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"Estás loco, Regulus" y un largo abrazo es todo lo que recibió de Barty.

Regulus se sienta en la cama de Sirius a las 4 am.

-¿Reg?

-¿Puedo dormir contigo de ahora en más?

-Sí, claro- responde confundido, Regulus lleva años sin pedirle siquiera un abrazo o dejarse abrazar. Que se acerque es raro- ¿estás bien?

-Solo... quiero dejar de dormir en un sillón.

Sirius suspira y lo abraza, tumbándolo a su lado, como cuando eran niños.

-Te compraré una cama grande luego de que pase la guerra ¿sí?

-¿Crees que sobrevivamos?

-Estoy seguro de que lo haremos.

[...]

Regulus se mantiene al margen, James y Lily siguen peleando, así que Harry llora buscándolo de inmediato cuando eso sucede.

El menor de los Potter ve en él algo que nadie más ve, ve que es un alma pura, como él. A pesar de estar rodeado por cientos y miles de muros para protegerse, él sigue resguardando a su niño interior.

Este es el nuevo detonante para que Lily se moleste: que Harry busque a Regulus.

Ella ve traición en el actuar de su hijo, pero el niño solo ve a mamá haciendo llorar a papá, mamá con mala cara, mamá gritando. Él ve a mamá enojada todo el tiempo.

-Devuelveme a mi hijo- exige la pelirroja tomándolo entre brazos, Regulus no dice nada.

-Oye, déjalo- se queja James- si Harry quiere estar con él, ¿por qué no?

-¿Por qué no? lleva años haciéndote mala cara, respondiendo seco e insultándote por cada mínima cosa que haces.

-Tu también lo hacías.

-Quizá es tu tipo- habla Remus en voz baja, pasando desapercibido.

Sirius frunce el ceño, sin comprender.

-Está bien, James- habla Regulus poniendo una mano en el hombro de Potter- es su hijo, no mío. Ella puede agarrarlo cuando quiera.

-Sí, pero también es mi hijo y si yo digo que puede ir contigo, puede ir contigo.

-Pero salió de mi vagina, así que es más mío que tuyo, yo soy su madre y decido- corta la conversación, caminando hacia la chimenea.

-¿A dónde vas?- pregunta James luego de suspirar cansado.

-Con Mary- responde seca antes de desaparecer por la chimenea.

James se toca la frente, su cabeza duele demasiado.

-¿Estás bien?- pregunta Regulus, Sirius eleva amabas cejas.

-No tanto- responde volteando, sorpresivamente tiene una sonrisa más, solo para él.

-Si sigues haciendo esa cara te arrugarás y te pondrás feo.

-¿Entonces soy lindo?- pregunta divertido.

-Yo no dije eso- sonrie, también divertido por la situación.

-Pero lo insinuaste.

-También insinué que mataría a Sirius y ahí sigue- lo señala- vivito y coleando.

-Ey que sea un perro no te da derecho a decir eso.

-Es un dicho, Sirius. Estudia.

-¿Desde cuando sabes dichos muggles de otros países?- pregunta Remus.

-Desde que estoy tan aburrido que ya leí todo lo de esa biblioteca.

-¿Esos libros tienen palabras?- pregunta James ladeando la cabeza-  creí que solo estaban de decoración.

Remus, Sirius y Regulus lo miran.

-Pobre cabeza- se lamenta tocando la frente de James- con razón te duele.

Remus suelta una carcajada, James sonrie divertido.

-Andy tenía una receta para el dolor de cabeza- recuerda Sirius-¿la recuerdas? era buena.

-¡Oh sí!- exclama, emocionado de volver a hacer brebajes- la haré,  ¿tienes canela?

James lo mira con una sonrisa, el dolor casi desapareció pero no cortará esa sonrisa en los rojos labios de Black.

-Tengo canela- afirma divertido.

Forbidden// JegulusDonde viven las historias. Descúbrelo ahora