Capítulo 19

2.1K 282 49
                                        

—Cuando dos almas  están 
Destinadas sus caminos siempre 
Se juntan.
🍂____________________________✨️

 🍂____________________________✨️

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

»Hyunlix«

Dicen que del odio al amor hay tan solo un paso, yo odio a los Hwang, los odio  con todas mis fuerzas, porque gracias a ellos, crecí sin uno de mis padres y el otro siempre pensó que yo era su hermano, pero el destino me dio una patada en el trasero y me arrojó en camino de Hyunjin, haciendo que conectará con él.

La primera vez que apareció en nuestra casa y nuestras miradas se chocaron la una con la otra,  pude sentir el revoloteo de las mariposas, ese cosquilleo en el estómago y el corazón acelerado, sé perfectamente lo que significan esos sentimientos, por que cada vez que mi padre me visitaba en mis sueños me contaba como se había sentido el día que conoció a Papá Minho, dijo que sus miradas conectaron y que sintió millones de mariposas revoloteando en su estómago, su corazón se aceleró a tal punto que pensó que le daría un infarto, fue amor a primera vista y es justo lo que yo sentí, cuando ví a Hyunjin

Que mala  jugada del destino, él me odia  y yo también lo odio.

—Maldito cupido, lanzó las flechas a las personas equivocadas— Era imposible que algo llegara a pasar entre nosotros y a lo mejor él, sintió lo mismo que  yo, pero ambos somos tan orgullosos que ese paso que hay quedar hacía el amor, ninguno lo dará y nos quedaremos justo  como estamos, siendo un amor prohibido, siendo dos rivales que se odian a muerte y que cuando llegue el día de reclamar el trono, uno de nosotros morirá y ahí acabará nuestra historia de amor, una historia que jamás inició, una historia sin principio pero con un trágico final.

La segunda vez que lo ví, también  apareció en mi casa, ¿Acaso no tiene  nada mas que hacer?, lo odio mas por que siempre interrumpe nuestros momentos familiares, pero no puedo negar que es tan guapo, tan jodidamente hermoso, no puedo negar que tiene hermosos ojos y una sonrisa encantadora,  pero es tan arrogante y odioso a la vez.

Lo ví sonreir y casí caigo rendido a sus pies y luego me dijo abominación ¿Como se atreve a llamarme abominación? Es un completo Imbécil, y tuvo la osadía de acercarse a mí y tocar mi rostro ¿Quién se cree? No lo soporte y lo lancé al otro lado de la habitacion con solo una patada y eso que no puse toda mi fuerza, me sentí realmente feliz al verlo atravesar la pared.

A la semana siguiente me lo volví  a encontrar mientras daba un paseo por el bosque, en realidad quería dejar solos a mis padres, ellos son como una pareja de recién casados así que necesitan  privacidad.

—Hola pequeña abominación—
Él saludo y sentí mi sangre hervir al escuchar ese tonto sobrenombre ¿Acaso no puede ser más creativo?.

—¿No tienes otra cosa que hacer? Pequeño Imbécil—  Pregunté mientras le mostraba mi cara de pocos amigos, él sonrió mostrándome su perfecta dentadura blanca y sus colmillos puntiagudos.

—Mierda ¿por qué su sonrisa es tan hermosa—  pensé pero luego me dí una bofetada mental por pensar eso —Estas loco, Felix, no puedes estar enamorado de ese idiota es nuestro enemigo— me repetí esas palabras una y otra vez.

—La verdad me la pasó aburrido en mi casa, así que lo único entretenido que encuentro, es venir y molestarte pequeña ab...—

—Me vuelves a llamar así y te mato,  idiota— dije interrumpiendolo con mi mano apretando su cuello, él levanto sus manos en señal de rendición y yo lo solté, sin compasión alguna.

—Perdón Príncipe— dijo con sarcasmo y sin pensarlo, una sonrisa se formó en mis labios y las mariposas de mi estomago despertaron pero creo que se han transformado en avispones por que sentí su aguijón clavarse en mis intestinos.

—Así que sabes sonreír— musito
—Pensé que eras un amargado— volvió a sonreír y joder, me encanta.

—¿Amargado yo? Jajaja no baby, solo no le sonrió a cualquiera, no todos son dignos de verme reír— Le respondí inmediatamente.

—Me acabas de sonreír, esooo ¿Significaa que soy digno?— se acerco más a mí, sonriendo y por las chanclas de mi abuela, Astrape, siento que me voy a derretir.

—Sigue soñando idiota, es más, ni siquiera se que hago hablando contigo ¿Debería matarte aquí? Nadie se daría cuenta que fuí yo, él dió unos cuantos pasos hacía atrás, pensé que me daría batalla pero más equivocado no pude estar.

—Puedes hacerlo si quieres, es más, me harías un favor y al mismo tiempo te liberarias  de mí— Respondió y me dí cuenta que no estaba bromeando y un destello de tristeza se cruzó en su mirada.

—¡Oye!— Golpee su pecho  —¿Que te pasa? esa no es la respuesta que espera, se supone que deberías de contraatacar ¿Estas bien?— Pregunté.

—¿Estas preocupado por mí,  príncipe?—   Y ahí estaba con su sonrisa burlona y su mirada de idiota.

—Claro que no, solo que quería pelear contigo un poco más, pero mírate, me atrevo a decir que te pusiste triste, al  momento que dije eso— su seño se frunció, sus manos se empuñaron, sus ojos cambiaron de color y el viento empezó a soplar más fuerte, los árboles se movían de un lado a otro, apuntó de quebrarse, no entendía lo que estaba pasando, por momento sentí ganas de abrazarlo pero no lo hice.

—Tienes que irte, Felix,  no quiero lastimarte— Gritó, yo estaba confundido, pero obedecí,  me fuí del lugar, una vez que estuve lejos del fuerte viento pude escuchar un grito que me hizo estremecer, algo le pasaba y estaba dispuesto a averiguarlo.

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Muerdeme (Minsung) Donde viven las historias. Descúbrelo ahora