𝘐𝘴𝘢𝘥𝘰𝘳𝘢.
La llegada a la ceremonia fue tensa, tan tensa que quería que todo fuera rápido. Un señor de edad nos guía a los tres a una mesa con vista al mar, mientras sitúan a Alessandro en el extremo opuesto del salón, frente a nosotros.
𝘚𝘪𝘦𝘯𝘵𝘰 𝘲𝘶𝘦 𝘭𝘰 𝘩𝘢𝘤𝘦 𝘢 𝘱𝘳𝘰𝘱𝘰́𝘴𝘪𝘵𝘰 𝘺 𝘯𝘰 𝘦𝘯𝘵𝘪𝘦𝘯𝘥𝘰 𝘦𝘭 𝘱𝘰𝘳 𝘲𝘶𝘦́.
- Sean bienvenidos - habla Danon al micrófono con una copa de vino en su mano izquierda -, En esta noche tan especial comienza nuestro tratado de paz en honor a nuestros primeros líderes. Recordarlos siempre será una honra, ya que cada uno tuvo y siempre tendrá un puesto importante.
Todos aplauden menos yo ganándome su atención. Está es la segunda vez que asisto a esta ceremonia, la primera fue cuando tenía diecinueve y fue un desastre ya que, claramente, controlarse con enemigos a centímetros no es fácil. Aquí el autocontrol es esencial, algunos aprovechan para encontrar debilidades en sus adversarios, mientras que otros planean sus ataques.
Empiezan recordando el principió de cada mafia, cómo se crearon y en qué se basaban. Recuerdan los triunfos de cada líder y lo grande y respetado qué fueron en su momento. Pasan cuatro horas y apartó la mirada cuando la foto de mi padre aparece en la gran pantalla qué ocupa la mitad de una pared entera.
Mirarlo significa recordar todo lo de años atrás. La traición de mi madre, su sangre en mis manos, su cuerpo cayendo, su mirada en mí y aquellas palabras imposible de olvidar. Su recuerdo solo hace que mis impulsos quieran buscar a Lilly yo misma y hacerla sufrir por lo que nos hizo, pero la muy perra sabe cómo esconderse, tiene exactamente siete años que no pisa Sicilia pensando que eso la salvará de mí.
- Pero dejó a una gran líder y tres mentes maestras en su organización - me señala y volteó a verlo - . Alguién con esencia y respetada por todo aquel que conoce como se ganó el respeto y admiración de los suyos - me sonríe y prosigue - . Isidora Mancini, la primera mujer en liderar una de las mafias más reconocidas de todas.
Aplauden y mi mente recuerda tantas cosas que solo quiero salir de aquí. Bebo tragó tras tragó sin importar que puedan decir.
- Pero no sólo lidera una mafia en Italia - mi cuerpo se tensa al saber lo que dirá -. Como no recordar al gran Darío Carozzi, quién en su momento fue un gran líder de toda Roma y quién a su vez, tuvo tres grandes orgulloso - viajó a aquel recuerdo de Darío disparando a mi padre - . Su hijo Alessandro Carozzi líder del clan Romano en la actualidad, conocido por su crudeza a la hora de cualquier adversidad - desvía su mirada a Alessandro quién se acomoda él traje - ,Tú padre era un gran amigó - culmina y este alza su copa en señal de agradecimiento por sus palabras -. Bueno, sin más que decir, que disfruten esta noche, y nuevamente, bienvenidos a Marsella.
Todos revientan en aplausos y soy la primera en levantarme y empezar a caminar por el pasillo donde queda la habitación de baño, abro la puerta de vidrio entrando y dirigiéndome a los lavabos. Miro mi reflejo y de la nada mi mirada se desvía a través del espejo a la persona que acaba de entrar y la cual me mira con superioridad.
- Isadora Mancini - habla la hermana menor de Alessandro, me enderezo sin dejar de mirarla - , Traicionada por su propia madre - camina al lavabo que queda justo a mi lado - , ¿Qué se siente que este día también conmemoren al hombre que mató al idiota de tú pa...
La tomó del cabello estampando su cara contra el espejo sin importar el grito que emite.
- Muy idiota aquel que crea que me pueda provocar y mantener mi tranquilidad - ejerzo más fuerza cuando intenta defenderse - . No creas que voy a soportar que una mocosa impertinente y dolida me terminé de joder la puta noche - el espejo se empieza a astillar y un pequeño hilo de sangre se desliza por el obligándome a soltarla.
Una pequeña línea de sangre decora su pómulo haciendo que lleve sus dedos a dicha herida.
- Eres una perra - dice entre dientes - Juro que te...
- Sabrina - la voz de Alessandro la paraliza - Ya has demorado mucho.
- Si - lo mira por nanosegundos antes de lanzarme una mirada asesina y salir de la habitación.
Alzó el mentón cuando sus ojos caen en mi cuerpo haciéndo un repaso rápido al igual que los míos a él. Viste un traje azul marino con camisa blanca y desabotonada, el cabello peinado hacia atrás y aquella mirada posesiva pero fría a la vez.
- Intentemos no cometer ningún acto de locura en estos cinco días - su voz gruesa me produce un escalofrío notorio que llama su atención. Camina hacía mí dejando una distancia muy corta, tan corta como para volver a fundirme en ese azul grisáceo que posee - . Por mi parte te aseguraré que mis hermanos no provocarán a los tuyos, si los tuyos no los provocan claro está. Y de ser así, sale de mis manos.
Humedece sus labios al pasar su lengua por ellos llamando toda mi atención. Aquella carnosidad encendía algo en mí que no podía explicar, algo que me bloquea y que es tan fuerte... Tanto como para preferir apartar la mirada ante lo que empiezo a sentir en mi entrepierna.
No respondo, solo me adelanto a la salida dejándolo solo. Vuelvo al salón donde todos festejan, algunos de pie y otros sentados. Me dirijo al pub que se encuentra a la mitad ignorando a todo aquel que se fije en mi.
- Whisky - le pido al chico moreno detrás de la barra.
- Claro - busca la botella de Puni Nero acompañado del tumbler de cristal - ¿Doble?
- La botella - me mira sorprendido a la vez que desliza la botella por el mármol blanco.
Busco la salida con la mirada y al conseguirla camino hacia ella con botella en mano. Francesco y Lucia están reunidos con Lucio y no se quién más. Al pisar asfalto respiro aire fresco y ya no hay música en mis oídos, si no aquel y relajante sonido de las olas del mar impactando contra las grandes piedras.
Cruzó la calle quedando frente a una vista hermosa y nocturna. Me agachó a quitarme los tacones stiletto y mis pies tocan y se sumergen en la fría pero sueve arena, me llevó la botella a mis labios y la empino bebiendo del contenido.
Me siento en la arena dejando que pasen los minutos los cuales le dan pasos a las horas, el mar no deja de relajarme, el agua toca los dedos de mis pies cuando la marea sube. Pero todo se oscurece de un momento a otro cuándo una gran sombra me cubre por completo.
Me impulso hacia adelante quedando de pie y giro sobre mi propio eje a la vez que tomó la navaja que reposa en mi muslo derecho como primer instinto. Mi corazón se acelera y mi respiración se vuelve espesa al notar de quien se trata.
El alcohol me desestabiliza ocasionando un fuerte mareo que me tambalea, mis piernas flanquean y cuando siento que caeré unos brazos me sostienen impidiéndolo.
Mi navaja queda en mi mano derecha y la persona que me sostiene me alza en brazos antes de empezar a caminar por la arena en dirección a una zona oscura y alejada de la vista de cualquiera.
Mis párpados empiezan a cerrarse y solo siento como la navaja se desliza por mis dedos antes de caer y la voz de Alessandro ordenando que preparen el yate es lo único que logró escuchar.
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Venganza Inminente.
AkčníDos mafias, una palabra de venganza que cumplir. Isadora Mancini controla toda Sicilia a su antojo, pero su adversario más letal lidera toda Roma. Su primer encuentro los deja pensandose el uno al otro, pero... ¿Podrá el odio ser más grande que el d...
