capítulo 17

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Izuku poco a poco despertaba, estaba en un lugar oscuro casi por completo, solamente un foco de luz cálida alumbraba justamente arriba de el, pero esa luz era tenue.

Izuku se encontraba sentado, con las manos detrás de la silla y atadas con cadenas de metal, y ahora que ponía más atención y despertaba mejor.

Al parecer estaba semi desnudo, solamente tenía su boxer y solamente eso, sentía un poco de frío pero nada que no pudiera soportar.

Así estuvo esperando durante aproximadamente 20 minutos, en ese tiempo empezó a procesar todo lo que estaba sucediendo y aunque no lo crean el sabía quién había sido, pues pudo ver el futuro adelantado por 1 hora (osea vio una hora en el futuro).

Tres mujeres entraban por una puerta que estaba detrás de Izuku, las tres se pusieron enfrente de Izuku y lo miraron como un depredador miraba a su presa antes de devorarla.

Izuku pudo ver quienes eran por sus características que se lograban ver y le sorprendió un poco ver a dos heroínas y su profesora enfrente de el.

-Revelence, ya se quienes son, ¿Qué buscan unas hermosas señoritas en un joven común?. -expreso aquel chico encadenado.

Las tres mujeres salieron de la oscuridad y revelaron quienes eran.

-Una disculpa por haberte dormido, cariño. -hablo la de cabello azulado.

-Tenemos una buena razón para hacer esto...-hablo la heroína dragona.

-Te...secuestramos, nos llamaste la atención...queríamos tenerte, pero algo salió mal. -explico la mujer de los cuernos.

-Okey, Nemuri Kayama, Yui Takeyama y Ryuko Tatsuma, tres hermosas heroínas, interesadas en un joven normal. -declaro Izuku con voz calmada.

-Mira, se que esto es malo, por favor no digas nada de esto. -exclamo Ryuko.

-No diré nada, díganme porque estoy semi desnudo, querían algo de ese tipo, ¿Cierto?. -Cuestiono el chico.

Ninguna dijo nada, Izuku apesar de mostrar calma ante esta situación por dentro está hecho un manojo de nervios y pensamientos.

Telepáticamente pedía ayuda a su maestro y amigo, Shadow, que por alguna razón no contestaba.

"Maldición, Shadow, cuando uno te necesita no estás, maldito Shadow ojalá te metan un pepino por el-"

En su mente lo maldecia y poco a poco también perdía el control de su cuerpo, pues ver a tres mujeres encantadoras y saber que les interesas y que hubieran tenido algo contigo a pesar de estar inconsciente.

Aquel impulso hizo presente en aquella situación, era normal, pero eso afecto la calma de Izuku y afecto a las mujeres.

El trio de mujeres se dió cuenta del problema del peli-verde, obviamente no iban a desaprovechar esa oportunidad.

Nemuri tomo la iniciativa y con su mano derecha empezó a tocar el torso de Izuku, después fue Yuu y al último Ryuko.

Así empezaron a tocarlo frenéticamente y subieron de nivel.

6 horas después

Izuku salía de la escuela ya tarde, aproximadamente a las 12 de la noche, con temor de volver a casa por el regaño que iba a tener de parte de su madre, sin duda alguna iba a ser un descontrol.

Al llegar a casa, entro con temor, las luces apagadas, sin señal alguna ni de su maestro ni de su madre, esto en vez de tranquilizarlo lo puso aún más nervioso.

Quien no estaría así si su madre le daría una regañada nivel Dios, hasta este punto estaba pensando en una buena excusa para aunque sea amortiguar la ira de su madre, también pensaba que tan rápido podía correr, ir al aeropuerto más cercano e irse del país.

A punto de pasar el recibidor, las luces se encienden, dando vista a una Inko con una sonrisa amable y pura, pero con un aura mortal y maligna.

Izuku quedó paralizado al ver que su madre estaba presente y llegó al punto de desesperación extremo en el que tembló al ver el búmeran de las madres, la chancla en la mano izquierda de su madre mientras que en la derecha estaba el látigo del castigo, así es el famoso cinturón.

—Espero una explicación razonable del porque no habías llegado, también del porque llegas a estas horas de la noche. —hablo la mujer con una voz calmada pero a la vez intimidante.

Izuku no dijo nada, estaba aterrado de ver así a su madre, no sabía que decir así que espero un poco para ver qué decía o hacia.

—¿Qué estás esperando? A caso crees que es hotel la casa, me dejaste con el Jesús en la boca, no avisas, no contestas y no sé sabe de ti durante más de 5 horas, ¡Explícate ahora, Izuku Midoriya¡ —empezo con una voz que mostraba enojo y preocupación, poco a poco fue aumentando el tono de voz.

Izuku tomo asiento enfrente de su madre, la miro a los ojos y dijo:

—Para empezar, madre, te pido perdón por preocuparte, ahora eeh... Bueno pues estuve entrenando, después me senté y me quedé dormido, estaba exhausto por el estudió, trabajo y entrenamiento. Olvide avisarte, así que no tengo una excusa del porque no avisarte, pero hubo razones que no pude controlar y que pasara la situación. —dijo Izuku con la voz más calmada que pudo y rezando a Dios para que su madre no le regañara más o le diera una paliza.

—Acepto lo que dices y las disculpas, pero... Eso no te va a salvar de la golpiza que te voy a meter, ahora ven acá Izuku Midoriya. —grito la Midoriya mayor antes de empezar a darle una paliza extrema a su hijo.

30 minutos después

Izuku se encontraba en su habitación con una bolsa de hielo en la cara, estaba muy golpeado, estaba irreconocible, tenía muchos chichones (ya saben de golpe, no de los vatos chichones) en su cabeza, no podía culpar a su madre, pero está vez si lo dejo muy mal, pero no se podía hacer nada. Luego vería como recompensarla.

Izuku agarro su celular y se metió a un grupo de chat, hizo una llamada y espero a que tres personas se unieran.
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Y lamentablemente perdí la imagen del Izuku chiquito así que supongo que ya no habrá. Sin más ahora adiós y cuidense

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