Tweek había llegado a buena hora para ensayar, estuvo haciendo en sus ratos libres los ejercicios del cuadernillo de matemáticas que debían entregar para las olimpiadas y había tenido el teléfono listo si algo pasaba dentro de la banda.
Llego a ayudar a Phillip a arreglar la batería de Marjorine en lo que Butters buscaba como salir huyendo de su casa, mientras platicaban de cosas sin importancia hasta que un par de sombras lo sorprendieron, casi tragándose sus palabras.
Kenneth había llegado con Craig y Damien, dejando a los rubios temblando.
-Genial, mi amigo trajo a mi verdugo. -Le susurró Phillip a Kweet el cual solo rio sutilmente.
-Si, a mi igual...
- ¿Kweet? -Preguntó Craig con una media sonrisa, dejando al rubio helado, pero rápidamente incorporándose, habían hablado toda la semana por lo que existía cierta "amistad". - ¿Cómo haz estado rubio?
-Mejor que tú y tu proyecto de física. -Craig le había confesado que no tenía ni idea de nada de su proyecto, afortunadamente él también iba con el mismo profesor y su proyecto era parecido, por lo que sabía que podía ayudarlo, sacando unas notas de su propio cuaderno. -Ten, esto te servirá.
Craig agarró las notas y las ojeo, abriendo los ojos por la sorpresa y la emoción, efectivamente esto era lo que más necesitaba de su proyecto, harían el mejor de todos con aquella información.
-Vaya Kweet, no sabía que Kenneth podía tener amigos tan inteligentes, eres un genio. -Alagó el pelinegro haciendo rodar los ojos de Kweet, pero llevando al borde la emoción a Tweek internamente. -Muchas gracias, rubia.
-Sabes eso me ofende muchísimo. -Se quejo el rubio de parka naranja mientras buscaba algo por todo el lado haciendo reír a Pip, quien platicaba con Damien sobre diferencias de europeos.
-Si estas buscando a nuestra querida princesa, se atrasó un poco no tarda en llegar... -Le contestó el rubio que traía una camisa de Inglaterra.
-Gracias, la esperaré a fuera. -Así como llegó el chico se fue, dejando a ambos rubios con ambos pelinegros cada uno absorto en su conversación.
-Ni que lo digas moreno, ya me estabas dando lastima. -Kweet se burló mientras acomodaba su piano, ya había acomodado toda de la batería. - ¿Dónde está Barbs?
-Ya viene, se le hizo tarde a Wendy y la espero, está en una competencia de matemáticas y está harta. -Tweek también pero no dijo nada, era muy peligroso que pensarán que estuviera en la misma competencia. – Oye Kweet, ¿tú no estarás en la misma? Es la olimpiada de matemáticas estatal, también Denver debe tener a su equipo y de verdad eres un genio...
-No quise y mis padres aceptaron la decisión. -Mentía, ojalá sus padres lo amarán tanto como sus padres imaginarios, sería tan feliz y sentiría menos presión del mundo. -Además, la banda necesita de todo mi esfuerzo ¡sería demasiada presión!
Rápidamente Tweek se tapó la boca, asustado de haberse delatado, pero Craig solo se le quedo viendo al chico y sonrió.
- ¿Quieres tocar toda tu vida? -Preguntaba el pelinegro sin hacer seña de que lo hubiera ligado, relajando al rubio.
-Si pudiera sí. -Contestó ya tranquilo y conectando unos cables a su piano.
- ¿Y vivir de eso? -Kweet se le quedaba viendo, sin entender a donde iban todas esas preguntas.
- ¿A qué te refieres Feldspar?
-A tu "vida de adulto", si quieres vivir toda la vida de estar tocando en bar a bar o tienes otros sueños, otras ambiciones. -La pregunta le resultaba rara hasta para Pip que sin querer escuchó la conversación.
Jamás había pensado en que quería hacer de su vida, pues era hijo único y sus padres querían que heredará el negocio de la cafetería, aun cuando él odiará aquel maldito lugar. Se quedo viendo la pared llena de estrellas, ese lugar era un cuarto rentado donde les hacían creer que vivía Phillip, cual no era cierto al mismo tiempo que tampoco era falso, ahí vivía Christopher cuando se quedaba en Denver y los dejaba usar ese cuarto para ensayar.
-Sabes, me imagino de 30 años atendiendo mi propio restaurante, tocando el piano en ocasiones y también me veo viajando por el mundo, disfrutando del calor de las olas del mar, siempre he querido conocer el mar. -Dijo sin pensar, dejando que su corazón se eleve. -A lado de mi esposo y quien sabe, adoptando a un par de niños.
- ¿Piensas casarte? -Craig le hablaba con dulzura.
-Sí, ¿tú no? -El chico se impresionó, siempre pensó que Craig era de esos hombres que no le temían al compromiso.
-No, quiero ser astronauta, estar mucho tiempo en el espacio y no tendría tiempo para tener una mujer o hombre, siento que sería hacer sufrir mucho a mi pareja esperando mi regreso. -Dijo confiado, sabiendo lo que quería en el mundo. -O si no, me gustaría ser detective, sin embargo, mismo tema, pondría en peligro a mi familia y no quiero tener algo y que un maldito loco que busque me lo quite por haber matado a su hijo o algo así.
- ¿Punisher? -Casi podía ver a Craig con la camisa negra con la calavera blanca y un aire de "la violencia es el único camino a la paz".
-No a ese extremo, por favor. -Sonrió el chico asintiendo. -Pero si algo por el estilo, quiero una vida solitaria, estoy mejor solo y como adulto lo estaré...
Kweet sintió un deseo de abrazarlo y lo hizo, sabía que no era correcto, pero su mente le suplicaba que lo hiciera, que Craig lo necesitaba.
No dijo nada, callar era lo mejor pues sabía que el chico del chullo azul había dicho lo que dijo porque estaba herido y a veces las palabras no sirven de nada, lo mejor que podríamos hacer es solo ser aquel apoyo moral que a veces tanto necesitamos.
-Gracias Kweet. -Dijo después de unos minutos Craig, apreciaba la compañía del chico.
-De nada, Feldspar... -Y antes de que Kweet pudiera volver a ser una locura, Bárbara los interrumpió con su escandalosa entrada, llegando de la mano Wendy y atrás de ellos Marjorine y Kenneth discutiendo.
- ¡Dios Kenneth, pareces acosador! -Dijo la rubia transexual muy enojada, se encontró en el estacionamiento de la entrada a Kenneth y este le bombardeo de preguntas si quiera antes de poder bajar de su moto.
- ¡Tenías arruinar el momento Marjorine! -Grito Pip haciendo que Kweet se volteará y viera que los cuatro chicos se les habían quedado viendo, sonrojándolo.
- ¡Gha! Yo... vamos a ensayar. ¡Esto es demasiada presión para mí!, ¡oh dios, ayúdame! -Empezó a pensar nervioso viendo como Marjorine se le acercaba algo preocupada.
- ¿Estas bien amigo? Lo lamento mucho, el estúpido de Kenneth me estaba molestando. - Tweek asintió, intentando tranquilizar a su amiga, debían concentrarse, había un premio que ganar.
-Si, vamos a ensayar y ya sabes que debes ignorarlo...
-Sabes hermosa, algún día caerás ante mí. -Dijo seguro el chico pasando su mano por su mejilla, haciendo temblara levemente a la rubia. -Y hasta ese día, seguiré molestándote.
-Te cansarás, estoy segura...
-No lo retes Marjorine. -Le advirtió bebe. -No lo retes.
Y entre juegos, empezaron a ensayar para la tocada de mañana.
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Al ritmo de la melodía
FanfictionEste fanfic es el remake de "Al ritmo de la canción" que escribí antes. Tweek, Leo y Pip son tres mejores amigos invisibles en su escuela que, sin querer tienen una doble vida con una banda junto a dos de los chicos más populares de su mismo institu...