capitulo 13

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En el capítulo anterior Jorge fue a la oficina de Silvia para hablar.

Si Jorge salinas tuviera plumas, juro que se habrían erizado. Parecia tan ofendido que yo quería animar mí capacidad para hacerlo enfadar. --- mire, no le pido un trato especial solo por qué a su jefe parece gustarle la manera en la que juego la pelota.

--- Y sin embargo, a pesar de nuestros deseos, va a recibir ese trato.

---¿Sabe qué? Que la jodan. Usted me dijo que viniera aquí si necesitaba ayuda. Y aquí estoy. Pero es obvio que no quiere ayudarme asi que, muchas gracias por su tiempo para nada.

Cuando se dio la vuelta, entre en pánico. Cabrear al decano durante mí primer semestre como profesora no sería un buen augurio para mí futuro. Tenía que calmar las erizadas plumas de Jorge salinas. Ahora.

Apretando los dientes, me puse de pie y murmuré----: salinas, siéntese.

--- Ni lo sueñe. --- sin detenerse, abrio la puerta y levantó una mano para mostrarme por encima del hombro el dedo del medio a modo de despedida---. Perdón por molestarla, profesora.

Maldita sea, el y yo estaríamos jodidos si atravesara esa puerta.

---¿Quiere aprobar mí clase o no?

Por último, se detuvo y miro hacia atrás. Cuando atrapé el destello de vulnerabilidad y orgullo terco en su expresión tensa, me derreti. M***da
¿Por qué tiene que ser algo así de humano? Las personas Fuertes y obstinadas que muestran una debilidad siempre me derretian como el azucar en el agua caliente.

---Sientese ---Murmure en voz baja, con tono de disculpa. Selañando a la silla, mas tranquilamente añadi---: por favor.

con su mandibula tensa, cerro los ojos y murmuro algo ininteligible antes de cerrar la puerta y sentarse con una mirada petulante. Al tiempo que tamborileaba los dedos con impaciencia su rodilla vestida con vaqueros, levanto una ceja, diciendo en silencio: ¿ Y bien? Enseñeme ya.

No tenia idea de como iba a lograrlo, pero estaba decidida a hacer que jorge salinas se ganara el aprobado que me obligaban a darle.

𝑱𝒐𝒓𝒈𝒆

Con la garganta seca mientras el acido de mi estomago hacia saltos mortales, mire atraves de los ojos entrecerrados al otro lado de un escritorio simplemente limpio a mi maestra de ingles y su deliciosa boca, la cual me habia vuelto loco desde el primer dia de clase cuando ella tomó su lugar detrás de la mesa de instructor.

Eso me asqueaba más que cualquier cosa. Nada sobre la Dra. Navarro era mi tipo. Yo preferria a las rubias con hermoso cabello largo y suelto. Mi profesora de literatura mantenia su oscura cabellera hacia atrás y oculta en un apretado moño en la base de su cuello.

Y me gustaba la sensualidad confiada de una mujer, alguien que sabia y se movia como si quisiera que cada chico en ochenta kilometros a la redonda dejara lo que estuviera haciendo para mirarla boquiabierto cada vez que pasaba. Navarro no tenia ni un paso coqueto en su repertorio.ella tenia la sensualidad de una monja, y no parecia gustarle en absoluto. No es que pensara que era una lesbiana como sugirio tennig. Solo la veia como un ser anti-social. Sin género. al menos, queria que fuera asi. 

La cual era otra razón por la que odiaba estar tan al pendiente de ella cada vez que estaba cerca. Mientras me imaginaba cómo se sentirian sus dulces labios al rededor dr mi parte favorita del cuerpo, sabia que ella no tenia nada mas que la maldita literatura en el cerebro.

---En realidad traté, sabe --- dije, tratando de enfocarme en sus ojos verdes y no en su boca----. Esa era seguramente la mejor maldita tarea que eh escrito. Y no hice trampa como estoy seguro que hizo la mitad de la clase. Lei el libro, las notas de ayuda, los ensayos de muestra. Incluso vi la extraña pelicula. Hice todo el jodido trabajo.

Sentandose en silencio en la silla opuesta a mi, la Dra. Navarro me dio una sonrisa tensa. ---Y aun asi se perdió el proposito de la tarea. Bueno, mi**da ¿eso cree?  Sacudi las manos en el aire. ----Tal vez por que no entendi el madito propósito. es decir, ¿que demonios queria que dijiera?

Sabia que debia bajar el tono del lenguaje, pero ella me desesperaba. Y solo habia estado en su oficina por dos minutos. Cómo es que una persona tan pequeña pudo haberme indignado tan rápido, no lo sabia. Pero aqui estaba, enojado, encendido, avergonzado, alarmado y francamente perturbado por mi atracción, estaba igual de cabreado con ella por saber lo mucho que no merecia poner un pie en este campus por que era tan jodidamenre estùpido.

Y, joder, ¿Se habia puesto brillo labial o algo deser que la vi esta mañana en clase? Su boca se veia mas brillante que nunca. Me atrapé a mi mismo mirándolos otra vez y aparte la mirada de golpe.

maldición, las maestras maliciosas no deberian tener esos labios.

Continuara...

enamorados entre profesora y alumno Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora