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adaline había salido de la habitación de mattheo siendo llevada por la profesora mcgonagall y sprout a la enfermería para que madame promfey la pudiera revisar y atenderle varias heridas y moretones que adaline tenía en su cuerpo gracias a los golpes y los agarres que mclaggen le había dejado.

snape se encontraba interrogando a pansy y blaise sobre lo sucedido, pero solo habían contado lo que sabían.

por otro lado cuando theodore salió de la sala común mattheo salió detrás de él tratando de impedir que su amigo cometiera una locura. claro que mattheo sabía que la golpiza que mclaggen recibió era bien merecida pero tenía que detener a theodore porque sabía de lo capaz que era su amigo.

y claro cuando varios de los gryffindor trataron de meterse y los amigos de mclaggen golpearon a theodore, mattheo no dudo en meterse en golpear a los amigos de cormac.

—¡señor riddle!

mattheo detuvo su puño a centímetros de la cara de carlos alfonso —un gryffindor amigo de cormac que se había metido a la pelea— lo soltó limpiando la sangre que caía por su ceja mirando a la profesora mcgonagall.

—theo —llamó a su amigo— ¡theo! —grito.

el italiano impacto su puño contra el rostro de cormac por última vez soltando su cuerpo con fuerza contra el cuerpo parándose junto a su amigo.

—tienen que acompañarme —ordeno mcgonagall— señor alonso y señor bañuelos lleven al señor mclaggen a la enfermería.

tanto como mattheo y theodore salieron de la sala común de gryffindor con las miradas de todas las personas en la fiesta sobre ellos. ninguno sabía porque theodore nott había entrado hecho una furia tomar a cormac y golpearlo hasta dejarlo casi muerto.

—vayan a la enfermería —dijo mcgonagall caminando con los slytherin detrás de ella— después a su sala común.

—¿no vamos a recibir un castigo? —pregunto mattheo confundido.

—¿cometieron algo para recibir un castigo señor riddle? —negó— entonces vayan a la enfermería, ustedes solo se cayeron por las escaleras.

mattheo y theodore se vieron sonrientes cuando vieron a mcgonagall alejarse. aquella mujer tan correcta se había hecho de la vista gorda dejando pasar aquella pelea en donde los slytherin habían salido victoriosos.

—vamos a la sala común —dijo mattheo dejando un pequeño golpe en el brazo de theodore tomando su camino. al ver qué su amigo no lo seguía lo miro— ¿qué pasa?

—quiero ir a ver a adaline —dijo.

mattheo suspiro confundido acercándose a su amigo. —theo, ¿qué pasa con cupid?

—sufrió un momento traumático, quiero saber cómo está.

—sabes que no me refiero a eso teddy.

—no se entonces de que hablas matt. te veo al rato —se alejo tomando el camino hacía la enfermería dejando solo a mattheo en el pasillo.

—claro que sabes de qué hablo —murmuro para él.





















theodore admiraba el rostro tranquilo de adaline, veía como su pecho subía y bajaba con suavidad. adaline era un ángel mientras dormía eso lo había comprobado.

theodore había cerrado las cortinas de la cama de adaline mientras dormía, ya que al otro lado de la habitación estaba aquel saco de box que había usado, siendo atendido por madame promfey.

dejo una suave caricia por las mejillas manchadas de rimel de adaline saliendo de las cortinas.

—¿viste a tu novia nott?

la voz de cormac hizo que suspirara frustrado.

—tu si no entiendes, ¿verdad cormac? ¿o de plano la paliza que te di te afecto la última neurona que te quedaba? —volteo a ver al rubio cruzado de brazos. el rostro de cormac estaba casi sin forma la última vez que lo vio en el piso ensangrentado, era obvio que madame promfey lo había arreglado— madame intento arreglarte el rostro, es una lástima que no había mucho que arreglar, pero te hice un favor, te ves un poquito mejor.

se burló.

—tú y yo no somos muy diferentes ¿lo sabes no?

—¿tú y yo somos iguales? no me hagas reír —dijo cansado y sarcástico— tú y yo no tenemos nada igual, ni siquiera el género —se acercó a su camilla a paso lento— hay mucha diferencia entre tú y yo. yo soy guapo, alto, millonario, talentoso, exitoso, inteligente, y tengo algo que tú no, las mujeres vienen a mí —susurro, se colocó a lado de la camilla intimidando al león— yo no necesito drogar a las mujeres para estar con ellas, ellas vienen a mí, sobrias. tú eres un poco hombre, un bastardo que nació porque el condón se rompió o porque tu madre no supo cerrar las piernas.

—jugas con ellas —balbuceo adolorido al sentir la mano de theodore haciendo presión en su hombro acercando su rostro a cormac intimidando más al chico.

—te equivocas, ellas saben a lo que vienen. yo tengo su consentimiento de hacerles lo que les hago y ellas lo disfrutan. tú en cambio las drogas porque sabes que ninguna mujer sobria estaría contigo —su mirada burlona y con aires de superioridad cambiaron a una voz inquietante y una mirada fría— vuelves a acercarte a adaline y te prometo cormac que tú no sales vivo de aquí.

se alejo del rubio.

—me amenazas.

—es solo una advertencia cormac, tómala como tú quieras —se alejo de él.

en la puerta se encontró a potter y sus amigos. el italiano los ignoro y paso de largo dirigiéndose a su sala común.

las doce de la noche ya habían pasado, theodore no traía reloj pero calculaba que eran alrededor de la una de la mañana o un poco más.

k ; theodore nott Donde viven las historias. Descúbrelo ahora