Pov Daniela
Cuando llegué a casa de Poché, la lluvia caía con tanta fuerza que apenas podía ver. Había
olvidado el paraguas en casa pero poco me importaba. Estaba precisamente donde tenía que estar.
Agarré el casco de moto que había parado a comprar de camino, me lo puse bajo el brazo y, agachando la cabeza, salí rápidamente a la acera donde choqué contra algo con un ruido fuerte.
Tropecé y estuve a punto de caer. Entonces, una mano me asió por el brazo, de forma firme y segura, y escuché la voz de Poché.
—Daniela. ¿Te encuentras bien? ¿Qué haces aquí fuera?
—¿Poché? He venido a buscarte. ¿Qué haces tú aquí fuera?
—Iba a verte. Tengo que decirte algo importante.
A pesar del aguacero, podía ver su mirada aceitunada, brillante, seria, con esas cejas oscuras, hermosa. Tampoco llevaba paraguas y el pelo le goteaba. Tenía la cara empapada. Un escalofrío me recorrió el cuerpo. En parte por la presencia de Poché, con esas manos firmes sobre mi cintura. En parte porque no sabía qué quería decirme, si era bueno o malo.
—Poché, yo también tengo algo que decirte.
—Daniela , déjame decir esto.
Poché me agarró más fuerte, pero no era un gesto autoritario, solo necesitado.
La respiración se me encalló en los pulmones, con el cuerpo tenso, esperando que aquello llegara, fuera lo que fuera.
—Daniela. —me zarandeó un poco y mi mirada se fijó en la de ella, con el corazón acelerándoseme un poco más—. Dios, no me mires así. Como si fueras a llorar. Joder, lo siento.
Sacudí la cabeza sin decir nada. ¿Qué podía decir? Mierda, estaba a punto de volver a
llorar.
—Daniela…
El tremendo estrépito de un trueno hizo estremecer el cielo. Me sentía como si hubiera salido de mi propio cuerpo. Empecé a temblar.
—Poché, por favor, dímelo de una vez. —Cerré los ojos, apretándolos con fuerza.
—Daniela… estoy enamorada de ti.
—¿Qué?
Abrí los ojos. No estaba segura de haberla oído bien en medio de la lluvia persistente, con
el ruido que hacían las ruedas de los coches al pasar por encima del agua.
—Te amo. —Me dio otro pequeño tirón—. Por favor, di algo.
La cara de Poché era un auténtico tormento, con los ojos ensombrecidos, inquietos.
—Yo también te amo, Poché.
—¿De verdad?
—Había venido a decírtelo. —me volvían a salir las lágrimas, el corazón se me abrió, lleno de calor y alivio y un poco de pánico al pensar que no me había oído bien.
—¿Estás segura?
—Claro que lo estoy. No sé nada salvo que estoy segura.
Poché me atrajo hacia ella, abrazándome tan fuerte que apenas podía respirar. Pero, de hecho, estaba sin aliento, intentando digerir lo que me acababa de decir. Lo había dicho.
¡Me amaba!
Enterré la cara en la chaqueta de cuero de Poché y aspiré ese aroma limpio y oscuro, el fuerte olor a tierra del cuero viejo junto con la lluvia. Estaba calada hasta los huesos. No me
importaba.
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𝗘𝗹 𝗟𝗶𝗺𝗶𝘁𝗲 𝗗𝗲𝗹 𝗣𝗹𝗮𝗰𝗲𝗿
Fanfic[Adaptación Caché] +21 ⚠️ Advertencias⚠️ •Mucho contenido sexual explícito •Habrá escenas que podría incluirse como prácticas de BDSM (Bondage, Disciplina, Dominación, Sumisión, Sadismo y Masoquismo) G!P •Esta historia NO es mía, es una ADAPTACIÓN...
