Capítulo 2 - Siguiendo un rastro

116 7 0
                                        

A la mañana siguiente, Hanabi les cuenta a todos lo que el Doctor descubrió, todos se quedan sorprendidos, ninguno conocía algún veneno que fuese capaz de matar a alguien con una dosis tan pequeña y más que solo requiriera ser aspirado.

Naruto - Debemos ser muy cuidadosos.

Hinata - Pero, ¿Cómo podemos protegernos contra algo que solo necesita ser aspirado para matarte?

Uno de los ninjas llega donde están dialogando.

Ninja - Señora Hanabi, hemos recibido un informe de un aparente grupo de comerciantes que se dirigen hacia aquí, pero no sabemos de donde salieron, ya que no pasaron por las otras aldeas.

Hanabi - Eso es muy sospechoso, debemos ir a investigar.

Ninja - Mandaremos un grupo enseguida.

Hanabi - No, eso solo los pondría sobre aviso, debemos ser más discretos, esta vez iré yo misma a investigar.

Naruto - Yo iré contigo.

Hinata - También iré.

Hanabi - No, sería muy peligroso que el nuevo Hokage y su esposa salieran heridos, ustedes deben quedarse aquí, además necesito que sigan cuidando de la aldea mientras no estoy.

Hinata - Olvídalo, no dejaré que vayas sola, además, dos mujeres andando juntas es menos llamativo que solo una, Naruto se quedara a cuidar de la Aldea.

Naruto - ¿Qué?, ¿Están pensando dejarme fuera de esto? Ni hablar.

Hinata - Uno de los inconvenientes de ser Hokage es que todos te conocen, cualquiera que te vea podría ponerlos en alerta.

Naruto sabe que Hinata tiene razón, aunque no le agrada la idea de que su esposa y cuñada vayan en esa misión, también está muy consiente de las capacidades de combate que poseen, finalmente acepta.

Naruto - Está bien, me quedaré aquí, pero ustedes 2 tengan mucho cuidado, no intenten hacer nada contra esos hombres por su cuenta, si algo pasa, deben huir y regresar aquí de inmediato.

Ambas mujeres asienten y se retiran para ponerse ropa más común y poder pasar desapercibidas.

Hinata y Hanabi salen de la aldea vestidas como simples campesinas, pero con varias armas escondidas bajo sus ropas, ambas toman el sendero que el Ninja les indico a fin de encontrarse con los supuestos comerciantes, un par de horas después, ven un grupo de 4 hombres llevando una carreta cargada con varias cajas cerradas, todos con una especia de túnicas para cubrir sus cuerpos así como sombres anchos que ocultaban sus rostros, pero aun así,  logran distinguir que todos tenían cubiertas nariz y boca con alguna especie de máscara, cosa muy inusual en campo abierto, los hombres parecen no haberse percatado de la presencia de las mujeres, hasta que en un momento, se salen del camino y entran en una arboleda perdiéndose de vista.

Hinata y Hanabi se apresuran para encontrarlos, siguen sus huellas hasta que poco después ven a la distancia la carreta, pero no a los hombres, Hinata trata de acercarse, pero Hanabi la detiene.

Hinata -  ¿Qué sucede?

Hanabi - Shhh, ¿escuchas eso?

Hinata agudiza el oído, pero no percibe nada más que el sonido del viento entra las hojas de los árboles.

Hinata - ¿De qué hablas?, yo no escucho nada.

Hanabi - Exacto, hace poco se escuchaban los trinos de los pájaros y ardillas moviéndose en los árboles, pero ahora no se escucha nada.

En ese momento, Hanabi mira junto a las ruedas de la carreta, donde se distinguen varias flores, y aun a la distancia, logra distinguir que son como el pétalo que encontraron, ambas hermanas escuchan un crujido y se ponen espalda con espalda, usando su Chakra, activan su Byakugan, al estar en esa posición, han protegido su único punto ciego y ahora son capaces de distinguir múltiples siluetas entre los árboles.

La Escencia de La RosaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora