Lágrimas fantasma.
Dolor humano.
Me acechan desde el circo que se armó. Yo era el show estelar.
Tanto ruido era ensordecedor; aun así, el alrededor logró sentirse como una tumba fría, pequeña y solitaria.
Me hice chiquita y bien podría haberme acomodado en la mano que me sostuvo, apacible cuando la incertidumbre me agitó.
Me transformé en algo que no era yo.
Pues cuando la pena espesa la sangre, una no piensa.
Si la vergüenza hubiera tomado forma, habría sido un titán sin cabeza, con sus manos fantasmas gélidas, congelando y triturando cualquier calor de esperanza.
ESTÁS LEYENDO
La huella que dejas
PoetryTodas las historias dejan huella. Gracias, por estar aquí.✨
