El vinculo de las Aguilas

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"𝑬𝒍 𝒗𝒊́𝒏𝒄𝒖𝒍𝒐 𝒆𝒏𝒕𝒓𝒆 𝒆𝒍 𝒔𝒊𝒎𝒊𝒐 𝒚 𝒆𝒍 𝒂́𝒈𝒖𝒊𝒍𝒂 𝒆𝒔 𝒄𝒐𝒎𝒐 𝒖𝒏 𝒓𝒂𝒚𝒐 𝒅𝒆 𝒔𝒐𝒍 𝒒𝒖𝒆 𝒂𝒕𝒓𝒂𝒗𝒊𝒆𝒔𝒂 𝒍𝒂 𝒆𝒔𝒑𝒆𝒔𝒖𝒓𝒂 𝒅𝒆𝒍 𝒃𝒐𝒔𝒒𝒖𝒆 𝒚 𝒂𝒔𝒄𝒊𝒆𝒏𝒅𝒆 𝒉𝒂𝒔𝒕𝒂 𝒍𝒂𝒔 𝒂𝒍𝒕𝒖𝒓𝒂𝒔, 𝒇𝒖𝒔𝒊𝒐𝒏𝒂𝒏𝒅𝒐 𝒍𝒂 𝒕𝒆𝒏𝒂𝒄𝒊𝒅𝒂𝒅 𝒅𝒆𝒍 𝒔𝒖𝒆𝒍𝒐 𝒄𝒐𝒏 𝒍𝒂 𝒎𝒂𝒋𝒆𝒔𝒕𝒂𝒅 𝒅𝒆𝒍 𝒄𝒊𝒆𝒍𝒐 𝒆𝒏 𝒖𝒏𝒂 𝒂𝒍𝒊𝒂𝒏𝒛𝒂 𝒅𝒆 𝒄𝒐𝒎𝒑𝒂𝒏̃𝒆𝒓𝒊𝒔𝒎𝒐 𝒚 𝒎𝒖𝒕𝒖𝒐 𝒓𝒆𝒔𝒑𝒆𝒕𝒐."

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El sonido del exterior la despertó. Incertidumbre le invadió incluso un poco de temor cuando escucho lo que parecía ser un canto.
De inmediato se levantó, apresurada por ponerse el calzado y salir de la choza para averiguar qué sucedía, topandose con lo que tal vez era la mayor de las escenas que había presenciado.

Apenas los rayos del sol se asomaban en el horizonte, los simios formaron un círculo, cantando al unísono mientras que sobre todos volaban las Águilas como si danzaran con sus alas en Union con ellos. Dentro de aquel círculo estaban jóvenes simios con algunos nidos, protegiendo lo que parecía ser huevos.

      — Oooh... Oooh...Oooh... —Los miro a todos cantando a la par —Huah... Huah—Y repitieron hasta que Noa subió sobre una roca extendiendo su brazo para que el águila que les había acompañado desde las ruinas se posó. Todos guardaron silencio y a Mae le recorrió un escalofrío, con temor de ver algo como Proximus hacia en lo que él llamaba reino. Pero era Noa el que tomaba la palabra, quien aún estando en lo alto a la vista de todo el clan mantenía la humildad y generosidad que siempre le caracterizó aunque ahora algo más le acompañaba. Responsabilidad y liderazgo. Estaba nervioso, era la primera vez que se enfrentaba a esa situación y quería ser lo más honroso por sus antepasados, por su padre.

      —Han pasado muchos amaneceres desde el último vínculo... —Su tono era alto para ser escuchado. —Y ya no somos los simios de aquella ocasión. Unos fueron llevados pero otros regresaron, otros no pudieron volver y algunos... Tuvieron que partir. —Se sintió una sensación de pérdida entre el clan, no sólo de sus propios amigos, hermanos o padres si no de la misma vida que antes conocían y ahora era distinta. —Pero todo aquello permanece, lo llevamos con nosotros, los recordaremos como merecen siguiendo nuestras tradiciones, nuestro legado. —Intento recordar las palabras que su padre solía mencionar en la realización de la ceremonia de vínculo con el mayor respeto posible— Nuestras vidas se enlazan, se unen con aquellos que nos han llamado en las alturas. Ese conexión que solo se puede tener con un águila uniendo la tierra con el cielo, viviendo como uno solo, como hermanos , como un fiel amigo. Cada uno de ustedes... —Se dirigió a los simios que se encontraban en el centro del círculo junto al huevo de águila que habían llevado —Deben cuidar del huevo que les llamó, como si su vida dependiera de ello, pues al nacer, las Águilas les seguirán , les acompañaran y respaldarán... —Asintió sutilmente y todos los simios colocaron una mano sobre protectora en el huevo y él en comparación colocó su mano con delicadeza sobre Sol, el águila en su brazo. Noa no había podido hacer un vínculo con un huevo pero aún con ello quería cumplir con el ritual junto al ave que le eligió. Junto a Noa todos comenzaron a entinar lo que parecía ser un canto, uno suave mientras que el sol aparecía al borde de los árboles y los rayos alcanzaban al clan y con ello, los huevos sujetos por los simios abrazados por la calidez de la luz.
Fue poesia visual para Mae que se mantuvo siempre en silencio olvidándose de su temor, ahora sólo sentía lo que parecía ser paz que entre todos habían conseguido tener ante la profunda conexión que estaban haciendo. Los simios se comprometieron a cuidar de los huevos que tenían y esperar pacientemente a que estos se rompieran algún día para recibir a los que serían sus fieles amigos.

Los humanos tenían a los perros como amigos fieles, los simios tenían a las Águilas haciendo casi majestuosa su existencia.

Cuando pareció terminar la ceremonia, Sol se elevó para sobre volar y los simios llevaron a sus hogares los huevos siendo realmente sobreprotectores.

      —Despertaste...

Ella se giro hacia Noa tras escucharlo ya más cerca.

      —Todo eso ... ¿Qué fue?
      —Nuestras costumbres. Cada cierto tiempo tenemos ceremonias de vínculo. Cada simio al alcanzar la juventud, deben crear un vínculo con un huevo y tener su propia águila.

Se notaba impresionada, no había visto nada igual, ni siquiera en los escritos humanos, jamás supo de algo como aquello.

      —No sabía que ustedes... Hacen estas cosas.
      —¿Creíste que éramos solo... Simios? —Sonrió ladeando el rostro, negando sutilmente. —Bueno, en algún momento pensé que tu eras... Solo una Eco más. Al parecer lo que creíamos era todo un error. —
Ella sonrió y asintió aunque desviaba la mirada, curiosa de ver al resto. Había tantas preguntas ahora que estaba en ese lugar que por primera vez deseaba descubrir como eran los simios, conocer lo que eran y no lo que siempre le hicieron creer.

      —Vamos... Te enseñare mi mundo.

RESTAURACION (Noa x Mae) Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora