Prólogo

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—Es... positivo. Salió positivo Fushiguro.

Su amigo y él miraban con atención a la prueba de embarazo que descansaba sobre su mano, ambos atentos a las dos líneas que dejaban en evidencia lo que había hecho Yuji.

—Esto es malo.

—Si que lo es.

Ambos guardaron silencio por unos segundos, luego, Megumi fue quien recobró el flujo de su escasa conversación.

—¿Qué harás entonces? —conociendo a Yuji, probablemente querría tenerlo y hacerse cargo.

O tal vez no.

Sabía que su amigo era un empedernido preservador de toda vida en el planeta. Pero un hijo, en definitiva era la tarea más pesada de todas.

Tendría que estudiar en las tardes -si es que aún deseaba continuar con la escuela–, y hacerse cargo del bebé todo el tiempo. Tendría que bañarlo, alimentarlo, educarlo, cambiarlo, enseñarle a ser un humano funcional, y por último, dejar que se marchase para hacer su propia vida.

Pan comido para él hombre que lo embarazó, ya que él no estaba presente. Pero, ¿Qué sería de Yuji?

¿Tendría que renunciar a todos sus sueños por un bebé?

De pronto, se le revolvió el estómago ante la idea de ver como Yuji tenía que abandonarlo todo por su ahora, nueva responsabilidad.

—¿Quién es el padre?

—No... no lo sé. Solo fue una vez, estaba tan borracho que no recuerdo ni siquiera lo qué pasó.

El Omega pelirosa se rascó tras la cabeza, y lanzó un suave suspiro al aire. Fushiguro rodó los ojos y sintió ganas de darle un pequeño coscorrón por ser tan descuidado.

Más no estaba ahí para juzgarlo.

—Mierda.—Fushiguro se acercó a la repisa donde él y su pareja guardaban los cigarrillos para emergencias especiales. Y esta, era una emergencia sin duda.

Lo encendió con calma, y le dio una calada profunda. La situación estaba que apestaba.

—Estamos en la universidad, aún te faltan dos años para terminar la carrera. ¿Estás seguro de tenerlo?

—Yo... no lo sé.

Fushiguro no era el problema en realidad, pero su hermano...

—Yo te apoyo en lo que decidas, Itadori. Más no sé si Sukuna este de acuerdo con la idea.

Tenía toda la razón, la casa era de su hermano mayor, él dedicaba su tiempo a trabajar y a proveerles lo mejor a él y a Fushiguro. Dudaba que estuviera a favor de su embarazo-no-planificado.

—Es que...

Fushiguro estuvo atento, dando una nueva calada a su cigarro, y expulsado el humo en el sentido contrario a su mejor amigo.

—¿Y si yo quisiera tenerlo?

"Mierda".

Megumi lo miro expectante, con la duda corriendo por sus ojos esmeralda. Sin duda era la idea más alocada de todas.

Pero al final de cuentas, él sabía lo que hacía.

—Como tú quieras.

Dicho esto. Dieron por sentado que un nuevo miembro de la familia Itadori llegaría pronto a sus vidas.




...

Nuevo Fanfic amigos, espero que esta idea nueva sea de su agrado.

Conquistando a ese Omega.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora