lado es algo bueno, es genial que este de su lado, así comerá de su mano y se nos facilitará más las cosas, véale el lado positivo y deje de lloriquear.

— ¿Por qué?, si es la verdad. 

— Eso no es cierto, Mira, princesa, — cambio de tema rápidamente, —  esto en parte no es tan malo, piensa que de algún modo te has sabido ganar su cariño y afecto y eso cuenta, vale la pena el sacrificio, aunque me cueste decirlo, aprovecha eso, aunque ya estés hablando como ellos, refinadamente, ya pareces realmente de esa familia. —siento una punzada en el pecho de algo de celos y de miedo, sobre todo eso, miedo, miedo a perderla, miedo a perder su cariño y no volverla a ver o que ella ya no quiera hacerlo más, y se aleje porque ahora quiere hacer parte de esa familia. Sacudo la cabeza como si eso pudiera deshacer el temor —. Hay que aprovechar eso a nuestro favor —continuo —, así va a ser más fácil continuar con el plan y sacarlo adelante, solo espero que por estarte encariñando a esa gente y ser ahora parte de ellos, no nos traiciones o nos deje de lado, Samantha cuidado con eso, porque no voy a hacer nada por lo que papa pueda hacerte y tampoco podría defenderte porque a él no hay nadie que lo detenga.

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Oct 16, 2023 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

INFAME (BORRADOR)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora