SEIS 🍀

3.9K 229 11
                                        

—¿De que tanto hablaban? —preguntó Ana después de sentarme a su lado, volteó a verme.— vi la mirada de Mayve.

—De los jet skis —dije viendo al frente.— y yo también vi lo de Mayve, pero pues déjala. No me conoce.

Quede aclarar que estábamos hablando en susurros, porque estábamos bien cerca de todos.

—Vi las miradas que se hechan —me dió un golpecito en el hombro y se echó a reír. Solté la risa, me puse rojaaaa.

Le pedí los brazos a Paulito pero ahora no me los quiso dar, chale. Me agüite.

—Ya se está durmiendo el niño Mayve —dijo alzando la voz para que la escuchará.

—Ahí voy —se salió de la alberca, se paró enfrente de Ana. Le pasó el bebé, entro con él a la casa y después ya no vi nada.

Nos quedamos ahí. A ninguna nos incluían en su plática y ya me estaba aburriendo. Pero gracias a Dios salió Marco a salvarnos. Andaba todo tapado:

(Algo así, solo que sin el chaleco y con el pasamontañas enrollado en el cuello

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

(Algo así, solo que sin el chaleco y con el pasamontañas enrollado en el cuello. Guapo de más el Markitos 😍)

—Liston —dijo llegando a mi lado. Volteé a ver a Ana, no la quería dejar sola.

—Ve a divertirte, ahorita que te subas al jet me dices para tomarte una foto —sonreí y asentí. Me paré y caminé junto con él hasta llegar a la orilla.

—No se valla a caer oiga —habló cuando estaba a nada de meter el pie al agua.— esta bien resbaloso ahí.

—Oquela, pues metase usted para que me ayude, sea un caballero —ambos reímos.— nombre no se crea.

—Salgase para meterme yo primero.

Había un pedazo de pisito, el agua te llegaba hasta las rodillas y ahí estaba bien resbaloso según me dijo Marco. Lo comprobé cuando metió el primer pie y al meter el otro se resbaló y calló de culo jajaja.

—¿!Esta bien!? —intentaba controlar la risa.— ¿lo ayudo? —le extendí la mano para que la tomara y así lo hizo.

Me jaló y caí parada ya adentro del agua, pisando el pisito. Me soltó y valió verdura, me caí de culo también yo.

Marco estaba risa y risa. Y mi cabello ya se había mojado.

—Que chistosito —me intenté parar pero no podía.

—¿Ocupa ayuda? —preguntó aún entre risas. Me extendió sus manos, no me quedaba de otra más que tomarlas porque yo sola no podía pararme.

Me ayudo a pararme y ni cuenta me di cuando me jaló y puta madre, caí a lo más ondo y yo no alcanzaba.

Intentaba pisar pero no podía, me estaba asfixiando ya que ni aire había alcanzado a agarrar. Hasta se me había olvidado cómo nadar se los juro.

No me quedó de otra más que mover las manos para que supieran que me estaba ahogado a la chingada.

No sé cuánto tiempo estuve ahí abajo, yo estaba con los ojos cerrados porque para acabarla de chingar me da miedo el mar. Sentí que me agarraron de la cintura y me alzaron, cómo reflejo enrollé mis piernas en la cadera de... ¿Marco?

—Suputamadre oiga —empezo a reír, con una mano quitaba mi cabello de la cara y con la otra me sostenía fuerte de la cintura.— me paniquie bien machín, pensé que se me andaba ahogado.

—¡Pendejo! si sí me andaba ahogado —dije aún con la voz entre cortada.— suelteme ya —dije cuando me di cuenta cómo me tenía agarrada.

—¿Segura? —asentí.— bueno, cómo usted quiera.

Y pum, valio verdura x2. Me dejó caer otra vez sin avisar.

¡¡No alcanzo a tocaaaar!! ya me estaba ahogando otra vez.

Ahora fui yo quién buscó a Marco, cuando lo sentí me pesqué de su cuello y enrollé mis piernas en su cadera.

—Que le dije —me quité el pelo de la cara.— a ver pues —me pescó de la cintura y me subió al jet ski, quedé sentada de lado.— ¿no sabe nadar o que?

—Si sé, pero me ganó el desespero y por eso no pude hacer nada —sonreí apenada.— Sorry, it was not my intention (perdón, no fue mi intención).

—A cabrón —se rascó la nuca. Él si alcanzaba a tocar la "arena", el agua muy apenas le llegaba hasta el cuello y yo a Marco le llego hasta abajito de los hombros. Lo sé, estoy bien chaparra.— me va a disculpar pero no le entendí puritita verga —me solté riendo. Él mostro una sonrisa sin mostrar sus dientes.— ¿si se va a tomar las fotos? —asentí, él sonrió.

—Me gustan tus hoyuelos —dije sin pensarlo. Vi que se puso rojito, se los jurooo que si.

— Ay cabrón —se rascó la nuca y sonrió.— gracias oiga. Es la primera que me lo dice aparte de mi amá.

Me reí y me le quedé viendo esperando a que se riera él también, pero no pasó. Así que solo me le quedé viendo de igual manera en que él se me quedaba viendo a mi.

Nuestras miradas estaban conectadas, he ahí, me di cuenta lo bonito que se ven sus ojos color miel con el sol.

...

Hola, holaaa. Gracias por votar y dejar su comentario, la tqm muchooo. Puro MT, ya se la saben 💪🏽💆🏻‍♀️

𝙉𝙪𝙣𝙘𝙖 𝙩𝙚 𝙙𝙚𝙟𝙖𝙧𝙚́《𝙈𝙏》Donde viven las historias. Descúbrelo ahora