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se despidió de sus amigos yéndose hacía las mazmorras para su castigo con theodore.

camino por los pasillos oscuros hasta llegar a las mazmorras donde theodore la esperaba recargado en la pared fumando un cigarro.

se veía realmente sexy.

elimino esos pensamientos de su mente acercándose al chico.

theodore soltó el cigarro cuando vio a la hufflepuff acercarse a él.

—snape me dio las instrucciones, quiere que limpiemos la escobera —dijo.

—esta bien.

theodore tomo el liderazgo con adaline detras de él. entraron los jardines dirigiendose hacía la escobera, theodore no desaprovechó la oportunidad para sacar y prender otro cigarro.

—puedes dejar de fumar eso, el humo me golpea —se quejo la rubia abrazando sus brazos.

el aire frío de otoño golpeaba su cuerpo causándole escalofríos.

—ya está —dijo tirándolo y después pisarlo con su zapato.

adaline continuo su camino acercándose a la escobera forcejeando la puerta para abrirla. theodore tomó la puerta jalando fuerte para abrirla.

golpeó su espalda contra la de él.

lumus —alzo su varita. la luz comenzó a iluminar el cuarto.

adaline se adentro ignorando la presencia de theodore comenzando a limpiar y acomodar las escobas. este era el segundo castigo de toda su vida, el primero había sido por golpear a ron en la nariz cuando la llamo teñida.

un golpe fuera de la escobera asusto a los jóvenes volteando a verse.

—voy a ver qué es —dijo adaline al escuchar el segundo golpe aún más fuerte.

—voy contigo —la siguió.

la rubia abrió la puerta dejando que el aire golpeara su cuerpo, abrazó su cuerpo frotando sus manos por sus brazos tratando de entrar en calor.

theodore dudo un momento antes de poner su chaqueta sobre los hombros de la joven. temió su reacción creyendo que le volvería a dar una cachetada.

adaline volteo a ver al chico que sonrió inocente mostrando sus dientes entrecerrando sus ojos esperando el golpe.

—gracias.

adaline comenzó a avanzar dejando atrás al chico. theodore corrió por el campo llegando a ella.

—¿dónde está el golpe?

—¿qué golpe?

—bueno, te bese y me golpeaste. creí que por darte mi chaqueta me golpearías con eso que no puedes verme ni en pintura.

—¿por qué estas siendo amable? —se giro a verlo.

—no me insultas —respondió— si no me insultas soy amable contigo.

—¿qué pretendes nott? —cruzo sus brazos.

theodore la vio confundido.

—no pretendo nada. podemos ir a ver qué es —señalo.

asintió. avanzo cuando theodore la tomo del brazo deteniendo su camino.

—¿qué?

—¿no los ves? —pregunto señalando al frente de ellos.

adaline miro al chico y al jardín frente a ella en varias ocasiones tratando de ver aquello que theodore veía.

—nott, yo no veo nada.

—¿no ves los caballos? —negó.

—vamos, este era el ruido —tomo su mano jalando de regreso a la escobera.
























adaline se acostó en las piernas de hermione.

estaban en la sala común de gryffindor esperando a harry y ron que llegaran del entrenamiento, mañana sería el primer partido, gryffindor contra ravenclaw.

por lo que harry pedía mucho más desempeño de los jugadores. nunca le había interesado mucho el quidditch, pero siempre apoyaba a su casa y a sus amigos siempre y cuando no jugarán contra hufflepuff, pues ahí no demostraba apoyo.

después del partido tenía su cita con cormac y si gryffindor ganaba tenían una fiesta organizada por los chicos del equipo.

aún no tenía ni idea de que se pondría, ni tampoco le había dicho a hermione o alguno de sus amigos de su cita.

en su mente aún pasaba la noche anterior, por alguna razón theodore nott se había metido en sus pensamientos de donde no podía sacarlos.

no iba a negar que nott era una persona bastante atractiva que aquellos ojos azules cansados que tenía le daban un aspecto interesante.

—¡addy! —sintió el golpe en su frente por parte de hermione.

—pero deja la violencia —froto su frente— ¿qué pasa?

—me llamaste.

—si —se levanto cruzando sus piernas mirando a la niña— herms, ¿tú sabes cuáles son los caballos invisibles?

—¿caballos invisibles? —la miro confundida pensando en aquello— serán los thestral.

—¿thestral?

—son los caballos que tiran de los carruajes.

—siempre creí que se movían solos.

—no, solo los que han visto la muerte pueden verlos —explico.

adaline asintió manteniendo la información en su cabeza. solo los que han visto la muerte...

¿entonces theodore había visto morir a alguien?

el cuadro de la dama gorda se movió dándole entrada a los jugadores, harry entro detrás con ron. ambos se sentaron juntos las chicas.

—¿tú no tienes sala común o que? —pregunto ron sarcástico a la rubia— pasas todo el día aquí.

adaline le saco la lengua haciéndole unas muecas.

sus pensamientos volvieron a perderse en aquella pregunta.

¿theodore a quien había visto morir?

k ; theodore nott Donde viven las historias. Descúbrelo ahora