Sentí cuando alcanzaste mi alma.
Todo quedó en calma.
Fue como una calle sin bullicio, pero sin ser abandonada.
Parecido a sentarse dentro de una cafetería a contemplar el exterior sin una preocupación posterior.
Parecido a caminar sin zapatos sobre pasto fresco por la humedad; igual a respirar el ambiente frío de la hora más temprana.
Sentí plenitud cuando suspiraste después de un beso.
Todo se reinició.
El presente se sembró y crecieron sauces que nos darían sombra.
Cada logro fue abono.
Y los sueños quedaron depositados en un canasto, como frutos recién cortados para alimentar nuestro futuro.
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La huella que dejas
PoetryTodas las historias dejan huella. Gracias, por estar aquí.✨
