"...𝒓𝒐𝒛𝒂𝒏𝒅𝒐 𝒑𝒊𝒆𝒍𝒆𝒔 𝒄𝒐𝒎𝒐 𝒑𝒆́𝒕𝒂𝒍𝒐𝒔 𝒒𝒖𝒆 𝒔𝒆 𝒆𝒏𝒄𝒖𝒆𝒏𝒕𝒓𝒂𝒏 𝒆𝒏 𝒍𝒂 𝒒𝒖𝒊𝒆𝒕𝒖𝒅 𝒅𝒆 𝒖𝒏 𝒔𝒖𝒔𝒑𝒊𝒓𝒐 𝒄𝒐𝒎𝒑𝒂𝒓𝒕𝒊𝒅𝒐."
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Cualquiera que viera a Noa, sabría que una vez más no podía dormir. Solía despertar a mitad de la noche e iba a buscar un poco de aire, pensando en la eco que había dejado ir. Esta vez, no era un asalto a su sueño, era guiado por un llamado que lo impulsaba hacia ella.
Entró a la choza, viendo a Mae durmiendo. El simio se acercó del modo más sutil, intentando recostarse a su lado, algo que hizo despertar a Mae sobresaltada por la repentina sensación de no sentirse sola.
—Tranquila... Soy yo... Soy yo~~~
Cuando vio que se trataba de él vino calma a ella aunque no comprendía que sucedía.
—¿Esta todo bien? ¿Qué sucede?
—Quiero dormir aquí.
Se recosto a su lado abriendo los brazos en señal de invitación, una que aceptó cuando se acerco a abrazarle, siendo ahora Noa su descanso y a la vez su búsqueda de calor. La manta que tenía era delgada y corta, no era suficiente muchas veces para tener confort.
—Tengo frío~
Tembló un poco y Noa se aseguró de cubrirla de mejor manera además de estrecharle entre sus brazos.
Mae no esperaba ser visitada por él a mitad de la noche pero no dudó en abrazarle. No supo si era su necesidad de calor o cómo él, estaba completamente pérdida en sus pensamientos, en eso que sentía por el y no sabía cómo explicar. El abrazo le proporcionó la calidez que le ayudaría aunque no durmió al estar así de cerca. Ambos fingían dormir enmedio de tanta paz que un abrazo daba. Hasta que Noa movió su mano y apenas se levanto la blusa que le permitió sentir un poco de su espalda. Fue cuando no pudo dejar de fingir, ya que el desliz aunque lento avanzó poco a poco.
Hasta que su espalda expuesta fue objeto de exploración con solo roces, arrancó de Mae un suspiro removiendose, levantando la mirada hacia él.
N
oa la observo, sin apartar la mano que le permitía sentir, le gustaba, amaba descubrir cómo la escasez de vello corporal en ella resultaba hacer que una caricia fuera tan agradable, solo era la tela de la ropa la que le cubría, solo eso. Jamás pensó que algo tan simple haría que su propia imaginación volará a millones de posibilidades, ni deseara que algo tan delgado fuera quitado solo para descubrir si el resto era igual de suave.
—¿Cómo eres? ~~~-Susurro cuando Mae ya se encontraba acariciando su rostro y ella misma había unido la frente con la de Noa.
—¿A que te refieres? ~~~
Se quedó callado y aunque se movió fue solo para dejarla recostada y él apoyado en uno de sus brazos se permitió acariciar la cintura de Mae, avanzando hasta su abdomen y sin apartar los ojos de los ajenos subir hasta entre sus pechos.
—¿Cómo eres? — Fue su manera de pedir autorización, de averiguarlo, no sólo actuar por lo que el mismo quería. Necesitaba saber si ella se lo permitiría. Pero Mae le acariciaba no sólo el rostro, deslizaba las manos por su pecho, por sus brazos, permitiéndose ver más de lo que antes hizo, notando la fortaleza ajena, esa que parecía gustarle y que no alejo, ella dejó que la mano de Noa avanzara cuanto quisiera. Para cuando la pregunta fue repetida, aunque nerviosa, sonrojada y casi con el corazón desbocado por completo, se sentó para ser ella quien se quitara la prenda lanzadola aún lado y recostarse de nuevo, con el pecho desnudo para él, cubriéndose sutilmente con los brazos que con amabilidad Noa apartaba para observar.
Jamás nadie le miro de ese modo. Siempre había miedo, incertidumbre o curiosidad en las miradas que le alcanzaban, esta vez parecía ser anhelo lo que reflejaba la mirada del simio. La mano de este volvió a donde se habia quedado, era incluso más suave el lugar por donde pasaba su mano, hasta que sintió el temblor ajeno cuando alcanzó uno de sus pechos.
—¿Te asusta? —Le cuestionó por la reacción, pero Mae negó de inmediato alcanzando su mano para hacerle permanecer en aquel lugar.
—No... Estoy bien... Solo... Solo -Su nerviosismo le hizo titubear y le atrajo un poco más abrazandose a él, apegando su pecho contra el ajeno. —No hice esto jamás... Con nadie... -
—Lo se... Yo tampoco, nunca... —
Se dedicaron una sutil sonrisa, pero reclamaron el tiempo que les robaron antes, esta vez nadie les interrumpirla , ni las caricias ni el beso que se había quedado pendiente.
Era algo nuevo para ambos, algo que comenzaban a descubrir entre la inexperiencia de ambos, más aún al ser distintos. Solo hubo caricias y sus besos fueron menos tímidos que el primero, siendo Noa quien reclamara el dormir de ese modo, sin que recuperará la prenda que le separaría de ella, comprometiéndose a mantenerla abrazada para evitar el frío.
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RESTAURACION (Noa x Mae)
RomanceBasada después de los acontecimientos de El planeta de los simios: Nuevo Reino. Mae tendrá que decidir que camino seguir, si continuar con su sueño de recuperar el mundo para los suyos o buscar aquel camino que su corazón desea. 🚨La historia cont...
