habían pasado algunos días desde que adaline tuvo su primera vez con theodore y las cosas no podían ir de maravilla. hasta hace unos días pansy le había contado a la rubia que lorenzo trataba de volverse a integrar con theodore presente, cuando antes ninguno de los dos podía verse en pintura. las cosas con harry fueron mejorando, ya no se evitan por los pasillos ni se ignoran. ahora solo son simples saludos, aunque el gryffindor sigue enamorado de ella.
adaline también se había echo más cercana a han-na, ambas chicas se estaban llevando de maravilla. por parte de han-na tenia una facilidad para hacer amigos por lo que ya era bastante normal verla saludar a todo mundo por los pasillos, se había acostumbrado de forma fácil a hogwarts. también era muy normal ver a la chica pegada a cierto slytherin de rulos casi todo el tiempo.
adaline había notado eso, también que mattheo había dejado de fumar y tomar tan seguido. ya no se saltaba las clases y hacía sus tareas. estar cerca de han-na lo estaba cambiando para bien. aunque adaline podía sentir el alejamiento de mattheo con ella, y no sabía porque.
pero por parte de mattheo el pobre no podía con la culpa de estar cerca de ella, mattheo se había encariñado tanto con adaline que estar cerca de ella sin poder decirle la verdad era una tortura silenciosa. tampoco podía delatar a theodore así de fácil, era su hermano y eso era traición. pero también la estaba traicionando a ella y en el peor de los casos a él mismo. pero no podía hablarlo con nadie.
era una tortura sin fin.
ese día por la mañana se acercó a han-na, había visto a adaline y theodore muy cerca y acaramelados, tan enamorados que la culpa se instaló en su pecho. huyó con la chica al lugar donde siempre podías encontrarla, la biblioteca. y ahí estaba ella, con su cabello negro cubriendo su rostro como cortina mientas mantenía su nariz pegada a las letras del libro.
se sentó frente a ella en silencio, solo observándola.
—sabes que es aterrador, ¿no? — su voz hizo que una sonrisa se instalara en su rostro.
—¿qué?
—que me mires así —bajo su libro encontrándose con sus ojos cafés.
—es que no puedo evitarlo —murmuró.
—patético —se burló volviendo a subir su libro.
sonrió sin poder evitarlo.
no duró mucho cuando el recuerdo de sus amigos juntos volvió a su cabeza. suspiro. —han-na —la llamo en voz baja para no molestar a nadie.
no dijo nada, solo bajó su libro y eso bastó para que mattheo hablara, sabía que tenía su atención.
—¿puedo pedirte tu opinión de un libro que leí? —asintió— es una pareja y están tan enamorados, pero él tiene un secreto y solo su mejor amigo lo sabe, pero resulta que el mejor amigo también la considera a ella su mejor amiga y solo él conoce el secreto pero no puede decirlo.
—¿por qué no?
—porque cree que sería traicionar su confianza de años, pero no puede con la culpa.
—si no puede con la culpa es porque sabe que no está haciendo bien —respondió han-na poniendo toda su atención en él— ¿terminaste de leerlo?
—no aún no.
—mi opinión es que si sabes algo, dilo. al final las cosas se van a saber —tomo de nuevo su libro— es mejor que ella lo sepa por alguien que conoce.
tal vez han-na tenía razón.
hace unos días
arrastró la mano de la menor hasta el otro pasillo. la puso delante de ella viendola fijamente.
—¿qué fue lo que escuchaste? —preguntó cruzándose de brazos.
—nada.
—no me mientas tori. ¿qué fue lo que escuchaste?
—te juro que nada —volvió a decir bajando la mirada.
—astoria —se acercó pasando su cabello detrás de sus orejas— dime lo que escuchaste, si me dices tal vez no tenga que irme lejos. ¿quieres que tu hermana mayor se vaya lejos? —toco su pecho soltando un suspiro dolido.
astoria negó aun con la cabeza baja. sabía que no debía decirlo, porque su hermana lo usaría pero no quería perderla.
—bueno...
mattheo entró a la habitación golpeando la puerta. adaline y theodore que estaban en la cama brincaron del susto viendo al chico sacar fuego.
—¿qué te pasa? —reclamo theodore viéndolo.
mattheo lo ignoro señalando a la rubia. —¡tú! ¡rubia mal teñida!
—¿yo? —se sentó en la cama— ¿qué hice?
—¿qué pasa?
—tiro mis cigarros. rubia mal teñida, tejona arrastrada.
—Ами този? Защо ме обиждаш? Ха! Боядисана в русо? —agito un mechón de sh cabello— Това е естествено! Лигав, безполезен, комин!
(que tal este? como vienes a insultarme? ha! rubia teñida? esto es natural! baboso, inservible, chimenea!)
mattheo y theodore se miraron confundidos, el primero hacía una cruz con sus dedos apuntandola. —cruz, cruz. que se vaya el diablo y venga jesus.
—eres ateo idiota —recordó theo.
—ya no. eres una mentirosa, tu novia me tiro mis cigarros.
—Лъжеца ли съм? Идиот такъв, тук си само да ме обидиш. Щях да правя секс с гаджето си! —se puso de pie comenzando a empujar a mattheo fuera de la habitación— Махай се! Махай се! —cerró la puerta girandose a su novio—
(¿Soy yo la mentirosa? Idiota, solo estás aquí para insultarme. ¡Iba a acostarme con mi novio! ¡Vete! ¡Vete!)
—¡cualquier cosa que te diga es mentira! ¡mentirosa! —grito del otro lado.
—¿a quién invocaste? —preguntó apunto de reírse.
—a nadie. solo quería molestarlo por llamarme rubia teñida, ni que fuera draco —tapo su boca sorprendida— yo jamas dije eso.
asintió divertido. —¿y que idioma era?
—búlgaro —se acosto a su lado.
—saca mas tu lado búlgaro, me excita —se acercó a ella de forma peligrosa.
—¿si? a mi me encanta que me hables en italiano.
—si, amore mio? ti eccita che ti parli così? dovresti farlo più spesso, non credi? —metió su mano por debajo de la falda tocando su ropa interior acariciando por encima— mmhm sei così bagnata, solo per me.
(si, amor mio. te excita que te hable así? debería hacerlo mas seguido no crees? mmhm estas tan mojada, solo para mi)
—teddy —gimio.
—Geme il mio nome
(gime mi nombre)
que creen que pase ahora????
xoxo
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k ; theodore nott
FanfictionI remember when I first noticed that you liked me back We were sitting down in a restaurant waiting for the check We had made love earlier that day with no strings attached But I could tell that something had changed how you looked at me then golden...
