Entre llamas y Katanas

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Todo comenzó por una simple conversación, algo que tomaría como inofensivo al inicio pero más tarde se convertiría en su perdición

-Entonces...
-Entonces?
-Si, que eres del cocinero?

El verdoso volteo a ver al nombrado y a su vez al monito que tenía cerca, Luffy estaba recostado a unos cuantos centímetros con la cabeza hacia zoro, el espadachin tomo aire y acaricio los cabellos oscuros mirando nuevamente al pecoso

-Nada, no somos nada
-¿Solo nakamas?
-Efectivamente
-Vaya...

Mordió su labio con fuerza mientras escuchaba la conversación, no fue su intención, claro que no lo fue, solo deseaba no haber sabido que aquel marimo sentía nulas cosas por si, con la bandeja en alto se acercó a los tres entregándoles unas copas con sake, refresco y algo de leche chocolatada para luffy

-Tengan, algo para el calor del momento
-Oh! Sanji! Justo hablábamos de ti
-Y que hablaban?
-Oh sobre si-
-Que te importa, idiota

Trago sus palabras mirando al grosero espadachin, de no ser porque tenía una bebida más en bandeja, hubiera partido aquel objeto en toda su cabeza de alga
Ace tomo de la bebida que le habían llevado, era una especie de cerveza de raíz con sabor caramelizado, algo realmente único, el mayor tomo la mano libre del contrario y lo atrajo dándole un beso sobre los nudillos

-Tu cocina es excelente... Me preguntó que otra habilidad tendrás con las manos...?
-Yo...Eh!...

Completamente molesto, apartó su mano de los cabellos oscuros haciendo que el Mugiwara volteara la vista contra su primer oficial

-Oe! Ace! Sanji tiene una habilidad única para los onigiris a zoro le encantan!
-Oh si?

Por un segundo la chispa en los ojos azules se encendió cuál mecha siendo captado por aquel joven quien tomaba aún su mano

-No! Yo nunca dije eso!

Y de nuevo desaparece, era impresionante ver lo estúpido y mentiroso que podía llegar a ser aquel espadachin, ¿Acaso no se daba cuenta? ¿De verdad su orgullo le negaba ver el daño que sus palabras hacían al cocinero?

Lo decidió de esa forma, enamoraría al blondo para molestar a aquel hombre, tarde o temprano sanji caería ante sus encantos, o eso pensaba hasta aquella ocasión

-Te ayudo con eso

El pecoso de acercó para lavar los trastes después de aquel ajetreado día, el blondo realmente parecía adormitado y cansado por lo cual Portgas decidió hacer su movimiento ilustre, se tan coqueto y descarado como podía ante el Rubio

-No gracias, eres el invitado, no me puedo permitir eso

Una sonrisa, una brillante sonrisa que fue dedicada a el y cayó, tan fuerte que el aire salió de sus pulmones en un suspiro profundo, su cabello siempre había sido tan sedoso? Su piel tan lechosa cuál nivea? Sus manos tan agradablemente suaves?
Acaso el mundo brillaba así antes de aquel gestó? No, el fornido no pensaba aquello
Sus ideales cambiaron de lugar y como un juego de tuercas intercambiables el objetivo del invitado paso a ser robar a sanji como diera lugar, hundir a zoro incluso más abajo del mar si era posible y que el cocinero fijará su atención a el

Aquel día comían el almuerzo calmadamente, aquel morocho decidió que era momento para intentar ligarlo con piropos que veces anteriores funcionaron, que más daba si era vulgar o indiscreto, lo que quería hacerle al fumador no solo era ambas, sino también pecaminoso y lleno de lujuria calenturienta

-Sabes? A veces me estresa
-El que?
-Nuestras conversaciónes nunca son largas...
-Lo lamentó por eso yo..
-Pero sabes que si lo es...?

El espadachin tosió atragantandose con la comida, maldijo el momento cuando decidió que sentarse entre Luffy y Ace era buena idea, de un lado le robaban la comida y del otro a su Ero-cocinero, Luffy se apresuró a pasarle agua para después robar su plato intercambiandolo con el vacío

-No sabe masticar tu nakama eh... Kohaku?
-Constellation...
-Ya.. lo siento...

El pecoso volteo su vista a la comida algo sonrojado, amaba ese apodo, un día había entrado a la biblioteca en busca del cocinero topandose a este leyendo, cuál perrito se poso sobre sus piernas recostando su cabeza entre sus muslos, nunca va a olvidar cuando riendo tontamente le dijo "Tus mejillas son como un lienzo salpicado de pintura... Eres como.. una constelación"
De eso el hermoso apodo "constellation" Amaba escucharlo, el acento que ponía cuando lo decía simplemente fundía el cerebro del tatuado cuál queso en una sartén

En otra ocasión optó por ser incluso más directo, habiendo terminado su comida se colocó atrás del oji-azul quien cortaba algunas verduras para el día siguiente cuando decidió actuar

-Oye eres alérgico al papel de baño
-Uh? No, por qué...?
-Porque te voy a tirar el rollo

Menciono tomando la barbilla del fumador quien sonrojado y nervioso no sabía del todo como reaccionar, Ace tomo la delantera acercando sus labios hacia los del francés decidido a besar aquellos labios regordetes y rosados llamaban por su atención, ¿sabrían a cerezas? ¿A frambuesas? A centímetros de probarlo para que el golpe de la puerta abriendose llamará la atención de ambos
Maldito zoro, maldito el y su estúpida existencia, Ace no lo odiaba pero odiaba lo inoportuno que era ese espadachin estúpido, arruinando su oportunidad de arrebatarle un beso a Sanji, estaba más que furioso de irá

-Que sientes por mi Kohaku?
-No hables como si fuera tuyo
-Deja de arruinarnos el tiempo juntos
-Tu no te puedes meter con el!
-Y porque no?
-Porque yo...

Y hay estaba de nuevo, el orgullo cegando al amor, dejando a la deriva aquel bello sentimiento y machacando con fuerza su corazón

-Vamos dilo..
-Yo...
-Tu que?!
-...

Silencio, silencio que consumía su alma intranquila, tan difícil era decir que le gustaba el cocinero? Al pecoso le pareció frustrante y sobre todo porque sabía que el corazón de su amado había latido por ese idiota que tenía enfrente

-No tienes los putos huevos para decirlo y esa es nuestra diferencia, yo sé que puedo no tener oportunidad pero lo intentaré hasta que mis fuerzas se acaben y tú... Tienes la oportunidad comprada desperdiciandola con tu mierda, no zoro, no me retiraré y el día de mañana, Sanji será mi novio sin importar si estás o no de acuerdo

Y por miedo, por orgullo y reprimenda lo perdió, el brillo para el espadachin fue robado en una noche, las sonrisas y risas desprevenidas, las sesiones de besos suaves y tiernos, las noches de mimos, las guardias juntos todo por ese maldito factor, todo por el orgullo que carcomia su alma, por el miedo al que dirán y porque nunca se creyó digno de sanji

One Shit (All x Sanji)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora