Capítulo 15: El peso de mi destino

32 4 13
                                        

El impacto de Vex contra aquella casa la había dejado algo atontada, pero sin embargo al haberse protegido con su sombra había salido relativamente ilesa.

-Ughhh....de verdad ¿porqué los demás siempre tienen que complicarlo todo?, ¿no sería más fácil que os murieseis todos y pudiera seguir con mi aburrida y triste vida?- refunfuñó al salir de los escombros y volver a dirigir su atención hacia Poppy. La guardiana agarrando el martillo con una de sus manos tenía apoyado en la otra libre la cabeza de su amigo muerto.

Orlon había supuesto todo para ella durante los últimos años. La figura de un padre, un maestro y por encima de todo un amigo insustituible a quien podía contarle todo lo que la preocupaba, todo lo que la hacía feliz. Esa luz que guiaba su camino ya no estaba y ahora tenía clara una cosa, que haría pedazos a quien le había arrebatado dicha felicidad.

En un intento de ataque sorpresa, la yordle oscura había lanzado múltiples esferas de poder mágico concentrado en contra de Poppy, sin embargo, al entrar en un rango aproximado de 3 a cuatro metros del cuerpo de esta, una pared de energía celestial se había manifestado, frustrando con ello el intento de ataque.

Vex estaba atónita, ¿Cómo había algo lo suficientemente poderoso como para repeler así su poder oscuro?. La gótica tenía la habilidad de ver a través del alma de cualquier ser vivo, exponiendo con ello su cantidad de poder mágico y en Poppy hasta entonces no había detectado más que lo usual en cualquiera de su raza. Ahora.....por primera vez en mucho tiempo, el cuerpo de la joven había empezado a temblar, pues los niveles de maná en la guardiana se habían disparado sobre cualquier otro ser que hubiera contemplado.

-Aparta de mi vista insecto. -gruñó Poppy. Acto seguido lanzó con fuerza su escudo golpeando este a Vex con una violencia tal, que la hizo salir volando hasta las murallas exteriores de la ciudad que quedaban a 500 metros de allí.

-Descansa amigo mío....te juro por los dioses....que este crimen no quedará impune. -tras esas últimas palabras, con cuidado la guardiana apoyó la cabeza de Orlon en el suelo, lo imbuyó de parte de su poder recién adquirido con el objetivo de proteger su cuerpo y ahí si se dispuso a perseguir a Vex. Ese ataque.....no había sido casual, estaban buscando algo y prueba de ello era ese otro monstruo que la acompañaba antes. No obstante Thresh hacía tiempo que había desaparecido entre los confines de la ciudad, por lo que para conseguir algo de información útil tendría que hacerla cantar a ella, aunque eso supusiera hacer daño a una de su misma especie.

Reuniendo una cantidad considerable de energía en sus piernas, Poppy dio un salto tremendo que la colocó rápidamente encima de los tejados, pero antes de que pudiese centrar su mirada en las murallas que era donde Vex se había estrellado, un pulso de poder oscuro se estrelló contra su cuerpo. El impacto la mandó de vuelta a las calles, pero no por mucho, pues logró recomponerse rápidamente y volvió a subir. Ahora si, ahí parada enfrente de ella, Vex mostraba su misma cara de hastío y enfado.

-Así que no te das por vencida, vais a pagar con creces todo lo que habéis hecho, si es necesario.....aunque seas una yordle...¡¡pienso matarte para vengar a mi amigo!!. -gritó con una furia indómita.

-Ves....ese es el problema de vosotros bolas de pelo salidas de Bandle, todo os parece tan bonito y colorido que olvidáis la belleza de la muerte, el silencio y la oscuridad. Yo ya me aburrí de eso hace tiempo y él me va a ayudar a sembrar el miedo y la angustia por el mundo. Lo que le ha pasado a ese rey de pacotilla ha sido solo por ponerse en medio. Las coas podrían haber salido mucho más fácil y menos habrían tenido que morir, habría sido algo más aburrido si, pero seguirían con vida. No obstante claro....los humanos son tan predecibles, si les quieres quitar algo que poseen se volverán locos y por todos los medios intentarán que no te lo lleves, de ahí que me haya visto en la obligación de matarlos. -respondió Vex con un tono plano y cansado.

Un Amor de Pequeñas DimensionesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora