Regresó a casa

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Ya mi primo y yo, vimos la hora y ya decidimos irnos, recogimos a los dos restantes y nos comentamos en los carros, Tin Noel estaba en condición de manejar y por esa misma razón me monte con él, porque me quería llevar a casa y no me negué y los dos restantes, se fueron en el coche de mi primo.

Estábamos en silencio pero no en uno incómodo, a lo contrario, no hablamos en todo el caminó, pero si nos echamos miradita de vez en cuando. Ya llegamos a mi casa, mi primo y mi hermano se adelantaron y yo me quedé hay con él, con el fin de hablar unos minutos más con él.

Tin Noel: ¿No piensa entrar?
Sol: claro que sí, pero ya te tengo la respuesta, de la pregunta que me hiciste hoy
Tin Noel: ¿A sí, cuál es tu respuesta?

No dije nada, solo empeze a caminar hacía donde él se encontraba y no se movía de hay gracias Diosa, llegué a dónde él, me puse en puntilla le empezé a besar y el en unos segundos después me cogió de la cintura me cargó y yo puse mis pies alrededor de su cintura y sus manos estaban agarrando me por las nalgas y él cogió el control de la situación. Hasta que nos separamos por el grito ahogado de mi abuelo.

Mateo: ¿Qué hacéis?
Me puse nerviosa, pero Tin Noel me agarró más fuerte, como diciendo me que no me iba a soltar y bueno me quedé quieta en mi lugar.
Tin Noel: amm, nos estamos besando
Mateo: si ya lo veo pero ¿Por qué?
Sol: abuelo, somos novios
Mateo: ammm, pero no tan así.

Me sorprendió que se lo tomará un poco más tranquilo de lo que me imaginé y bueno nos despedimos y me fui a la habitación y al momento que puse la cabeza en la almohada me quedé dormida, eran las 6 de la madrugada.

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