Y el cap 6, como prometí. Creo que hasta acá llego hoy, mañana sigo; igual voy a ver, por ahí puedo sorprender a la poca gente que lee esto (? Espero que les guste che.
Cuando finalmente comimos, Biglia pidió una ensalada, como para despejar dudas.
-Entonces ¿Sí sos vegano? –pregunté.
-Que, ¿Una persona normal no puede comer solo ensalada de vez en cuando? –contestó, riendo. Después, siguió hablando- Además, por ahí como esto a propósito ahora para confundir a la gente...
-Que chistoso –comenté, en tono sarcástico, pero aun así riendo.
Después de la "cena" empezamos a volver, otra vez en transportes públicos, hasta que llegamos a la plaza de donde habíamos salido. Estaba bastante oscuro ya, y yo me había dado cuenta, pero no quise cortar la salida, después buscaría alguna explicación para mis viejos.
-Vos te volvés para tu... ¿Ciudad? –preguntó, levantando las cejas.
-Creo... -respondí, evitando su mirada.
"Tendría que volver, si no voy a tener quilombo", pensé, pero no quería. Me sentía extrañamente cómoda estando con el jugador, hasta podía decir que me gustaba esa relación de "amistad" que habíamos desarrollado.
-Mmm... -pensó él- Creo que si podés aguantarme hasta mañana, podría conseguir otra salida... Digo, ver si Lionel puede –aclaró nervioso, al ver que yo lo miraba sorprendida.
-Creo que puedo, tendría que preguntar... -le respondí, otra vez esquivando su mirada.
No me gustaba esto de tener que admitir que todavía necesitaba permisos de mis viejos para hacer cosas. Igual, ahora me iba a quedar de todos modos, esta podía ser una oportunidad única de conocer a Messi, o salir de nuevo con Biglia. Ahora las dos opciones me parecían igual de buenas.
-Ah, me olvidaba de que tenés... -comentó.
-No importa, ahora llamo –dije, alejándome un poco y sacando mi celular.
Llamé a mi vieja, que parecía preocupada cuando me atendió. Me sentí un poco mal por ella, por no haberle avisado nada hasta entonces. Cuando le comenté que estaba la posibilidad de quedarme, se enojó bastante. Le intenté explicar que se me había dado una situación única e irrepetible, que entendiera, pero no logré hacerla entender mi punto de vista. Finalmente, le corté, un poco enojada, pero intentando disimularlo. Ví que el número 6 me esperaba aun en el mismo lugar, arqueando las cejas al ver que había cortado la llamada.
-Se, todo bien –mentí, sonriendo, mientras me acercaba de vuelta.
-Bueno, entonces vamos –dijo, dándome la mano.
Caminamos hasta una cochera, donde él había dejado el auto, y subimos. Recién cuando llegamos de vuelta al hotel me di cuenta de que no sabía dónde dormiría yo.
-Che, yo no... -empecé a decir, pero me interrumpió.
-Vos déjame –dijo, y se acercó a la recepción del hotel, todavía sin sacarse su "disfraz".
Yo lo esperé en el lobby, hasta que ví que me hacía señas, muy poco disimuladas, de que vaya a un pasillo. Cuando fui a donde me señaló, Biglia rápidamente pasó agarrando mi mano y caminando a paso vivo. No lo aminoró hasta que hubimos entrado a un ascensor.
-Te conseguí una habitación, al menos por esta noche... -comentó, dándome una tarjeta magnética.
-¿Qué? No, no tenías que hacerlo, no... -empecé a quejarme, pero me interrumpió.
-Ya está, ya lo hice... Además ni que fuera tanto, y... ¿Querés conocer a Lionel o no?
-Bueno, sí... -no dije más nada.
Cuando bajamos del ascensor, me llevó por el pasillo hasta mi habitación: era medianamente lujosa, me parecía mucho para mí sola, y lo comenté.
-Esto es demasiado para una sola persona.
-Y, mirá, yo no puedo quedarme acá... -dijo él, mirándome como afligido.
Fue un momento incómodo, no supe qué hacer, así que me limité a mirar mejor la habitación. Entonces noté que la ventana daba al patio interno, y que del lado opuesto del hotel debía estar la habitación de Lío.
-Uh, ¿Cuál es su habitación? –pregunte, asomándome a mirar por la ventana.
-¿La de Lionel? Ehh... Esa creo – señaló una.
Miré la que había señalado Biglia, se veía oscura, como si no hubiese nadie adentro.
-Bueno, fue un lindo día –comenté, después de un rato- pero creo que es mejor que duerma...
-Sí, perdón –dijo él, agachando la cabeza y yendo hacia la puerta.
-Ah, ¿no te van a ver por acá? Los otros... -pregunté, preocupada.
-Nah, no creo... Bueno, me voy. Veo si puedo hablar con Lionel y mañana te aviso –hablaba rápido, casi sin mirarme, como si estuviera ofendido.
-Che, Lucas, esperá –lo llamé, y se dio vuelta-. ¿Podemos sacarnos una foto antes de que te vayas? –le pregunté, sacando mi celular.
-Dale –se acercó, volviendo a sonreír.
Se acercó y me abrazó, para que sacara la foto. Una vez que lo hice, se la mostré y ahí sí, entonces, lo despedí. Como si ya supiera qué iba a hacer, extendió los brazos de par en par, por lo que lo abracé y ambos reímos.
-Bueno... -no sabía qué decirle.
-Nos vemos mañana –dijo, sonriendo, mientras cerraba la puerta y se iba.
Una vez que se hubo ido me acomodé para dormir y me tiré en la cama. Tardé un rato en lograr el sueño, sin embargo, porque no podía creer el día que acababa de vivir. Volví a mirar la foto, mientras pensaba en qué haría ahora cuando conociera a Messi. ¿Él sería tan divertido como Biglia? No tenía pinta... Aunque, sinceramente, Lucas tampoco parecía ser un tipo copado, y aun así la había pasado re bien con él. Sin darme cuenta, terminé pensando en el número 6 otra vez, en su voz, su cara, su sonrisa... "La puta madre" pensé, dándome cuenta de lo que me estaba pasando.
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¿El vegano o el mejor?
Fanfiction[Lucas Biglia - Lionel Messi y vos] Tenés la oportunidad de conocer a tu ídolo, Lionel Messi, pero te encontrás con alguien en quien nunca te habías fijado: Lucas Biglia. El tiempo pasa y las situaciones se van dando, hay que hacer una elección. U...