El Centro de Detención de Tokio es uno de los más grandes y alberga cerca de 5600 presos en cinco bloques, por lo tanto, las horas de visita son bastante cortas y hay filas largas para entrar. Pero cuando eres uno de los mejores detectives de policía de Shinjuku se te da un trato especial.
—Entra ya muchacho—el guardia abrió la puerta e ingreso un joven de cabello negro un poco alborotado, lucía flaco y algo demacrado, con enormes ojeras debajo de sus ojos, llevaba puesto un traje naranja y en su pecho una identificación que decía su nombre.
—Yuta, hola—le llamaron desde una mesa en la sala de visitas completamente vacía.
—Gojo-san—el joven sonrió al verle cambiándole la cara por completo y fue hasta el para sentarse, las esposas no habían sido removidas por lo que Gojo le hablo al custodio.
—¿Debe tenerlas? Aquí solo estamos él y yo, pedí una sala privada.
—Lo siento detective, pero debido a su nivel es necesario.
—Nivel, ¿eh?
Lo que el oficial indicaba era el nivel de peligro de recluso.
—No se preocupe Gojo-san, no me molestan—dijo en joven con una sonrisa viéndose relajado ante el mayor.
—Yuta dime ¿Cómo estás?
—Bien, me dieron permiso de salir del pabellón para ir a clases, podré terminar la escuela—dijo el joven.
Gojo asintió, pero no podía sentir mal por él, suspiro y finalmente dijo.
—Vi a tu abogado el otro día en la corte, me dijo que está preparando la apelación, eso es bueno.
—Si, me alegro, tendré otra oportunidad. Pero Gojo-san, ¿usted ha tenido oportunidad de revisar el caso de Rika?
—Logre que Yaga me deje el expediente, pero no puedo husmear en un caso cerrado sin que los altos mandos se enteren, aun así, pero te prometo que para la fecha de tu próximo juicio voy a tener más pruebas, vas a salir Yuta.
—Solo me conformo con saber quién asesino a Rika—dijo cabizbajo el joven de 25 años, quien llevaba preso desde los 15.
—Por cierto, te traje unas cosas, se las dejé a los custodios, te las darán más tarde.
—Gracias, Gojo-san, aún no sé porque se preocupa tanto por mí.
—Yuta, solo se fuerte, sí.
Tras despedirse del joven, Gojo regreso a su auto, tomando un folder del asiento, donde venía el expediente del asesinato de Orimoto Rika de 15 años de género secundario Beta. Sucedió en su casa mientras los padres no estaban, fue apuñalada, abusada se le amputaron todos los dedos, encontrados en el refrigerador, justo cuando sus padres regresaron de una cena, viero a su novio junto al cuerpo de su hija, desmayado y con el cuchillo en sus manos, la concentración de estupefacientes en el chico Alfa provoco que ni el mismo tuviera recuerdos de lo que paso, pero todas sus huellas fueron encontradas en la casa, incluso en la bolsa que contenía los dedos, el caso dio la vuelta a Japón, dada la brutalidad del asesinato.
Okkotsu Yuta fue enjuiciado como adulto y condenado a la pena de muerte, misma que está pendiente de cumplirse, por lo tanto, está en la penitenciaria de Tokio en el pabellón de alta peligrosidad. Sin embargo, hasta la fecha el chico sigue alegando su inocencia y ha solicitado una apelación que tras 15 años se le ha sido negada, al menos hasta el momento.
Aunque Gojo Satoru no llevo el caso, dado que en esa época aún era agente de calle, había escuchado del asesinato por la radio y estuvo ahí cuando Yuta fue arrestado, le tocó llevar al chico en la patrulla hasta la estación, y durante el trayecto podía verlo temblar por el retrovisor.
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Estación Shinjuku (JJK)
Fiksi PenggemarLa ley debe proteger al débil, la justicia es para aquellos que desean el orden, pero donde la humanidad ha evolucionado hay casos que no pueden tratarse de la misma manera, por ello hay detectives que deben hacerse caso, su instinto lo es todo para...