Él siempre fue así

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-Hola nena, me llamo Joel, es un gusto. -habló el chico desconocido sentado sobre la cama. -¿Cómo te llamas? Tengo buenas referencias de ti. -guiñó el ojo con coquetería.

-¿Eh? ¿Qué? -pronuncié, confundida.

-¿Si le explicaste, Stephan? -preguntó el chico. A lo que él negó, divertido.

-Quería que fuera una sorpresa. ¿Sabes que la diversión es mejor cuando más personas se unen? Bueno, se me ocurrió traer a un amigo para eso. -dijo Stephan para mi sorpresa -Inesperado, lo sé, pero no quería ser el único que te dé. ¿Qué dices? -y seguía hablando con el tono más normal mientras me hacía la propuesta más cínica del mundo -No te vas arrepentir, te aseguro que la pasaremos bien los tres.

-¿Y por eso la cámara allí...?

-Oh, para darle más emoción y tener bonitos recuerdos. -añadió Joel.

No podía creer lo que estaba escuchando, me parecía lo suficientemente irreal como para darme un peñizco y comprobar que era un sueño, pero no lo era.

-¿Estás diciendo que...?

-Exacto, un trío.

-¿Estás loco?

Frunció el ceño y a continuación le pidió al chico que saliera un momento, el cual se fue rodando los ojos y diciendo "Por eso te dije que había que proponerlo antes", cuando salió estuvimos a solas.

-Te dije que no lo trajeras. -gruñí.

-Esta es su casa, no lo puedo echar así como así. Aparte no te conoce, si quieres ganar su confianza es una forma

-¿Te estás escuchando? ¡Yo tampoco lo conozco!

-No es nadie peligroso, te lo aseguro.

-Yo pensé qué... No sabía que ibas a traer a alguien más, no entiendo por qué tenías que hacerlo.

-Ay, no exageres, ya lo viste, solo dime si quieres o no.

La sola pregunta me ofendía.

-No.

-¿Mmm segura?

-¿Por qué haces esto?

Giró los ojos.

-Ya te dije, necesitas conocer a alguien más y... así olvidarte de mí. Mi amigo busca a alguien, podrían conocerse. Mato dos pájaros de un tiro.

-Me da igual, no quiero.

-Aver, por lo menos inténtalo, ¿no? Él está dispuesto, anda, además ya le enseñé tu vídeo y le gustó.

Apreté los labios y me quedé callada. El continuó como si fuera algo de lo más normal.

-Me niego. -pronuncié con lentitud y rabia en mi voz. -Estás tratando de obligarme a que sostenga un trío y encima lo pretendes grabar.

-Bueno, está bien, si no quieres te puedes ir. Yo tampoco pienso tener nada contigo. Si no aceptas a mi amigo yo tampoco estaré, ¿entiendes? Tú decides.

-Pero tú... me mentiste, no viniste a verme. Yo solamente quiero verte a ti, Stephan, por última vez, no me interesa nadie más.

-Olvídate de mí, quizá te bloquee y no me vuelvas a ver.

No podía creer lo que estaba escuchando. ¿No le bastaba con compartir el vídeo que le envié solo a él, traer de sorpresa a alguien sin mi permiso para tener sexo, grabarlo como si fuera una actriz porno, si no que además me estaba chantajeando?

¡Maldito hijo de puta!

¿Qué te impresiona, boba? Siempre fue así.

En su mente decía. "Esta perra idiota hará todo lo que yo le diga"

The End Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora