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Shikari Nara se encontraba con la vista perdida en el paisaje fuera de la ventana del salón de clases, no había mucho que hacer durante los minutos libres que tenían entre materias; no estaba muy interesada en convivir con otros niños o niñas, los chicos eran molestos y las chicas solo cuchicheaban sobre lo lindo que eran algunos infantes.
Eran demasiado jóvenes para pensar en esas cosas, recién ingresaban a la academia, deberían concentrarse en desarrollar sus habilidades ninjas en lugar de debatir sobre "los chicos más lindos". Realmente quería graduarse rápidamente.
La Nara no podía negar el talento que había dentro del famoso clan Uchiha, solo con ver a los mayores era evidente. La pequeña compartía salón con uno de ellos, hasta donde recordaba su nombre era Shisui, un jovencito bastante energético y vivaz.
Nunca cruzaron palabra, ambos muy concentrados en sus propios deseos. Así pasaron los años, Shikari se había convertido en Chunin poco después de graduarse de la academia. Podía decir que estaba satisfecha con ese rango, por el momento. Planeaba trabajar por un par de años, ganar experiencia y subir a Jonin.
Dicho y hecho; la jovencita se preparaba para una nueva misión. Se vistió como de costumbre, así mismo, se aseguró de llevar el armamento necesario y se dirigió al punto de encuentro.
Al llegar al punto de encuentro, visualizó al resto del equipo que se encargaría de realizar la misión asignada. Inmediatamente reconoció al joven de cabello oscuro al igual que sus ojos, un joven prodigio cuyas historias eran altamente conocidas, sin duda, un gran ninja debajo del ala de un clan de igual dimensión.
Partieron sin ningún inconveniente, llegando la noche decidieron acampará y turnarse para hacer guardia. Shikari se despertó a tiempo para cambiar de turno, sentada en la rama de un alto árbol, la kunoichi poseía una vista privilegiada del lugar.
—Ha pasado un tiempo desde la última vez que nos vimos —escuchó.
No necesitaba voltearse para saber de quién se trataba, aún así lo hizo. Estaba algo sorprendida de que Shisui comenzara una conversación con ella. Aunque estudiaron juntos, no fueron particularmente cercanos, por lo cual, era sumamente extraño tener que entablar alguna clase de comunicación entre ellos.
No sabía muy bien cómo actuar ante el repentino saludo. Algo incómoda, meditó unos segundos antes de hablar.
—Ciertamente ha pasado tiempo.
Shisui sonrió.
—Sí. Es agradable hacer equipo con alguien conocido.
El Uchiha no mentía, era inusual poder trabajar con una persona se edad similar a la suya, la mayoría de sus compañeros de la Academia no habían ascendido tan rápidamente como la Nara, tampoco poseían la habilidad de esta.