Siento una presión muy fuerte en mi cabeza, los párpados pesados, pero aún así los abro lentamente. Mi corazón empieza a latir de manera desenfrenada y todo da vueltas a mi alrededor.
¿Qué me está pasando?
Luego de que mis latidos y visión se estabilizarán descubrí que estaba en una especie de enfermería. Acostada en una camilla, esposada en ambas extremidades y en mi brazo izquierdo una vía por dónde me pasaban suero. También observé un aparato que mostraba mi ritmo cardíaco estable.
¿Qué hago aquí?
Mi cuerpo se sentía entumecido pero igual forcejee las esposas y en ese momento la puerta de la enfermería es abierta. Entran siete personas, dos enfermeras, tres guardias de la GM, Darian y el doctor Bennett.
¿Espera qué? ¿Darian? ¿Qué demonios hace Darian aquí?
Cuando el doctor Bennett y yo hicimos contacto visual unas voces viene a mi cabeza.
-En nuestra última sesión no hubo progresos...
-Ignorantes mis advertencias, así que éste es tú castigo, buena suerte Eidda...
-Comiencen el procedimiento...
Mi cuerpo suda de manera involuntaria por lo que acabo de recordar, calmo mi respiración inhalando y exhalando varias veces.
Es hora de que comience el juego.
Todos me observan sorprendidos, los guardias se ponen alertas y las enfermeras se acercan a mi de forma nerviosa, una revisa mis signos vitales y la otra retira la vía.
Conner me escudriña, ya no lo veo de la misma forma hipnótica y misteriosa. Porque se que en su mirada solo hay maldad y daño para todo aquel que perturbe su existencia.
Y aunque lo niegue eso me gusta mucho más...
-Buenas noches Eidda ¿Cómo te sientes?- me pregunta éste, mientras anotaba algo en una libreta que antes no había notado.
-Me duele la cabeza y siento el cuerpo entumecido- le respondo de manera dócil.
-Es normal sentirse así después de haber estado durante tres días inconsciente.
Ese desgraciado... Tres días, estuve tres días a su merced para que hiciera conmigo lo que le diera la gana.
-¿Pero quienes son ustedes y en donde estoy?- intenté sonar nerviosa y asustadiza.
-¿No sabes quién soy?- me pregunta el imbécil de Darian.
Niego con la cabeza.
-¿Y a él lo recuerdas?- insiste señalando a Bennett.
Dejó pasar unos segundos, como si estuviera pensando y vuelvo a negar. Todos pensaron que tal vez estaba en shock pues no mostraba ninguna emoción. Solo confusión.
O eso era lo que les quería hacer creer...
-Enfermera- llamó Bennett a la que antes estaba revisando mis signos vitales -Escriba la historia médica. Después de tres días inconsciente, el estado actual de la paciente es de shock neurógeno ocasionado por daños al sistema nervioso, con síntomas de amnesia.
Me impresiona lo estúpido que puede ser al creerse mi actuación, o es que está esperando ver hasta donde soy capaz de llegar con éste teatro.
-Bueno señorita Eidda- dijo probando mi paciencia, porque sabe que odio que me llamen así. Cómo no obtuvo ningún cambio en mi siguió -Yo soy su amigo el doctor Bennett, te encuentras en la enfermería del internado Rednight porque hace tres días intentamos una terapia que no resultó buena para su salud, éstos- señala los guardias -Son los encargados de la seguridad del internado, ellos la escoltaran a su habitación y por favor no se preocupe, nadie aquí le hará daño- Que conmovedor, casi me hace llorar.
Si pudiera reírme lo haría como las villanas de las películas. Muy hipócrita de tú parte decirme eso no... Cuando tú fuiste el primero en hacerlo.
Idiota.
Extrañamente los guardias fueron no fueron hostiles conmigo, sin embargo estaban atentos en todo el camino que está vez si pude detallar. Por la hora no hay nadie alrededor los pasillos estaban desolados, llegamos a unas escaleras y al inicio de éstas había un cártel que decía «Ala A».
Por fin pude conocer algo más de éste internado, además de mi habitación y la oficina del psiquiatra.
Subimos las escaleras y había otro cartel al final con la diferencia de que esté decía «Ala D».
¿Qué extraño? ¿Cómo voy a pasar de la A, a la D, tan rápido? ¿Cómo será la verdadera organización de esté lugar?
Otra cosa que llamó mi atención fue que todas las habitaciones por dónde pasábamos estaban vacías.
La única persona en todo el piso era yo.
Me dejaron en mi habitación y a los minutos llega Darian, está vez entrando directamente a la habitación y dándome la cena en mis manos, incluso se despidió de mi diciéndome buenas noches.
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Nota de la autora: Quería agradecerles a todos ustedes por leer y apoyar mi historia, de verdad los aprecio mucho. Además no se olviden presionar la estrellita al leer un capítulo que no cuesta nada.
Por cierto ¡Es doble actualización! ¡Así que vayan rápido al siguiente cap!
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Tres Veces Arderas
RomanceLos lazos de sangre pueden contener verdades oscuras y antecedentes peligrosos. Dejando caos y desgracias a su paso, pero te advierto, no te cruces en su camino porque será tu fin. Pero... ¿Qué pasa cuando estás en el momento y lugar equivocado?
