16

3.2K 257 31
                                        

—¿berkshire? —pregunto hermione y está asintió confirmando— ¿desde cuándo son amigos y no me enteré?

—herms —pidio.

—no estoy juzgando, pregunto porque antes me contabas todo addy y ahora... nada.

—lo sé —se sentó a su lado recargando su cabeza en su hombro— es solo... todo está siendo tan raro.

—lo sé —tomo su mano— soy tu mejor amiga adaline, me preocupo por ti nunca te he juzgado y nunca lo voy a hacer.

—lo haz hecho.

—es por tu bien, no sabes elegir a los hombres —rieron suavemente— te quiero adaline.

—y yo a ti herms —la abrazo— ¿qué hago?

—sal con él. berkshire es un buen chico, se ve.

—eso pensamos sobre cormac.

—eso pensabas sobre cormac —corrigió— ¿por qué no hablas con tu papá? él siempre te da buenos consejos.

asintió. —le mandaré una carta.
















por alguna extraña razón blaise y mattheo se encontraban invadiendo su habitación. soltó el humo del cigarro viendo como blaise le ganaba la quinta partida en póker.

—haces trampa negro —acuso mattheo.

—no, simplemente eres malo jugando —respondió tomando las cartas.

—no es cierto.

—es cierto —afirmo theodore desde la cama— ¿dónde están los tórtolos? no los veo desde, DCAO

—fueron a pasear. intenta distraer la mente de pansy —respondió blaise.

la puerta fue abierta por un lorenzo bastante emocionado tirándose a la cama junto a theodore quien quitó su cuerpo tirándolo al piso.

—ni siquiera me importa que me hayas tirado —respondió desde el piso.

—¿qué te pasa tontin? —hablo mattheo arrebatando las cartas a blaise.

suspiro. —adaline aceptó salir conmigo —dijo con voz de enamorado.

—¿ella que? —hablo exaltado theo levantándose mirando a su amigo— ¿acepto salir contigo?

—lo hizo.

mattheo dirigió su mirada hacía theodore que tenía la mandíbula tensa mientras miraba al piso donde estaba lorenzo sonriendo cómo un estúpido, sus nudillos estaban blancos de tanto que apretaba la sábana de la cama.

—¿theo? —lo llamó mattheo.

—ya vuelvo.

se levantó saliendo tan rápido de la habitación que no les dio tiempo a sus amigos de reaccionar que había pasado.

—no entendí nada —murmuro blaise.

—ni yo.

—no pues yo menos —dijo mattheo al ver qué sus amigos lo miraron. claro que mentía, pero no del todo, no entendía porque reaccionaba así. sabia que adaline cupid tenía que ver.



















theodore avanzo hasta la rubia tomándola del brazo alejándose de sus amigas arrastrando su cuerpo hasta un pasillo solo.

—¿qué te pasa? —exclamo soltando el agarre de theodore sobre su brazo de forma brusca.

—aceptaste salir con lorenzo.

—¿cómo sabes? —interrogó.

—¿por qué?

—no te importa.

theodore la agarró del brazo acercando su cuerpo hacía él suyo chocando, su nariz tocó el pecho del italiano por lo que tuvo que levantar su mirada para ver sus ojos azules.

—¿por qué aceptaste salir con él? —volvió a preguntar.

—es mi amigo.

suspiro cansado. —él no te ve con esas intenciones.

—¿y? enzo es un chico lindo, amable, respetuoso, es un caballero —volvió a soltarse tomando distancia.

—cancela esa cita.

—no.

—¿no? —se acercó más poniendo su cuerpo contra la pared sobresaliendo por la altura— no era una pregunta adaline. es una orden.

—¿y desde cuándo recibo órdenes de ti? no trabajo para ti —se burló.

estiro su mano tomando su mejilla pasando su dedo dando suaves caricias. —haz lo que te ordene.

—no —dijo en voz firme manteniendo la mirada. no iba a negarlo, si la ponía nerviosa.

pero a quien no.

podía oler el perfume masculino de theodore, así como el olor a cigarro y a menta.

su toque se sentía cálido sobre su mejilla, como pasa su pulgar acariciando su rostro.

—ya me cansé.

acerco su rostro, rozo sus labios cuando escucho su voz chillona.

—¡theo! —chillo.

rodó sus ojos tomando distancia de la hufflepuff.

—¿qué estás haciendo con esa tejona?

—nada que te importe daphne —volteo a verla.

—me importa porque eres mi novio —aclaro.

rodó sus ojos aún viéndola. —no soy tu novio. vete.

cuando quiso voltear a ver a adaline y seguir en lo que se quedaron, se dio cuenta que la tejona se había escabullido, huyendo de él.

se acercó enojado hacía daphne tomándola del brazo a diferencia de cuando agarro a adaline, ahora esta haciendo presión.

—necesito hablar contigo —pidio temblorosa al ver el rostro hecho una furia del italiano.

—yo no —la soltó dando la vuelta comenzando a alejarse.

—theo —lo llamó— tengo tres semanas de retraso.

k ; theodore nott Donde viven las historias. Descúbrelo ahora