No tengas miedo.
No van a volver a insultarte, no vas a volver a pasar vergüenza.
Antes vivías en vergüenza, creyendo que mis planes para ti eran estériles, estabas sólo/a pero no vas a volver a acordarte de tu vergüenza.
Porque yo, tu creador, hoy te hago mío, te vuelvo a mí. El Dios Santo de Israel, tu Salvador, soy el Dios todopoderoso y reino en toda la tierra.
El mismo que hoy te muestra su amor eterno; un amor que no puede ser movido o derrumbado, un amor que no se escapa ni cambia.
Te prometo construir con piedras preciosas tus cimientos y tus muros, tus torres y tus puertas.
Mi justicia te va a hacer fuerte y no vas a volver a sentir miedo.
Prepárate, corre al lugar de expansión, afirmate, refuerza tu corazón en mí porque hoy yo hablo fertilidad y diseños fructíferos sobre aquello que declararon muerto en ti.
Eres mío/a y nadie puede arrebatarme algo de las manos, reposa en mi amor.
-Dios
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Cartas de Dios II
EspiritualCartas de Aquel quién es la nostalgia del otoño, el abrazo cálido en invierno, el consejo, la sabiduría, el proverbio eterno, el suspiro entre las lágrimas, el sol cuando sale con fuerza, la calma de los que se cansan... quién es todo eso y más, per...
