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Sirius sonríe y asiente, aceptando finalmente la propuesta de Lupin. 

-Está bien, nos daré una oportunidad.

 -No te arrepentirás- promete Remus con una sonrisa sincera.

 -Lamento haberte dejado en visto y todo eso- dice Sirius, bajando la mirada por un momento. 

-No te preocupes, de verdad- responde Remus, con una cálida sonrisa que busca quitarle peso a la disculpa.

 -No, no. Estuvo mal. Yo odio que me hagan eso, no debí hacerlo. Disculpame- insiste Sirius, su tono genuino, mientras observa a Remus detenidamente, notando el cansancio evidente en su rostro. Las ojeras marcadas debajo de sus ojos, el cabello desordenado y su piel algo pálida

-Oye, te ves cansado- señala con preocupación- vuelve a casa y duerme, necesitas descansar.

 Remus niega con la cabeza, soltando un bostezo inevitable.

-Me quedaré contigo y con Ela- sonrie cálidamente.

-Descansa, Ela es mi responsabilidad- insiste Sirius, pero Remus acaricia suavemente el dorso de su mano.

-Ya no más. A partir de hoy, también es mi responsabilidad- sonríe con dulzura- y quiero quedarme con ustedes.

 Sirius lo mira, enternecido por sus palabras, aunque todavía preocupado.

 -Eres muy tierno- le responde con una pequeña sonrisa- pero necesitas descansar. En serio, te ves terrible. 

Remus suelta una risa suave, sin dejar de mirarlo. 

-Tú también te ves cansado, Sirius. Con ese argumento, deberías volver a casa y descansar también- Sirius se cruza de brazos, esbozando una sonrisa resignada.

-Sí, pero no me iré. Tengo a Ela en el hospital-Remus le devuelve la mirada, calmado pero decidido.

 -Y yo te tengo a ti y a Ela en el hospital- dice, sabiendo que sus palabras son irrebatibles. Sirius rueda los ojos, divertido por su respuesta. 

-Está bien, pero debes comer algo más que un café. 

-Tú también- replica Remus, notando que ninguno de los dos ha comido nada sustancial. Sirius suspira, cediendo. 

-Okey... ¿qué tal un sándwich tostado? 

-Suena perfecto- responde Remus, con una sonrisa que refleja cuánto aprecia estar a su lado.

[...]

Vuelven de la mano, James, que está leyendo un cuento para Ela, voltea a verlos.

Sirius ve la pícara sonrisa en la cara de su mejor amigo, así que decide hablar primero, para distraerlo de lo que seguramente va a decir.

-¿Cómo está Ela?- pregunta, James asiente.

-Se despertó hace un rato y me pidió que le cuente una historia, ahora creo que se durmió nuevamente.

-Claro que se durmió, si eres muy aburrido- sonrie divertido, suelta la mano de Remus y se sienta en la cama, junto a Ela.

-Mira, no me hagas hablar- sonrie ampliamente- ¿todo bien, Remus?- cuestiona, Lupin asiente. En general, Remus es serio, más que nada con desconocidos/conocidos no tan conocidos.

-Me quedaré yo con Ela, la doctora dijo que quizá hoy le dan el alta. Tu ve con Reggie- exige Sirius, James suspira.

-Bien, como quieras, de cualquier forma mamá vendrá en dos horas a traerles el almuerzo.

-Claro, muchas gracias- sonrie abrazándolo.

-Un placer- responde James, aceptando el abrazo. Luego se levanta y toma su abrigo, camina hacia la puerta y extiende una mano hacia Remus, en forma de saludo- nos vemos pronto.

-Un gusto conocerte, James.

-Igualmente- responde antes de irse.

Remus se mantiene apoyado en la pared, junto a la puerta, mientras Sirius acaricia el cabello de su hija.

-Es difícil tener una hija- Sirius rompe el silencio- a veces es caprichosa, a veces me grita, a veces se porta mal. 

-Sí, como todo niño- responde Remus, calmado. Ya trabajó con niños, fue maestro de preescolar.

-Solo quiero que sepas en lo que te estás metiendo. Ella no aceptará tus llamados de atención si se porta mal, no los acepta ni de sus abuelos.

-Ela es tu hija, Sirius. Y yo no vengo a intentar cambiar nada, no vengo a llamarle la atención a Ela. Ese es tu trabajo, yo vengo a amarte y a ayudar en lo que pueda. No tengo ningún derecho a llamarle la atención, conozco mis límites.

-Nunca creí encontrar a alguien como tú- habla sincero, y mueve la mano, pidiendo que se acerque.

Remus sonrie y se acerca a abrazarlo, luego se sienta en la silla junto a él y la niña, tomando su mano.

Ambos caen dormidos sin siquiera darse cuenta.

Sirius's daughter//WolfstarStories to obsess over. Discover now